Redacción / Grupo Cantón
Checo Pérez reconoció que aún hay retos técnicos por resolver, pero destacó el ambiente en el garaje y la cohesión del equipo.
Bahréin.- La Cadillac encara otros tres días clave de pruebas en el Circuito Internacional de Bahréin, con el objetivo de seguir afinando el monoplaza con el que debutará en la Fórmula 1.
La escudería estadounidense llega motivada tras completar 320 vueltas la semana pasada en Sakhir, equivalentes a 1,732 kilómetros recorridos, una cifra notable para un equipo que hasta hace meses solo existía sobre el papel.
Al término de esos ensayos, Sergio Pérez se mostró optimista y subrayó el aprendizaje colectivo. “Ha sido un test realmente positivo, con muchos aprendizajes en todas las áreas. El progreso es increíble”, aseguró el piloto mexicano.
Checo reconoció que aún hay retos técnicos por resolver, pero destacó el ambiente en el garaje y la cohesión del equipo. “Estamos avanzando, uniéndonos como equipo y disfrutando de sacar el máximo provecho del coche y de nosotros mismos”, afirmó.
Uno de los puntos que Cadillac pondrá bajo la lupa esta semana será la gestión de la energía. Pérez la consideró prioritaria para mejorar el rendimiento global del monoplaza en pista.
El jefe del equipo, Graeme Lowdon, coincidió con el tapatío y añadió que aún deben trabajar en aspectos básicos, como las paradas en pits, un terreno completamente nuevo para la escudería.
Lowdon admitió que hay “mucho por hacer”, pero celebró el ritmo de desarrollo y el ambiente interno. “Estoy muy contento con dónde hemos empezado”, señaló, convencido de que la evolución llegará rápido.
En cuanto al programa, Cadillac repetirá la fórmula de la semana pasada: ambos pilotos rodarán cada día. Pérez abrirá la actividad el miércoles por la mañana y Valtteri Bottas tomará el relevo por la tarde, alternándose hasta el viernes.

