Al margen de las críticas banales, que si le queda bien o mal el color del vestido, que su marido es gordo chaparrito o alto; que si se le corrió el labial, que ya se puso bótox, que se hizo el balón gástrico, entre otras muchas “críticas” que realizan algunos medios contra las alcaldesas que no entran al juego del convenio; el trabajo que debemos realizar los periodistas es “revelar aquello que no quiere ser revelado” en el actuar de la vida pública de quien ostenta un cargo de elección popular, designación dentro de un puesto de la estructura administrativa o todo aquel que tenga que ver con el uso de recursos públicos.
Eso sí, nuestro deber como prestadores de un servicio, es hacer la oferta del producto que maquilamos, pero no podemos obligar al servidor público a que nos compre, es simple, cuando va al mercado (supermercado) a usted no le obligan a que tome determinada marca de jabón, están ahí, en la estantería a la vista de todos; es el cliente que decide quedarse con determinados productos, ni el gerente, ni la cajera, ni el empleado de la tienda le obligan a tomarlo, eso se llama libertad y nadie en su sano juicio acepta imposiciones al comprar.
Lo mismo sucede con la publicidad que ofertamos los medios de comunicación; lastimosamente algunos gerentes de medios no entienden esta libertad del cliente para decidir con quien si quiere anunciarse o con quien no; a quien le da convenio (por las razones que sea) y a quién no. ¿Qué es lo cuestionable? Que ese recurso público sea utilizado para alabanza de la persona y no para la promoción de obras públicas o de beneficio social; así como el exceso del gasto cuando hay otras prioridades en el Municipio, Estado o País.
No olvidemos que vivimos en un mundo capitalista, con su ley de “oferta y demanda”, con la posibilidad del retorno de capitales (al buen entendedor, pocas palabras), donde no tenemos que enojarnos porque no quieran comprar nuestros productos (o darnos convenios); el cliente, en este caso el servidor público, tiene toda la libertad para decidir a quién si y a quien no le compra publicidad; de lo que sí estoy muy seguro es que a algunos nos gustan los productos de calidad, que nos sean funcionales y otras, lamentablemente se conforman con lo corriente, lo poco efectivo y lo vulgar.
Hago una observación, algunos voceros(as) no tienen la educación de contestar las propuestas publicitarias que presentan los medios de comunicación, algunos solo dejan en visto a quien ofrece el servicio; pero lo más grave es la mentira con la que manejan las oficinas de comunicación social, pues dan la promesa que sì les interesa trabajar con tal o cual medio, pero que les aguantes unos meses, aplican “la aburridora” o dan esperanza al “patear la lata” hasta el final del trienio o sexenio. Ahí se las dejo…
SASCAB
Puerto Morelos cumplió 10 años de haber sido nominado como el onceavo municipio de Quintana Roo, aunque ya ha pasado tres procesos electorales, solo dos mujeres tienen el privilegio de haber gobernado en este periodo: Laura Lynn Fernández Piña con dos periodos (2016-2018 y 2018-2021) y Blanca Merari Tziu Muñoz (2021-2024 y 2024-2027).
En número redondos, en el 2016 el Municipio ejerció un presupuesto de más de 400 millones de pesos; hoy, a diez años de su creación, su presupuesto es de 828.4 millones de pesos, es decir, un 100 por ciento más de lo ejercido en el pasado.
Esto quiere decir, que Puerto Morelos no pende de las participaciones federales y estatales como los municipios de la zona maya, sino que tiene una recaudación propia por impuestos, derechos y aprovechamientos que entran directamente a las arcas del Municipio.
La observancia es que ni Tulum, ni Bacalar han tenido un crecimiento tan sostenido y rápido como en el caso de Puerto Morelos. Al paso que va, para el próximo trienio a quien le toque gobernar podría ejercer un presupuesto de alrededor de mil millones de pesos. Al tiempo…