Jocelyn Díaz / Grupo Cantón
Más de 6 mil personas vibraron durante tres horas de concierto en la Plaza de Toros, en una noche que recorrió géneros y emociones.
Cancún.- Desde temprano, la Plaza de Toros de Cancún se fue llenando de seguidores que, puntuales a la cita con uno de los exponentes más versátiles de la música mexicana actual, aguardaban una velada que prometía intensidad de principio a fin.
A las 22:00 horas, el escenario 360 encendió sus luces para revelar a Óscar Armando Díaz de León Huez, mejor conocido como Carín León. Ataviado con camisa color mamey y pantalón gris, bastó su presencia para desatar la euforia de más de seis mil asistentes, quienes desde antes de las 19:00 horas ya ocupaban sus lugares. Sin mediar palabra, el sonorense conectó de inmediato con su público, que coreó cada tema con entusiasmo inquebrantable.
“Esta noche vamos a pasarla bien”, dijo, marcando el arranque de una velada que se transformó en una auténtica fiesta musical.
Repertorio
El repertorio incluyó algunos de los duetos más reconocidos de su carrera, evocando colaboraciones con Matisse en “Como lo hice yo”, con Maluma en “Según quién”, así como “El vino de tu boca”, grabado junto a Alejandro Sanz, y “El Tóxico”, tema popularizado con Grupo Firme.
Uno de los momentos más celebrados llegó con el bloque salsero, donde el intérprete demostró su soltura en la pista y contagió a los asistentes con su energía:
- “La boda del huitlacoche”
- “Vida pasada”
Canciones que hicieron que el público abandonara sus asientos para sumarse al baile colectivo.
La noche también rindió homenaje a la música norteña con un guiño a Los Tigres del Norte, interpretando clásicos como
- “La mesa del rincón”
- “Ni parientes somos”
- “La Puerta Negra”.
Más adelante, el recorrido musical incluyó tributos a Marco Antonio Solís y Juan Gabriel, reafirmando la amplitud de influencias que caracterizan su propuesta musical.
Musicas como:
- “Aviso importante”
- “Tú”
- “Me está doliendo”
Hicieron que el ambiente se torne íntimo; las luces de los celulares iluminaron el recinto de la avenida Bonampak, creando una postal donde el amor y la nostalgia se hicieron presentes.
El giro rockero no tardó en llegar con interpretaciones como:
- “Kumbala”
- “El son del dolor”
- “Vivir sin aire”
Esta última Canción popularizada y grabada con el grupo Maná, sumando matices a un espectáculo que hizo honor a su carácter camaleónico.
Cierre de la noche con broche de oro
Tras tres horas de concierto, Carín León eligió “Primera cita” para despedirse, uno de los temas que lo catapultó a la cima. Antes de abandonar el escenario, agradeció con reverencias en cada uno de los frentes, firmó sombreros, camisetas y pequeños recuerdos, y dejó claro el vínculo cercano que mantiene con su audiencia.
Entre canción y canción, los gestos cómplices, los besos lanzados al aire y los corazones dibujados con las manos provocaron suspiros entre los asistentes, cerrando así una noche redonda que confirmó la conexión entre el artista y un público exigente, pero generoso.

