Se encienden alarmas en la economía mexicana

2

CUANDO en las primeras horas de la noche del martes se comenzó a perfilar el triunfo de Donald Trump, se encendieron las alarmas de la economía mexicana.

TANTO ASÍ, que Agustín Carstens convocó a los suyos a una reunión de emergencia en el Banco de México, al tiempo que se ponía de acuerdo con José Antonio Meade para acudir a Los Pinos a hablar con el Presidente. Ahí le informaron que ante el desplome del peso y de las bolsas en Asia, saldrían a dar un mensaje a primera hora, a fin de calmar las aguas.

Y AUNQUE se esperaba un aumento en las tasas de interés, se decidió seguir el procedimiento normal, de tal forma que será la Junta de Gobierno del Banxico la que decida la próxima semana si lo hace. Todos apuestan a un incremento. Así fue como comenzó a sentirse el “Efecto Trump”.

EL QUE seguramente anda más agüitado que el resto de los mexicanos es el coahuilense Rubén Moreira, pues ahora los reflectores volverán a posarse sobre él y el escándalo que rodea a su gobierno.

NO ES poca cosa la exhibida a su administración en un nuevo caso -oootro más- de gobernadores que dan millonarios contratos a empresas fantasma.

EL EXPEDIENTE sobre la comercializadora Riviera Álamo le pega directo al mandatario, pues está ligada a María Esther Monsiváis Guajardo. Por más que Moreira se haga el disimulado, todos en Coahuila saben que “Marucha” era más que su colaboradora: era su estratega y operadora. Incluso la llamaban “el poder tras el trono”.

NO EN BALDE trabajaron juntos más de 20 años y, al inicio de su gobierno, la hizo jefa de gabinete y luego la puso en donde está el billete: la Secretaría de Infraestructura.