Quintana Roo

Confirman regreso de Francisco Remolina en la Reserva de Yum Balam y surgen reacciones en el Comisariado Ejidal

ÁNGEL CANUL / GRUPO CANTÓN

Kantunilkín.- La Secretaría del Medio Ambiente ha confirmado el relevo en la dirección de la Reserva de la Biosfera de Flora y Fauna de Yum Balam. Marisol Amador Medina deja su puesto, y en su lugar regresa Francisco Remolina Suárez, quien ocupó esta misma responsabilidad de 2000 a 2014. Esta decisión ha desatado una ola de reacciones, particularmente debido a los supuestos malos manejos durante su gestión anterior.

Ignacio Cáceres Correa, ex presidente del comisariado ejidal de Chiquilá con anexo San Ángel, ha sido uno de los más críticos en cuanto a la gestión de Remolina. En declaraciones públicas, Cáceres denunció que durante el periodo de Remolina, se elaboró el plan de manejo de la reserva sin el conocimiento ni la participación de los dueños legítimos de las tierras. Según Cáceres, el plan fue diseñado de manera que solo beneficiaba a los funcionarios de la Comisión Nacional de Áreas Naturales y Protegidas (Conanp), en lugar de a las comunidades locales.

“Durante su gestión, el único beneficiario de los proyectos fueron los funcionarios de la Conanp, mientras que los ejidatarios y campesinos vimos cómo nuestras tierras eran afectadas”, comentó Cáceres. Además, advirtió que se gestarán movimientos entre los ejidos de Kantunilkín, Chiquilá con anexo San Ángel, Solferino y la isla de Holbox. Estos, según él, buscarán presentar propuestas directas al titular de la dependencia, ya que son quienes mejor conocen la problemática que enfrentan las comunidades locales.

Cáceres también señaló que la designación de Remolina como nuevo director estaría vinculada a influencias de Alfredo Arrellano, ex secretario de Medio Ambiente y ex director regional de la Conanp. Según Cáceres, Arrellano habría legado el puesto a Ricardo Gómez, quien a su vez es un cercano colaborador de Fernando Orozco, actual director regional de la Conanp.

En otro tema clave, Cáceres recordó que uno de los aspectos más controversiales de la gestión de Remolina fue la falta de avance en la publicación del plan de manejo de la reserva. A pesar de estar en el cargo por 14 años, el plan nunca fue publicado en el tiempo debido, y fue hasta 2018 cuando se logró finalmente un plan con 24 años de retraso.

La gestión de Remolina también fue marcada por diversos conflictos sociales, especialmente con los ejidatarios de Holbox y Chiquilá, así como con las cooperativas y prestadores de servicios turísticos en la zona. Uno de los incidentes más polémicos fue la detención de 15 personas en Holbox, quienes fueron acusadas injustamente de cometer delitos ambientales, lo que generó un rechazo generalizado en las comunidades.