Cristina Escudero
Grupo Cantón

Holbox. -Pese a que Holbox es uno de los destinos más prometedores de Quintana Roo, el asedio inmobiliario amparado por las autoridades estatales que han permitido la venta de terrenos ejidales a grandes empresas, el cambio de uso de suelo, crecimiento desmedido, tala de manglar y la mala planeación urbana, está empezando a causar serios daños al lugar, ya que se registran severas inundaciones, drenajes repletos de basura y una gran carencia de servicios públicos con los que son recibidos los turistas.
El paradisíaco lugar perteneciente al municipio de Lázaro Cárdenas y que forma parte de la Reserva de la Biosfera Yum Balam, era hasta hace 15 años un lugar de aguas turquesas y flamencos rosados, pero ahora se encuentra amenazada por la autorización de construcciones y ganarle grandes extensiones de terrenos al mar.
De acuerdo a Jorge Herrera Silveira, investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) Unidad Mérida, la mala planeación urbana, así como la autorización desmedida para erigir hoteles hará que este destino deje de ser sustentable.
Por su parte el Grupo Ecologista del Mayab (GEMA) que preside Araceli Domínguez, comentó que ahora con las lluvias registradas estos días, la Isla de Holbox se encuentra otra vez bajo el agua, en medio de olores desagradables y pestilentes, por la nula planeación urbana, la falta de servicios básicos, y sobre todo el abandono de los tres órdenes de gobierno.
La isla se encuentra vulnerable también por los litigios entre desarrolladoras y la Dirección General de Zona Federal Marítimo Terrestre y Ambientes Costeros (Zofematac) perteneciente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), como el caso de la empresa regiomontana Desarrollos Inmobiliarios Xunaan SAPI quien presentó un amparo para 16 parcelas ubicadas dentro de 2.5 hectáreas de las 53.8 que existen de playa al servicio de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
La empresa que alega no haber estado presente en el momento que la Zofematac realizó la medición de las hectáreas por lo que la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó a la Zofematac realizar una nueva medición en el 4% de la playa de la Isla Grande de Holbox.
En el acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 1 de septiembre, establece que únicamente para el caso de 16 parcelas que fueron amparadas por dicha empresa, se deja insubsistente el acuerdo publicado el 2 de mayo de 2016 por el que se destinó al servicio de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) 53.8 hectáreas de playa, por lo que Zofemat debe reponer el procedimiento únicamente en 2.5 hectáreas que se traslapan con predios privados.
De acuerdo a declaraciones de Rodrigo Hernández Aguilar, director General de Zona Federal Marítimo, Terrestre y Ambientes Costeros (Zofematac), el Acuerdo de Destino “es cuando tu decretas una zona federal, una playa para el público para conservación y se generó a favor de la Conanp en toda la Isla Grande de Holbox, pero los dueños de los predios colindantes dicen que nunca estuvieron presentes y quieren que se hagan las mediciones en frente de ellos. No por eso cambian las mareas, la pleamar máxima del agua, es un trabajo 100% técnico y no tiene que ver con un tema político”, explicó.
Asimismo dio a conocer que en las dos islas de Holbox, hay al menos 30 litigios y procedimientos administrativos que están en proceso por grandes extensiones de terrenos ganados al mar que fueron dadas de forma irregular. Hay ejidatarios “nylon”, que son millonarios con grandes proyectos inmobiliarios.
Finalmente la bióloga y activista ambiental Gisela Maldonado Saldaña, explicó que la isla Holbox se encuentra dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, una reserva de 154 mil hectáreas administrada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), decretada para fines de conservación en junio de 1994 y “aunque esta cuenta con instrumentos legales estrictos para la conservación de sus recursos naturales, en la isla la autoridad está ausente y a todas luces hay ingobernabilidad”, denunció.

En septiembre de 2018, la Profepa clausuró un proyecto hotelero de dos mil metros cuadrados, ubicado en el área natural protegida “Yum Balam”, en la isla de Holbox
La comunidad, tras el paso de Delta, se encuentra otra vez bajo el agua en medio de pestilencias, por la pésima planeación urbana.