Roberto Lemus / Grupo Cantón
Tulum.— La temporada de captura de langosta en Punta Allen cerró el 2025 con resultados favorables para los pescadores de la cooperativa Vigía Chico, quienes alcanzaron entre 40 y 45 toneladas del crustáceo desde julio. Sin embargo, el éxito productivo contrasta con un problema histórico que continúa afectando al sector: el deplorable estado del camino de acceso a la comunidad.
Alejandro Velázquez Cruz, vocal financiero de la cooperativa, informó que este año representó un balance positivo tanto por el volumen de captura como por los precios del mercado. Señaló que hasta mediados de diciembre las condiciones en el mar permitieron buenas jornadas de pesca, aunque la entrada de frentes fríos en las últimas semanas impidió continuar con normalidad.
“El cierre de la temporada, gracias a Dios, va bien. Creo que llevamos como 45 o 46 toneladas pescadas desde julio. Hasta principios y mediados de diciembre estuvimos pescando, ya después comenzaron a entrar los nortes y de ahí para adelante no hemos podido salir, pero aun así nos ha ido un poco mejor que la temporada pasada, tanto en la pesca como en el precio”, explicó.
La temporada concluye oficialmente en febrero, pero, según Velázquez Cruz, el éxito del cierre dependerá del comportamiento del clima. Recordó que en los últimos años los meses de enero y febrero se han visto afectados por constantes vientos del norte, lo que limita la salida de las embarcaciones. “El año pasado, por ejemplo, solo pudimos pescar una vez. Todo depende de que haya buen clima”, añadió.
El dirigente también destacó que los pescadores esperan un cierre favorable en el precio de la langosta para compensar los días sin actividad y mejorar sus ingresos.
No obstante, subrayó que el problema más serio no está en el mar, sino en tierra. El mal estado del camino hacia Punta Allen continúa complicando el traslado de la producción, afectando directamente la comercialización de la langosta.
“El camino está terrible, ese siempre ha sido el problema. Los camiones de la langosta no quieren entrar porque está en muy malas condiciones; si nosotros hacemos dos horas y media para llegar, imagínate un camión de cinco toneladas que puede tardar casi seis horas para entrar a Punta Allen”, lamentó.
Esta situación —explicó— genera retrasos, incrementa costos logísticos y pone en riesgo la calidad del producto al dificultar su traslado oportuno hacia los centros de acopio y comercialización.
Finalmente, Velázquez Cruz reiteró el llamado de la comunidad pesquera para que las autoridades atiendan de manera urgente la rehabilitación del camino. “Es lo único que siempre estamos esperando, que alguien nos repare el camino”, concluyó.
Con ello, los pescadores de Punta Allen enfrentan un cierre de temporada que, pese a los buenos números en captura, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de resolver un problema que por años ha limitado el desarrollo de una de las cooperativas más emblemáticas de la región.