Redacción / Grupo Cantón
A partir del 1 de enero, las primeras versiones de icónicos personajes animados y cómics superaron el límite de 95 años de derechos de autor en Estados Unidos, permitiendo su libre uso creativo.
Mundo.- Este 1 de enero, personajes emblemáticos como Betty Boop y el cómic Blondie se sumaron al dominio público en Estados Unidos, al cumplir el máximo de 95 años de protección por derechos de autor. Con ello, creadores de todo el mundo pueden utilizarlos y reinterpretarlos libremente sin necesidad de permisos ni pagos, marcando una fecha clave para la cultura popular.
Betty Boop, creada por Fleischer Studios, debutó en 1930 en el corto Dizzy Dishes con una versión muy distinta a la que se consolidó después, incluyendo rasgos caninos. Esa primera representación ahora puede ser utilizada libremente, aunque la marca comercial del personaje sigue siendo propiedad de sus creadores originales. Lo mismo ocurre con Blondie, uno de los cómics más influyentes del siglo XX.
El dominio público también se amplía con nueve cortos de Mickey Mouse, incluidos algunos donde aparece Pluto —entonces llamado Rover—, así como películas clásicas como Animal Crackers, The Blue Angel, King of Jazz y las ganadoras del Óscar All Quiet on the Western Front y Cimarron. En la música, canciones del Great American Songbook como Georgia on My Mind y Dream a Little Dream of Me también quedan liberadas.
Expertos como Jennifer Jenkins, directora del Centro para el Estudio del Dominio Público de la Universidad de Duke, celebran esta fecha como el “Día del Dominio Público”, anticipando que en los próximos años más clásicos del Hollywood de la Edad de Oro, como Drácula y Frankenstein de 1931, se sumarán a esta lista, abriendo nuevas posibilidades creativas.

