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Herencia cultural de Quintana Roo

KANTUNILKÍN, Q. Roo.- Para el cronista de la ciudad, José Moisés Gaspar Maglah Canul, el origen de las festividades en honor a la virgen de la inmaculada concepción fue a finales del siglo XIX, y se contaba con apenas 200 habitantes.

Las actividades eran de las más sencillas, con novenarios, entregas de comidas que realizan los llamados kuucho’ob (cargadores) y a principios del siglo XX empezaron algunas corridas de toros en ruedos rústicos.

Sin embargo, a mediados del siglo empezó a tomar forma y a la fecha viene celebrándose, al grado de incorporarse gremios, que tienen la responsabilidad de realizarla por varios años consecutivos y luego traspasarla a una persona que le dará continuidad, y así sucesivamente.

Los responsables de las corridas de toros o diputados, son los encargados de llevar la parte profana de la fiesta, donde todos los días corresponde organizar la corrida del día.

Un día antes del evento, a temprana hora son sacrificados los cerdos por el responsable de los kuuccho’ob (socios principales), que de manera voluntaria ofrece medio cerdo para engrosar la cantidad de carne necesaria para la preparación del relleno negro.

Una vez reunida la ofrenda de todos los participantes, un rezandero tradicional la ofrecerá al creador y a la virgen inmaculada, y a partir de esa ahora pueden degustar todas las viandas.

Cada responsable de los trabajos habrá destinado una orquesta que amenizará con música regional, desde temprano en la casa del nojoch cuch, y por la tarde preparando el piib (horno subterráneo) que pudiera medir de 5 hasta 15 metros dependiendo de la cantidad de pailas de comida que serán cocidas para la ceremonia del día siguiente.

De igual forma, primero se entregará la ofrenda y luego se les servirá una ración de comida a los socios con sus respectivas familias e invitados.

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La ceremonia de los gremios culmina con la llevada de los estandartes y pabellones a la iglesia, así como las cabezas de cochino que fueron enterrados con la comida.

Nueve días antes de las festividades inician con los novenarios en la iglesia, y al final de su compromiso preparan el atole de maíz, vino de la corteza del báalche’, después cada uno prepara una comida y que no necesariamente deberá ser relleno negro.

Costumbres

En la organización de las festividades en honor a la virgen de la inmaculada concepción, interviene gente del pueblo, arraigados con sus costumbres.

En común acuerdo, los responsables de gremios y diputados acordarán lo relacionado a la contratación de las orquestas tanto para los rituales como para amenizar los bailes, y que actualmente son concesionadas a empresarios.

Los responsables pasarán mediante un ritual a otro que quiera seguir con la tradición, asumiendo toda la responsabilidad de los gastos que genere y lo administrará el tiempo que él considere de acuerdo a su situación económica, pero con un plazo mínimo de dos años.

Los socios pasarán con el responsable en turno y estarán el tiempo que ellos quieran, o lo heredarán a sus descendientes, y son ellos los que en un momento deciden convertirse en socios principales, lo que hace que aumente el número de cerdos a sacrificar.

Sin embargo, una vez que inicie este proceso, llegado el momento, traspasará ese compromiso a otro.

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Actualmente la autoridad local participa apoyando con la ceremonia de inauguración en la contratación de la orquesta que amenizará la vaquería, donde la entrada será libre y la autoridad en turno tendrá el privilegio de cortar el listón inaugural. (Ángel Balam QUINTANA ROO HOY)

Publicado por
Redacción Quintana Roo