Trudeau pide perdón por los refugiados judíos que Canadá rechazó en 1939

El Gobierno canadiense negó la entrada a una embarcación con 907 personas que huían del nazismo

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“En 1939, Canadá rechazó a 907 refugiados judíos considerados como indignos de tener un hogar o de recibir nuestra ayuda. Presento directamente las disculpas oficiales del Gobierno de Canadá a los pasajeros del MS St. Louis y a sus familias por esta injusticia”. 79 años después, el primer ministro Justin Trudeau se disculpó este miércoles ante al Congreso de aquella controvertida decisión del gobierno de entonces en la antesala de la II Guerra Mundial. Una disculpa oficial que fue secundada por las demás fuerzas políticas.

“No podemos olvidar lo que ocurrió”, recalcó luego de expresar sus temores por el clima de intolerancia que se pasea hoy en día en varios países del mundo. A este respecto, el primer ministro evocó el atentado a la sinagoga de Pittsburgh que dejó 11 víctimas. “El antisemitismo y otras formas más de xenofobia no tienen cabida en Canadá o en el mundo”, añadió Trudeau.

El MS St. Louis partió del puerto de Hamburgo el 13 de mayo de 1939, con centenares de pasajeros que huían del nazismo. No pudieron desembarcar como refugiados tanto en Cuba como en Estados Unidos.

La embarcación se dirigió posteriormente a Canadá. Un grupo de intelectuales y religiosos pidió a Mackenzie King, primer ministro en aquel entonces, que brindara protección a los judíos. Sin embargo, King rechazó la solicitud. El MS St. Louis estaba ya a pocos kilómetros de Halifax (Nueva Escocia).

Bélgica, Reino Unido, Francia y Holanda aceptaron recibirlos. No obstante, conforme el ejército nazi fue invadiendo territorios, su seguridad volvió a estar en riesgo. 254 de los 907 tripulantes del MS St Louis fueron exterminados.

“Mientras nos batíamos por la democracia en el extranjero, estábamos rechazando a las víctimas de Hitler en nuestro país”, manifestó Trudeau ante los legisladores. De acuerdo a los historiadores Irving Abella y Harold Troper, Canadá recibió a unos 5.000 refugiados judíos entre 1933 y 1945, cifra sumamente baja comparada con las de otros países que en esos años fungieron como tierra de asilo.

 

Cortesía: EL PAÍS