Vinculan a proceso al empresario Carlos Mimenza

40

Este sábado el juez especializado del centro de justicia federal, Jesús Alejandro Ávila Gutiérrez, decidió vincular a proceso al empresario Carlos Mimenza por las amenazas hechas hacia mi persona.

Además, se le reiteraron las medidas cautelares fijadas con anterioridad, como no acercarse a mi persona, familia o domicilio, ni salir del país.

El caso contra Carlos Mimenza sienta un precedente para todo aquel que quiera lastimar, insultar o amenazar de muerte a un periodista; estas personas que se creen todopoderosos solo por tener poder o dinero deben entender que la libertad de expresión es una garantía y un derecho humano, incoercible y que debe ser garantizado y fomentado.

Ahora, la Procuraduría General de la República cuenta con dos meses para efectuar la investigación pertinente, previo al arranque del juicio oral. Hay que destacar que las amenazas son un delito previsto en el Código Penal Federal, en su artículo 282.

Allí estipula que se aplicará sanción de tres días a un año de prisión o de 180 a 360 días multa “al que de cualquier modo amenace a otro con causarle un mal en su persona, en sus bienes, en su honor o en sus derechos, o en la persona, honor, bienes o derechos de alguien con quien esté ligado con algún vínculo, y al que por medio de amenazas de cualquier género trate de impedir que otro ejecute lo que tiene derecho a hacer”.

Estará de acuerdo conmigo en que Mimenza cumple con todos esos requisitos que prevé la ley, pero será el juez quien determine su castigo y quien haga justicia, porque si creo en la justicia y las instituciones de mi país y se que me asiste la razón y este agravio no quedará impune.

Carlos Mimenza cobró notoriedad el año pasado en el estado de Quintana Roo al realizar una serie de denuncias mediáticas en contra de funcionarios de las administraciones anteriores y en funciones.

No obstante, al aflorar sus lazos con figuras ligadas al ex gobernador Roberto Borge Angulo y que dimos a conocer puntualmente en el portal ElQuintanaRoo.mx, medio de mi propiedad, el empresario reaccionó con violentamente.

Fue una noche del 8 de julio, cuando al regresar en mi coche de Cancún a Playa del Carmen me envió varios mensajes de WhatsApp con amenazas de muerte para mi y mi familia: “Ten cuidado por donde te mueves. Te tengo vigilado.

Lo que tú haces por la espalda yo te lo voy a hacer de frente”.

En un segundo mensaje se leía: “Primera advertencia”. Y un tercer mensaje: “Y guarda la pantalla. Para que guardes las pruebas de mi promesa”.

También me aseguró que me tendría vigilado y lanzaría ataques cibernéticos. Que sabría lo que es “amar a Dios en tierra ajena”. “Duerme, esto apenas comienza”, me advirtió.
De hecho, pese a que el fallo del juez ha sido bien recibido por colegas, mis amigos y familia, así como por mis compañeros desplazados, con quienes hice grandes y fuertes lazos durante el tiempo que al igual que ellos estuve desplazado de mi hogar, las amenazas han resurgido vía redes sociales.

En Twitter algunos perfiles a todas luces falsos han proferido una serie de insultos y amenazas en mi contra y contra algunos otros periodistas que al igual que yo luchan por hacer escuchar su voz. Seguiremos en pie de lucha, seguiremos pugnando para que haya justicia y una cosa si les aseguro: no nos callarán.