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Búsqueda por la alerta AMBER poco efectiva

Redacción
CANCÚN, Q. Roo

Cuando un menor de edad desaparece en la Ciudad de México, existe un mecanismo para ayudar a encontrarlo: la Alerta AMBER. Sin embargo, especialistas cuestionan su efectividad pues consideran que tiene fallas, como regirse por criterios ambiguos y discrecionales, y que no cuenta con suficiente apoyo institucional.

La herramienta nació en 1996 e incluye búsqueda policiaca y la transmisión de los datos del niño, la niña o el adolescente a través de medios masivos de comunicación, para que más personas puedan ubicarlo y dar información para localizarlo.

El responsable de coordinar la alerta Amber en la capital del país es José Antonio Ferrer, también director del Centro de Atención a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA) de la procuraduría local, quien sostiene que la alerta se ha activado 140 veces desde 2012 y, de ellas, en 133 se ha encontrado al menor.

No obstante, expertos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) y de la organización civil La Alameda coinciden en que esas cifras no reflejan la verdadera efectividad del mecanismo.

Coinciden en que la activación de la alerta está condicionada a que la ausencia del menor implique un riesgo inminente para su integridad física o su vida, y en que esta valoración se vuelve ambigua y discrecional porque depende de la autoridad policiaca.El protocolo de la procuraduría capitalina establece que un menor corre riesgo si no sabe volver a casa o si, por su edad, ignorancia o alguna enfermedad, puede morir en la calle. Sin embargo, la alerta no se activa si se presume que el menor es víctima de secuestro, trata u otro delito porque —según la autoridad— hacerlo lo haría más vulnerable frente a sus victimarios.

En esos casos, las instituciones siguen otro método de actuación. Así ha ocurrido cuatro veces desde 2013 a la fecha, cuando se ha decidido desactivar alertas.

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Redacción Quintana Roo