Sargazo, el visitante incómodo

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En los últimos dos meses, luego del tema de las elecciones y el mundial de futbol, hay otro asunto que ha acaparado la atención sobre todo de quienes vivimos aquí en Quintana Roo; se trata del fenómeno del sargazo, el cual incluso ha llamado la atención más allá de nuestras fronteras.

El sargazo es un fenómeno que siempre ha existido, éste reportero desde 1984 ha acudido a las diferentes playas del Caribe mexicano y jamás hasta ahora había presenciado un recale tan abundante de algas en las costas quintanarroenses; un arribo masivo atípico de esta alga marina que ha provocado que los tres niveles de gobierno se coordinen para poderle hacer frente a este incómodo visitante.

La llegada de sargazo al litoral de la entidad es algo común, es un proceso natural que en realidad no debería preocupar a los quintanarroenses. La situación aquí es que el alga que nos visita, llegó cargada con toda su familia, que son matemáticamente hablando toneladas y toneladas de seres vivientes que al recalar y morir en nuestras playas puede provocar olores fétidos si no se retira a tiempo las mismas.

Para los miles de turistas que visitan el Caribe mexicano en busca de las arenas blancas y el mar turquesa de Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Mahahual, Tulum , por citar de las más importantes, no contemplan nadar entre algas o soportar aromas desagradables que inevitablemente expide el sargazo cuando yace durante días en las playas. Por ello, las alarmas se encendieron en todo el estado, autoridades, hoteleros, empresarios y la propia ciudadanía han unido esfuerzos para hacerle frente al visitante incómodo.

El gobernador del estado, Carlos Joaquín González, ha sido pieza importante para atender la contingencia , su gestión de obtener recursos superiores a los 60 millones de pesos por parte del gobierno federal, han sido de gran utilidad para la atención, contención y disposición final de la alga marina, en donde se han realizado trabajos de limpieza en más de 38 mil metros lineales de playas en los municipios donde se acentúa el problema , como lo son Benito Juárez, Solidaridad, Isla Mujeres, Tulum, Othón Pompeyo Blanco y Puerto Morelos.

Por cierto, ese último municipio, el más joven del país, ha puesto el ejemplo de crear y formalizar el “Protocolo Puerto Morelos”, el cual está integrado por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), biólogos, transportistas, ciudadanos en general, así como el Parque Marino y Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el cual marca un precedente en Quintana Roo y que bien pueden emular los otros nueve municipios que conforman la entidad.

Luis Cardeña, director de Servicios Públicos en el ayuntamiento portomorelense, me comentó en entrevista para mi programa de radio, que el “Protocolo Puerto Morelos” es una iniciativa que surge de un fin común, que es proteger a las playas del sargazo ya que será un problema con el que se deberá aprender a vivir y por ende se debe estar preparado para combatirlo para que no afecte al turismo y se mantengan los arenales con el esplendor que les caracteriza.

Un estudio del Marine Pollution Bulletin establece que el sargazo pelágico está compuesto por dos especies de algas pardas, Sargassun natans y Sargassun fluitans. Estas algas pardas poseen estructuras que les permiten flotar y ser transportadas por las corrientes marinas, a diferencia de las que viven adheridas al suelo marino, por lo cual el sargazo se mueve a merced de las corrientes oceánicas.

En el Atlántico norte, grandes masas de estas algas se encuentran concentradas en el Mar de los Sargazos. Es una región del océano Atlántico norte, entre las coordenadas 28°20’08’’N 66°10’30’’, su extensión se ha estimado en cerca de dos millones de millas cuadradas, y a pesar de que la profundidad del espesor de las algas no supera los 50 centímetros, su biomasa se ha calculado en un valor entre los cuatro y 11 millones de toneladas de peso húmedo.

La razón de que semejante masa de algas permanezca en esa región específica del océano Atlántico es el rizo formado por las corrientes oceanográficas ascendentes del Golfo y del Atlántico norte, que corren hacia el este por arriba de los 40° de latitud norte y la descendente de las Islas Canarias y la deriva Norecuatorial, que corre hacia el oeste por abajo de los 20° de latitud norte.

Existen diferentes inferencias sobre el origen de las masas de algas que en estos momentos llegan al Caribe, las cuales no están asociadas al Mar de los Sargazos. Científicos han identificado zonas de grandes masas de sargazos al oeste de África que se expanden dada las altas temperaturas en el agua y las altas cantidades de nutrientes. Estas masas se transportan por corrientes hacia el este del océano Atlántico, suben por las costas de Brasil hasta llegar a la región del Caribe.

En el mar abierto, las masas flotantes de sargazo representan un hábitat de más 120 especies de peces y más 120 especies de invertebrados. Uno de ellos es el pez de los sargazos Histrio histrio, cuyo nombre significa “actor” ya que se confunde con la fronda de las algas flotantes y se desplaza sobre las algas para capturar a sus presas. Bajo el sargazo también se pueden encontrar neonatos de tortugas marinas, caballitos de mar y otros peces de menor talla, sirve como área de reproducción de especies de singular importancia como el pez volador (Exocoietidae sp.) y de una gran cantidad de peces que a su vez sirven de alimento a peces grandes como el dorado (Coryphaena hippurus), especie muy atractiva para los pescadores deportivos.Las masas flotantes de sargazo también tienen un importante rol como áreas de alimentación y vivero en las etapas juveniles de más de 100 especies de peces de importancia comercial y recreativa tales como sierras, jureles, atunes, peje puerco, barracudas, peto, dorado y peces de pico.

Varias especies de tortugas marinas en peligro de extinción utilizan al sargazo para alimentarse y protegerse durante sus primeros años de vida. Sin duda, es un estudio muy completo que me permití compartir para no satanizar a nuestro “visitante incómodo”. Si bien es cierto que afecta la imagen de nuestros destinos, también son seres vivos que tienen su función en el ecosistema marino, ¿no cree usted?