Mara Hermelinda Lezama y las monjas…

En las escuelas religiosas se estudia a Benito Juárez con un desprecio inmenso, parte de su estructura de pensamiento donde la separación de la Iglesia y el Estado

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Quienes estudiaron en un colegio de monjas tienen, definitivo, una concepción de la historia de México completamente distinta a la del resto de los ciudadanos. Incluso, de quienes estudiaron en escuelas públicas, con todas sus carencias.

En las escuelas religiosas se estudia a Benito Juárez con un desprecio inmenso, parte de su estructura de pensamiento donde la separación de la Iglesia y el Estado, que fue tan saludable, se convierte en pecado mortal, en un agravio que sigue vigente.

Tal vez esa sea la formación, en la escuela y/o en la casa, de Mara Lezama, la formalmente elegida para ser presidenta municipal de Benito Juárez. Que por cierto legalmente no se llama así, sino María Elena Hermelinda. Todo contra ese indígena que vino a quitarnos poder y dinero piensan, todavía, algunos sectores de la población muy influenciados por la Iglesia Católica.

Esta sería la única explicación lógica para su “jalada”, porque eso es, de cambiarle el nombre al municipio que ha comenzado a “gobernar”.

Lo que ha echado un montón de humo sobre la designación o, si se prefiere, imposición de su secretario de seguridad pública, que ni siquiera había pisado Cancún antes de ser nombrado. Que fuese despedido por sus “policías” en Cuernavaca, donde era secretario de seguridad pública municipal, entre las peores expresiones de rechazo.

Obviamente nombrado por el señor Alberto Capella, que no podía padecer más del mal de la soberbia, en su afán de establecer el “mando único” en el estado.

Mara con total desparpajo “aceptó” la imposición del señor Jesús Pérez Abarca, sin ninguna credencial que avale su desempeño en Cuernavaca, cuando Cancún se desbarata en la violencia rutinaria y hace mucho se dejaron de contar los crímenes violentos.
Este nombramiento no le interesó en lo mínimo.

¿Por qué cambiar el nombre a Benito Juárez es tan insensible y erróneo? Digo, además de la historia. Porque, simplemente es irrelevante para lo que importa a quienes viven en Cancún. El rechazo a esto se ha expresado en todos los ámbitos, comenzando por legisladores de su partido, Morena, donde es público que López Obrador venera al político oaxaqueño.

¿El cambio de nombre vendría a solucionar los gravísimos problemas de seguridad? Obviamente no. Pero tal parece que a la señorita Mara Hermelinda Lezama no le interesa esto, sino la negación, la simulación, las cortinas de humo. Bien haría en enterarse de quién es su titular de seguridad pública y la corresponsabilidad vigente con este nombramiento… para empezar.
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