Redacción / Grupo Cantón
El partido en Cantera se calentó tras un reclamo arbitral y una falta fuerte, por lo que se decidió terminarlo antes de tiempo.
El duelo que parecía un simple amistoso entre Pumas y los Bravos de Ciudad Juárez terminó envuelto en tensión. El encuentro se disputó la mañana del sábado en las instalaciones de Cantera y finalizó de manera anticipada tras un conato de bronca.
El partido se dio por terminado alrededor del minuto 60. Los ánimos se calentaron entre los jugadores y el cuerpo arbitral decidió no continuar para evitar que el conflicto creciera. Pumas terminó perdiendo 2-1.
El momento clave llegó tras el gol universitario. Jordan Carrillo marcó el único tanto de Universidad Nacional. Minutos después, Pedro Caixinha reclamó con fuerza al abanderado una falta que, a su juicio, no fue sancionada a favor de su equipo. Desde ahí, el partido cambió de tono.
La situación empeoró en el mediocampo. Adalberto Carrasquilla entró con fuerza sobre un jugador de Bravos. El panameño quedó tendido en el césped. En ese momento, Rodolfo Pizarro, quien ya había salido del campo, intentó encararlo.
La reacción fue inmediata. Toda la banca de Pumas saltó para defender a Carrasquilla. Se armó la bronca entre ambos equipos. Luis Pérez, auxiliar técnico de los felinos, intervino para separar a sus jugadores. El altercado no pasó a mayores.
Tras el incidente, se determinó dar por concluido el partido cerca del minuto 60. Cada equipo siguió con su planificación. Pumas realizó un interescuadras para completar el trabajo restante.
El personal de Universidad Nacional ofreció a los Bravos continuar con trabajo físico en la cancha principal de Cantera. Sin embargo, el equipo fronterizo se mantuvo a un costado del campo donde se jugó el partido.
Al final, los jugadores de Pumas regresaron a su vestidor. Los de Juárez se bañaron y comieron en Cantera antes de retirarse. El amistoso dejó más polémica que fútbol en la preparación rumbo al Clausura 2026.

