Ni tratado ni libre comercio

Duras palabras, pero ciertas amables lectores, en esta ocasión, debido a mi compromiso con la verdad como periodista independiente

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Duras palabras, pero ciertas amables lectores, en esta ocasión, debido a mi compromiso con la verdad como periodista independiente, debo al menos una somera explicación en lo que el titulo seleccionado de este artículo se refiere. Lo realizo como divulgación –no como análisis teórico- de las mentiras sostenidas en la larga negociación de este gobierno enquistado en el gatopardismo.

Como ustedes saben, han sido largas las negociaciones para conseguir una modernización –que así le llamaron- del tratado de libre comercio vigente entre Canadá estados unidos y México NAFTA por sus siglas en inglés.

Todo planteamiento sobre el tema del libre comercio en México es bueno para la nación, y lo vemos así desde el siglo XIX con la restauración de la república, como lo consagra Ignacio L. Vallarta en su emérito libro “La Nueva República”.

No sucede así con los tratados que siempre son contundentes, pero puede no ser benéficos y contener crasos errores.

En México el tratado de libre comercio sentó las bases del Neoliberalismo, esa doctrina que Estados Unidos impuso a países subdesarrollados, para atrapar su producción ¡Que nadie les engañe! El tratado anterior no beneficia a la nación. Pese a todo esto se continuaba con Peña Nieto y su equipo tratando de renegociarlo porque favorece a la casta privilegiada que él pertenece.

Bueno, pues esto se acabó, no hay una renegociación del tratado y algún nombre tendrán que ponerle para cambiar el título de acuerdo. Un acuerdo bilateral al que se llegó con Estados Unidos y quien lo representa Mr. Donald Trump.

Así son las cosas, en realidad lo mejor ha sido terminar con algo que proverbialmente no nos trajo ningún beneficio; es decir, no logramos con el tratado el desarrollo esperado en México, que nos sacaría del subdesarrollo. Sin embargo el que lo ha finiquitado es el dirigente de la nación norteamericana para atraparnos, ahora, en un acuerdo bilateral que limitan nuestra producción tecnológica en el campo automotriz, y nos prohíbe, si queremos permanecer en el acuerdo, comerciar con otros países, que no sean de su gusto ni de su ideología.

Así que, ni tratado ni libre comercio; una pifia para la nación. Y este será firmado al 10 para las 12 el último día del mandato de Peña Nieto , al tiempo…