La conquista española y su urgente responsabilidad social

La crisis de la actividad turística que sufre Cancún, Riviera Maya y todo el Caribe mexicano a consecuencia de la parálisis de viajeros que ha generado la pandemia del Coronavirus

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La crisis de la actividad turística que sufre Cancún, Riviera Maya y todo el Caribe mexicano a consecuencia de la parálisis de viajeros que ha generado la pandemia del Coronavirus (COVID-19) a nivel mundial, es sin duda una oportunidad para que turisteros y sobre todo hoteleros de las grandes cadenas españolas, que representan aquí el 70 por ciento de la oferta de cuartos, le devuelvan a Quintana Roo algo de lo mucho que les ha dado.

Estas cadenas españolas han conquistado por más de tres décadas el Caribe mexicano, se han llevado la mejor parte, dominan el marcado, controlan las tarifas hoteleras y los salarios de los trabajadores.

Para nadie es un secreto que estos hoteleros que si bien generan empleos, hoy en día pagan sueldos precarios que solo logran mejorarse con las propinas que dejan los huéspedes o visitantes a los trabajadores.

El gobierno del estado y el gobierno federal han invertido año con año millones de dólares en la promoción del destino en distintas ferias turísticas por el mundo y las cadenas hoteleras se han beneficiado de todos estos años de esa publicidad y de muchos incentivos del gobierno mexicano que les han generado millonarias utilidades y permitido expandirse en otras latitudes.

De frente a la crisis provocada por el COVID-19, toca el turno a esas familias hoteleras españolas devolverle a Quintana Roo y sus trabajadores algo de lo mucho de lo que les han dado. Las familias españolas que controlan la hotelería en el destino.

El desembarco de los hoteles españoles en el Caribe mexicano inició en 1985, con la llegada a Cancún del español Gabriel Escarrer que trajo a Cancún a la cadena Meliá. Hoy en día siete de cada 10 habitaciones que se ofertan en Quintana Roo son de familias españolas.

Ellos dominan el mercado en la entidad, en primer lugar Carmen y Luis Riu, la cadena de hoteles Riu operan 10 hoteles, cinco en playa del Carmen, cuatro en Cancún y uno en Isla Mujeres, para sumar más de 8 mil habitaciones. Grupo Barceló de Simón Barceló Guell y su primo Pedro Barceló Tous, cuentan con más de 3 mil habitaciones en Cancún y Riviera Maya.

La cadena Oasis de Pedro Pueyo, conocido por su larga cabellera y uno de los pioneros de la hotelería española en la región, tiene 3 mil habitaciones, todas en Quintana Roo, y es el único que vive en Cancún. Grupo Meliá, de Gabriel Escarrer cuenta con 3 mil habitaciones en Quintana Roo, aunque él es el creador de la cadena hace 60 años, ha ido delegando la operación a su hijo Gabriel Escarrer bajo la firma de hoteles Meliá y Paradisus en Cancún y Puerto Morelos.

La cadena Iberostar con gran presencia en Playa del Carmen, es propiedad de Miguel Fluxa, el “León Blanco” llamado así por su cabellera blanca, también dueño de 3 mil habitaciones, su última gran adquisición fue la del hotel Hilton Cancún, ahora Iberostar Cancún comprado en 100 millones de dólares. También está el hotel Bahía Príncipe de Pablo Piñero, con 3 mil habitaciones ubicadas en Akumal.

El hotel Palladium propiedad del ex ministro español de asuntos exteriores Abel Matutes Juan, cuenta con 2 mil cuartos en siete establecimientos. Hoteles Occidental que creció con el apoyo del dueño de las tiendas Zara, cuenta con 2 mil habitaciones en la Riviera Maya, y entre sus inversionistas aparece BBVA, así como sus fundadores Gregorio de Diego y Adolfo Favieres. Hoteles Sandos del valenciano, Juan Ferri lidera una cadena con 3 establecimientos en la Riviera Maya y uno en Cancún, que suman poco más de 2 mil habitaciones. Blue Bay de Joaquín Janer y Jamal Iglesias, operan cinco hoteles con mil 500 habitaciones, seguidos de hoteles Catalonia de los hermanos catalanes Manuel y Guillermo Vallet,  con cuatro hoteles y mil 400 cuartos.

El hotel H10 de José Espelt cuenta con los hoteles Ocean Turquesa en Puerto Morelos y Ocean Maya en Playa Secretos con los que oferta casi mil habitaciones en el destino. Hotel Sirenis de Abel Matutes Tur, primo del dueño de Palladium Hotels Group, emprendió hace más de 10 años su hotel en Riviera Maya, con 960 habitaciones, al igual que hotel Valentín de la familia Codolá, cuenta con uno de los hoteles más lujosos de toda la Riviera Maya, el Valentín Imperial Maya, con 540 habitaciones. Mayakobá de Juan Miguel Villar Mir representa el caso de un constructor que triunfa como hotelero en la Riviera Maya.

Excellence, es propiedad a partes iguales de Pedro Pascual, Bartolomé Plomer (dueños ambos de Viva Hotels), los Montaner (Prinsotel) y Martín Santandreu, cuentan en Quintana Roo con el hotel Excellence Riviera Cancún y el Playa Mujeres. Son estos, los hoteleros que han cosechado por años grandes dividendos, que han crecido junto al éxito del Caribe mexicano y sus bellezas naturales que ofrece este paraíso, selva, mar, playa arqueología y aventura.

Es la hora de responder con solidaridad y responsabilidad social a los trabajadores que hacen posible la operatividad de sus hoteles con un servicio de alta calidad, lealtad y compromiso, casi siempre con un saludo, una sonrisa de cordialidad y mucho calor humano para sus huéspedes.