Educación superior, vital en desarrollo económico

10
Educación-superior-vital-en-desarrollo-económico

CANCÚN, Quintana Roo.- El desarrollo económico y social experimentado por nuestro país en la última década, así como la creciente y dinámica globalización de los mercados mundiales, que permite el libre intercambio comercial y cultural entre países disímiles, obliga a que cada miembro de este mercado mundial sea cada vez más eficaz y eficiente a objeto de competir al más alto nivel de productividad y calidad.

El creciente intercambio comercial y cultural, así como la reinserción de México en la comunidad internacional, ha generado una serie de impactos internos, tanto en las actividades productivas como educacionales.

Para poder afrontar exitosamente la globalización económica, la exigencia es contar con una educación de mayor calidad es una demanda de la sociedad actual, un imperativo del exigente mundo en que estamos inmersos, el cual ha creado la urgente necesidad de que el trabajo del hombre sea mucho más eficiente, para lo cual se requiere de mayor preparación.

Las instituciones de educación superior y en especial las universidades desempeñan un rol de suma importancia en la formación de recursos humanos del más alto nivel y en la creación, desarrollo, transferencia y adaptación de tecnología de manera que lo que ellas hacen para responder adecuadamente a los requerimientos de la sociedad moderna, se constituye en un imperativo estratégico para el desarrollo estatal y nacional.

Las universidades son reconocidas cada vez más como un instrumento de desarrollo de ciudades, regiones y países, y están consideradas como un factor clave para incrementar la competitividad y calidad de vida.

El desafío para las instituciones de educación superior es el de enfrentar un mundo en el cual los sistemas productivos están en permanente transformación. Los cambios en las comunicaciones han modificado la forma de percibir el tiempo y las distancias, a la vez que abren nuevas perspectivas para la docencia y la investigación.

Las instituciones de educación superior no sólo deben ser eficaces sino que deben buscar y alcanzar la eficiencia. La eficacia es la obtención de los resultados deseados, y la eficiencia se logra cuando se obtiene un resultado deseado con el mínimo de insumo.

La eficiencia resulta del logro de los objetivos propuestos si ello se hace con costos mínimos. 

Pero la productividad y eficiencia que se le exige a las universidades no sólo tiene una dimensión económica, la Universidad actúa como un servicio público y por ende, no sólo es regulada por el mercado o los precios, sino que se enfrenta el desafío de la “eficiencia social”, entendiendo por tal la capacidad de satisfacer, sin limitaciones ni discriminaciones de tipo alguno, la creciente demanda con una educación masiva de calidad, altamente pertinente ante los requerimientos de la sociedad como así también consciente de las carencias e inequidades que en esa sociedad se verifica.

Es por ello que como Presidenta de  la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología de la XV Legislatura del Congreso del Estado hemos  venido trabajando, consultando con rectores de universidades, estudiosos del tema, autoridades educativas una iniciativa de Ley de Educación Superior para el estado de Quintana Roo, misma que se pondrá a consideración del pleno legislativo en los próximos días.

La iniciativa busca ser un ordenamiento legal de vanguardia, necesario para reglamentar uno de los elementos más importantes para el desarrollo de nuestro Estado. La Educación superior es todas sus modalidades Universidades, Institutos Tecnológicos, Universidades Politécnicas, Universidades Tecnológicas.