¿Sexta transformación de Romero Deschamps?

En una semana Carlos Antonio Romero Deschamps cumplirá 74 años de edad.

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– Ahora, apoya a AMLO
– 25 años de cacicazgo
– Busca durar 31 en el cargo

En una semana (el próximo 18), Carlos Antonio Romero Deschamps cumplirá 74 años de edad. De ellos, durante 25 ha disfrutado de la virtual condición de faraón chapopotero que la riqueza nacional petrolera ha otorgado a quienes han ocupado el liderazgo del poderoso sindicato nacional de trabajadores petroleros. En ese lapso ha sido partícipe de múltiples escándalos relacionados con corrupción: él, su familia y su camarilla dando constante ejemplo obsceno de despilfarro económico e impunidad ostentosa.

Siempre priista, puntal de campañas a favor de candidatos del partido tricolor (mediante el clásico acarreo de masas, el fraude electoral masivo y, en especial, el apoyo para triangulaciones de fondos como en el conocido caso del Pemexgate, con Francisco Labastida Ochoa como contendiente frente a Vicente Fox Quesada), Romero Deschamps está ahora en pleno proceso de transformación camaleónica: días atrás emitió un comunicado en el que apoya las acciones del presidente López Obrador contra la corrupción y su vertiente del llamado huachicol. El titular del poder ejecutivo, a su vez, agradeció las palabras del impresentable dirigente sindical y el “apoyo” de la base trabajadora.

Es evidente que Romero Deschamps está apostando a que la amnistía obradorista le beneficie, a pesar del entorno de amplia exigencia social de castigo real a los culpables del desastre nacional. Sería su sexta transformación: la primera sucedió cuando traicionó a Joaquín Hernández Galicia (aprehendido y destituido el 10 de enero de 1989, en el episodio conocido como el Quinazo, por el apodo del dirigente sindical); el sustituto inmediato fue Sebastián Guzmán Cabrera (trabajador jubilado) y, en junio de 1993, le relevó Romero Deschamps, quien en su toma de posesión prometió que los petroleros, sus familiares y amigos votarían por el PRI en los siguientes comicios y que nunca harían “ninguna alianza con los enemigos de nuestro partido ni con los adversarios del señor presidente” (nota de Salvador Corro: https://goo.gl/g8u9ZM ).

El tampiqueño Romero Deschamps ha sobrevivido al oleaje político, mediante el correspondiente mimetismo acomodaticio, durante los periodos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña. Previsor, ante la cantada probabilidad de que López Obrador ganara la presidencia de la nación, se hizo elegir para un nuevo periodo sexenal (el cuarto) aunque todavía no terminaba el tercer periodo, lo que sucedería en 2018. De esa manera, “por unanimidad” y con una gran complacencia de la administración peñista, el mencionado dirigente se hizo elegir para un periodo que irá del 1 de enero del presente año al 31 de diciembre de 2024. Si la salud física y política se lo permiten, seguirá como gerente del sindicato petrolero cuando López Obrador haya dejado Palacio Nacional.

En las secciones sindicales del país también ha tenido un trato benevolente el mencionado Romero. A pesar de que se “aplicaron” las nuevas reglas para elecciones “con voto libre y secreto”, el romerismo impuso con malas artes a sus cartas en los comicios realizados durante el periodo de la presidencia electa de AMLO. Dirigentes y legisladores de Morena intentaron levantar frentes de oposición en varios lugares pero, a fin de cuentas, y mediante una probable táctica de posposición, permitieron que los allegados al cacique fueran “electos”. En las Choapas, Veracruz, la junta de conciliación y arbitraje declaró nulas las elecciones sindicales y, en esa tesitura, el morenismo antiromerista confía en que se pueda desmontar por la vía jurídica el andamiaje total del corrupto sindicalismo petrolero.

Necesitado de aliados en la coyuntura delicada del desabasto de combustible en varias ciudades, el obradorismo podría ir al filo del pragmatismo y “perdonar” a uno de los máximos emblemas nacionales de corrupción e impunidad. Al mismo tiempo, someter a proceso judicial a este personaje ayudaría a muchos ciudadanos a considerar que valen la pena los problemas actuales de desabasto de combustible. ¿Qué recibirá de regalo Romero Deschamps al cumplir sus 74?

Astillas: Cuando el PRI tenía el control de las cámaras legislativas, preparaba con todo cuidado las comparecencias de secretarios de estado y directores de organismos públicos para que no sufrieran el embate de la oposición.

Ahora, Morena tiene una aritmética apabullante en San Lázaro y en el Senado y será interesante ver el comportamiento de este partido, y sus aliados, ante los próximos visitantes, los secretarios de Energía, Rocío Nahle y de Hacienda, Carlos Urzúa, y a los directores de Pemex, Octavio Romero, y de la Profeco, el reciente expanista Ricardo Sheffield, para que expliquen todo lo relacionado con el desabasto de combustible y el combate al huachicol… A diferencia de otros importantes proyectos del obradorismo, cuya viabilidad y éxito tardarán años en confirmarse o ser desmentidos por la realidad, la guerra contra el huachicol está en una fase que requiere de una rápida demostración de que la estrategia contra el saqueo de combustible ha sido eficaz y que tendrán resultados palpables, demostrables más allá de las declaraciones mañaneras…