Redacción / Grupo Cantón
Estados Unidos.- La Guardia Costera de Estados Unidos incautó este jueves al petrolero Verónica en aguas del Caribe, en una operación que representa el sexto buque decomisado desde que Washington intensificó sus acciones contra embarcaciones que, según autoridades, violan el bloqueo al crudo venezolano, informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Operativo táctico en alta mar
Según las autoridades, la interceptación se realizó a primera hora de la mañana, cuando un equipo táctico de la Guardia Costera abordó el buque cisterna en el Caribe. El abordaje, difundido con un video publicado por Noem en la red social X, fue ejecutado en coordinación con los departamentos de Defensa, Estado y Justicia de Estados Unidos.
“No hay forma de eludir ni escapar de la justicia estadounidense, punto”, enfatizó la funcionaria al describir la operación como “impecable, de conformidad con el derecho internacional”.
En el marco de una campaña de presión
Este decomiso se da en el contexto de una campaña sostenida de Estados Unidos para hacer cumplir el bloqueo marítimo impuesto al petróleo venezolano, parte de una estrategia más amplia de presión política y económica sobre el gobierno de Venezuela.
Desde diciembre pasado, varias embarcaciones —incluidos los tanqueros Olina, M/T Sophia, Centuries y Skipper— han sido interceptadas y tomadas por fuerzas estadounidenses bajo los mismos argumentos de violar sanciones.
“Flota fantasma” y violación de sanciones
Las autoridades estadounidenses califican al Verónica como parte de la llamada “flota fantasma” de buques que evaden medidas punitivas y sanciones al crudo venezolano, tras transitar por aguas venezolanas y operar en desacato al marco establecido por la administración estadounidense para barcos sancionados en la región.
Contexto político y diplomático
La acción llega en un momento geopolítico sensible, horas antes de una reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado en la Casa Blanca, lo que agrega una dimensión política a las acciones de presión sobre el régimen de Nicolás Maduro.
La incautación del Verónica refleja la continuación de una política de control más estricto sobre los envíos de petróleo venezolano y la aplicación de sanciones en aguas del Caribe, en un esfuerzo de Washington por limitar el flujo de crudo hacia mercados internacionales y reforzar sus medidas diplomáticas.