¿POR QUÉ HABRÁ QUEDADO EN LIBERTAD MAURICIO RODRÍGUEZ? ¿POR QUÉ QUERRÁ SEGUIR EN PANAMÁ ROBERTO BORGE?

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Extraños caminos de la justicia que los iletrados no entendemos.
Se supone que los ladrones van a la cárcel. Y, sin embargo, ahora resulta que te declaras culpable, o sea te “autojuzgas”, le ahorras el trabajo al juez, renuncias a la presunción de inocencia, aceptas pues que cometiste un delito… y te vas a la calle.
¿Por qué?
Habría que ser no solamente abogado, sino experto en los nuevos procedimientos penales para entenderlo. Porque debe haber razones, de mucho peso, para estos resultados. Aceptas y te vas.
¿En realidad Mauricio Rodríguez es, como dijo ser, culpable? ¿Era socio o independiente en sus delitos? ¿Es un criminal confeso?
¿Cuál es la realidad de este personaje del sexenio pasado, uno de los pocos que ha sido metido a la cárcel, así sea por poco tiempo?
¿Su pecado fue obedecer al gobernador, ignorar pese a que su padre fue procurador de Justicia del Estado, las razones de las leyes?
El joven, porque sigue siéndolo, no tenía ninguna experiencia en la administración pública cuando Borge lo nombró secretario. Todo indica que, porque fueron compañeros en la escuela, o sea por ser “cuate”. Ni siquiera aclaró, en su momento, si su supuesta licenciatura, en leyes, de una universidad desconocida de Toluca, es real.
Lo que sí supimos es que era violento con las mujeres, y que una de sus novias se quejó de haber sido golpeada. Y después habría sucedido lo mismo con su esposa, motivo de divorcio.
Para salir de la cárcel aceptó, eso sí lo sabemos de cierto, un “desfalco” por más de 39 millones de pesos. Es decir, un dinero que se llevó, o que utilizó, o que hizo algo con éste que no debió haber hecho. Incluso, podríamos decir que se “robó”. Un dinero que la justicia le reclamaba.
Lo aceptó. Y también aceptó devolverlo…
O sea, uno roba y después devuelve y se va a su casa…
Lo bueno es que tenía, supongo que guardada o bien invertida, esa cantidad de dinero para poder devolverla… Incluso hasta podría haberle producido ganancias, que no entraron a la discusión legal de su “delito”, o cómo quiera que se le llame a lo que hizo.
El delito que permanece, por el que no te vas a tu casa, se llama “desempeño irregular de la función pública” y tiene una pena de SEIS MESES A TRES AÑOS DE CÁRCEL. Al cozumeleño se lo dejaron barato, en seis meses, y como ya los había cumplido en prisión…
Entonces, habrá que preguntarnos por qué no quiere regresar a México Roberto Borge…

Temas que uno no entiende…