Habitantes  en riesgo por vertedero

No hay un control sobre la basura que generan las comunidades de Lázaro Cárdenas

31
No hay un control sobre la basura que generan las comunidades de Lázaro Cárdenas, donde en forma específica en la zona norte donde se ubica San Ángel, Solferino, Chiquilá y Holbox se están creando tiraderos a cielo abierto que es lo primero que perciben los cientos de turistas que circulan por la ruta.
En Holbox el problema se agrava al paso de los años debido al crecimiento poblacional acelerado causando preocupaciones relacionadas con afectaciones a la salud de sus habitantes por diversos focos rojos que a decir de los empresarios turísticos y comerciantes se debe enfrentar de manera conjunta entre la comunidad y autoridades correspondientes.
De acuerdo con un sondeo entre los empresarios coincidieron en señalar que urge atender el problema de la basura, seguido de la proliferación de fauna no contralada como mapaches, perros y gatos que deambulan en las calles, cucarachas, mosquitos entre otros que amenaza la salud de los vecinos.
“Esto de los residuos orgánicos tanto de hoteles, restaurantes y hogares a falta de un manejo apropiado han contribuido al crecimiento de fauna nociva como cucarachas, moscas y hoy en día una queja permanente que es la presencia exagerada de mapaches los cuales abundan gracias a que tienen fuente de alimento cercano, además de otros factores como falta de depredadores naturales que han perdido hábitat”, señalaron.
Juan Manuel Rico, vecino y conocedor del tema ambiental de Holbox, comentó que el desequilibrio mencionado ya debe de atenderse con responsabilidad para encontrar soluciones que garanticen la armonía entre los habitantes y la fauna del lugar limitando  heces de los perros que deambulan libremente por las calles, fecalismo a cielo abierto de una gran cantidad de trabajadores de la construcción provenientes de estados vecinos y que carecen de condiciones dignas y viviendo hacinados.
 Explicó que los tiraderos de basura en terrenos baldíos, crea severos problemas de drenaje con proyectos que a decir de los ciudadanos no ha funcionado y por consiguiente esto contribuye de manera directa a generar un desajuste que repercute en la salud de  diferentes maneras.
“El eterno problema con el sitio de transferencia el cual almacena diariamente un tonelaje de basura que a falta de respuestas para solucionarlo se resuelve de la peor manera al quemar diariamente dichos residuos atentando contra el derecho a la salud de sus habitantes y del planeta ya que es bien sabido el daño severo que causa el quemar bolsas y otros desechos tóxicos y por otro lado los escurrimientos de lixiviados que contaminan las lagunas y parte del mar”, argumentó Rico.
 “Urge un cambio en las acciones de la comunidad para ser más participativos y facilitar este cambio por el bienestar de todos, la salud es una prioridad y un derecho” puntualizaron.
Antecedentes
De acuerdo con los estudios de generación de RSU -Residuos Solidos Urbanos- realizados por anteriores administraciones estatales y la asociación civil Yaax Beh en el 2008 se recolectaba poco más de una tonelada diaria, y dos en períodos vacacionales.
Actualmente, se generan seis  toneladas diarias en temporada baja y 12 en temporada alta. Estas cifras ponen de manifiesto un gran crecimiento en la generación de residuos sólidos urbanos, por el creciente turismo, que contrasta con la falta de control y manejo ambientalmente adecuado para un área natural protegida.
Aunque recuperan un poco de residuos valorizables, no logran comercializarlos, de tal forma que queman la mayor parte. Más grave es la generación de lixiviados que contaminan los acuíferos y sistemas lagunares y por el tipo de suelo calcáreo, también llegan al océano.
En el 2010, existía un programa comunitario de manejo integral de residuos sólidos urbanos, impulsado por Yaax Beh, A.C. y otros grupos de la isla, el ayuntamiento y un grupo de empresarios-hoteleros socialmente responsables que logró la gestión y construcción del sitio de transferencia para su control. A la fecha todos estos esfuerzos fueron abandonados por la administración municipal actual.
Luis Méndez/Grupo Cantón