Jocelyn Díaz / Grupo Cantón
La charla “Detrás de la cuarta pared” reunió reflexiones sobre el teatro como herramienta de transformación y libertad, especialmente en contextos de encierro.
Cancún.— En un ejercicio de diálogo profundo y necesario, la charla “Detrás de la cuarta pared:
El teatro como ensayo de libertad” se llevó a cabo en el marco del Día Mundial del Teatro, convocando a la reflexión sobre el poder transformador de las artes escénicas.
Guiado por Daniel Canché, coordinador del programa de teatro penitenciario en Cancún, el encuentro propició un espacio de escucha donde se compartieron experiencias en torno al trabajo teatral en contextos de encierro, destacando cómo la disciplina, la creatividad y la expresión se convierten en herramientas clave para la reconstrucción personal.
A lo largo de la conversación, se puso sobre la mesa la capacidad del teatro para generar procesos de libertad interior, incluso en circunstancias adversas, al permitir que las personas resignifiquen su historia y encuentren nuevas formas de habitarse a sí mismas y su entorno.
El teatro como práctica social viva
Más allá del escenario, la charla abrió una mirada hacia el teatro como una práctica social viva, capaz de incidir en la transformación individual y colectiva, reforzando su valor dentro de una sociedad que busca constantemente espacios de expresión y cambio.
Un encuentro que deja eco en quienes participaron, recordando que el teatro no solo se representa: también se vive y se convierte en una herramienta para imaginar otras realidades posibles.

