Y el sargazo a todo galope

Si algo ha librado el sector turístico del Caribe mexicano en estos tristes y largos días de pandemia, es el ya cotidiano batallar desde la llegada de la primavera con el arribo de sargazo

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Si algo ha librado el sector turístico del Caribe mexicano en estos tristes y largos días de pandemia, es el ya cotidiano batallar desde la llegada de la primavera con el arribo de sargazo y la venta de cuartos a turistas, una problemática que abruma al hoteleros del destino de manera frecuente desde hace cinco años.

Sin embargo, tanto hoteleros como prestadores de servicios con el Covid-19 tienen en el actualidad doble dolor de cabeza, la primera es cómo levantar las ventas de hospedaje una vez que pase el pico del virus que apenas empieza y la segunda cómo limpiar la franja costera de la entidad de la desafiante alga con bajo personal para la limpieza.

En estos día la ocupación hotelera está en el sótano, la zona hotelera de Cancún y Puerto Morelos registra un 3.80% y la Riviera 1.84, la cruda realidad demuestra que la industria sin chimenea en Quintana Roo está en crisis.

Una parte de los miles de trabajadores que han despedido en estos tiempo en ese rubro eran los que aportaban su granito de arena para la limpieza de los arenales de los centros de hospedajes y la otra parte de mano de obra que tienen empleos están en estos momentos con descansos solidarios que se va hacer cuando recalen toneladas de sargazo, es la otra parte de la película.

Hay que recordar que la limpieza del alga los fines de semana en las playas públicas se redoblaban los esfuerzos y además del personal de los Ayuntamientos, se sumaban asociaciones ambientalistas y empresas privadas que se rolaban el apoyo, pero en este 2020 la cosa cambia con la llegada del Coronavirus.

Las aglomeraciones no están permitidas por el elevado contagio que puede estallar, el sargazo comienza a llegar y la estrategia de contención en el mar y la recopilación en la costa debe cambiar y encima los sitios de disposición final se tambalean, hay descontrol en ese sentido, admitido por la propia Secretaría de Medio Ambiente en el estado.

A pesar de ello, no se debe bajar la guardia que es lo que sucedió con Mahahual una de las zona más críticas con el sargazo, este año no ha estado exento de las toneladas de algas que llegan a sus costas, a pesar de las desastrosa experiencia que ha golpeado a ese punto de la zona sur, las autoridades han estado de brazos cruzados por par de semanas relajados con el canto de las sirenas, apenas el pasado martes entró al quite la dirección de Ecología de Othón P. Blanco y pidió el apoyo de la Marina a pesar que el sector hotelero exigía a gritos desde hace días de la situación al no contar con empleados para la complicada tarea.

En Playa del Carmen, la macro alga hizo presencia a lo largo del litoral solidarense y como siempre, la zona de El Recodo es la más afectada. Cancún es otro de los municipios que ya reclama la recoja de sargazo.

Encima de todo esto, seis empresas que estaban en lista con proyectos para industrializar el sargazo han dado marcha atrás por la tardía elaboración de una Norma Oficial Mexicana sobre el tema, más de mil millones de dólares sin poder remunerarse en el estado y cientos de empleos sin generarse, lo que se ganó de trabajo y planificación en par de años, se quebró en un abrir y cerrar de ojos. Pero con este panorama y encima la contingencia sanitaria, saque usted sus propias conclusiones, punto y final.