Manuel Baeza / Grupo Cantón
Cancún.- Con la llegada de los regalos en la mañana del 6 de enero, los cancunenses dieron por terminado el tradicional maratón Guadalupe-Reyes, un periodo de casi un mes lleno de celebraciones que mantuvo viva la magia navideña y de fin de año en hogares, calles y centros comerciales de la ciudad.
Las festividades iniciaron el 12 de diciembre con la devoción a la Virgen de Guadalupe, donde miles de fieles participaron en peregrinaciones, mañanitas y danzas en parroquias como la del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en La Supermanzana 63, marcando el arranque de un ciclo de tradiciones que une a familias y comunidades.
Posteriormente llegaron las posadas decembrinas, con piñatas, ponche, villancicos y convivios en colonias y fraccionamientos, seguidas de la Nochebuena y Navidad, donde las cenas familiares y el intercambio de regalos fortalecieron los lazos afectivos en medio de luces y adornos típicos.
El Año Nuevo trajo brindis, fuegos artificiales y deseos de prosperidad en playas y avenidas principales, mientras que la víspera del Día de Reyes revivió la ilusión con compras de última hora de juguetes y la partida de la tradicional Rosca de Reyes.
Ahora, con el fin de estas celebraciones, los cancunenses regresan a la rutina diaria, aunque muchos ya anticipan quién ofrecerá los tamales el próximo 2 de febrero por haber encontrado el muñeco en la rosca, cerrando definitivamente este ciclo festivo lleno de unión y tradiciones.