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El gobernador y su prestanombres, aprovechan la pandemia para realizar sus actos corruptos.

Cancún

Covid: millonario negocio para Carlos Joaquín

Cristina Escudero
grupo cantón

Cancún. En estos tiempos de dolor y muerte por la pandemia, el gobernador se adjudicó por asignación directa a través de su prestanombres Jorge Luis Brizuela, contratos por más de 110 millones de pesos para realizar y mantener las carpas Covid, sin que tuviera una empresa que cumpliera los requisitos en el registro de proveedores. No conforme con ello, se quedaron con el dinero del presupuesto y no pagaron a empresarios subcontratistas.

ROBO EN DESPOBLADO
El escándalo explotó con los más de cien millones de pesos para equipar las carpas móviles de los hospitales Jesús Kumate de Cancún y Oncológico de Chetumal, con el fin de ampliar sus capacidades de atención del Covid-19.
Los actos ilegales para lucrar con la tragedia del Covid, recaen en la administración estatal, pues la Constructora IIafer, de la cual Jorge Brizuela Guevara es el prestanombres de Carlos Joaquín, resultó beneficiada con el contrato de más de 100 millones de pesos. Y alcanzó para todos, ya que su esposa Vanessa Lizeth Vargas Flores, se quedó con el contrato de tres carpas para 238 camas en Cancún, y “El Venezolano” con el contrato de la carpa de Chetumal con 50 camas.
Los contratos, que fueron por asignación directa, tanto a Brizuela como a su esposa Vanessa Lizeth Vargas Flores, violan la Ley Estatal de Obras, pues una se dio de alta en el padrón de proveedores del Gobierno del Estado el 31 de marzo pasado y la Constructora IIafer, lo hizo hace apenas hace tres meses, por lo que ni de lejos cumplían todavía con el requisito de ley. Cabe mencionar que la también venezolana, Vanessa Lizeth Vargas Flores, es además la proveedora de cubrebocas para los hospitales Covid-19, el cual ofrece a 260 pesos cada uno y en dos mil 500 pesos las máscaras de media cara.

DEFRAUDAN A EMPRESARIOS
La ilegal empresa de Jorge Brizuela Guevara no tenía ni la capacidad financiera, ni la experiencia de ningún tipo. Por ello convenció a varios empresarios para que participaran en el negocio de las carpas Covid. Al llegar a un acuerdo, se realizaron subcontratos para llevar a cabo las obras. Las carpas Covid fueron presumidas a nivel nacional por el mismo Carlos Joaquín. La obra está terminada y se le da el mantenimiento adecuado para climas, camas, oxígeno y todo lo que requieran las instalaciones. El dinero de los contratos ya ha sido pagado, pero los empresarios denuncian por fraude al venezolano porque a ellos no les han dado ni un peso.
Todas empresas subcontratadas por Jorge Brizuela Guevara, decidieron enviar correos electrónicos entre el 25 y 26 de noviembre, dirigidos a la de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), a la Secretaría de Salud (Sesa), a la administradora de dicha dependencia Elvia Aguillón; al gobernador del estado, Carlos Joaquín González, y al titular de la Secretaría de la Contraloría estatal, Rafael del Pozo Dergal, para solicitar la intervención de las autoridades para que “El Venezolano” les pague. Y claro no les hacen caso porque es prestanombres del gobernador.
Los firmantes de los correos electrónicos son los dueños de las empresas: Ingeniería Solución Aporta, Constructora Yama, Media Tensión, Proveedor de aires acondicionados Juan Carlos Kinil; Equipamiento y Renta de Equipo Médico, Versatilidad, Infra Oxígeno (gases medicinales, tuberías, plantas de emergencia, operación, quienes se dicen defraudados por el operador de Carlos Joaquín.
“El empresario quintanarroense que la contratante con el gobierno de Quintana Roo (Brizuela), se muestra evasiva a cumplir con el pago a los subcontratistas y proveedores, siendo que ya les han pagado varios montos y ellos sólo están desviando los recursos”, reza uno de los correos de la Constructora Yama, encabezada por Jorge Marzuca Fuentes, quien antes del fraude era considerado por el venezolano como su mejor amigo.

LUCRAN CON MUERTOS COVID
Dos fueron los contratos que Jorge Brizuela hizo, el primero para la realización de tres carpas en el hospital general Jesús Kumate de Cancún por un monto de 70 millones de pesos, y el segundo para una carpa en el hospital Oncológico de Chetumal por 44 millones de pesos. Ambos asignados de manera directa por Salud, Alejandra Aguirre Crespo y por la Oficialía Mayor, antes de que la desapareciera Carlos, dirigida Manuel Escamilla Ceballos, quien a su vez fue recomendación del medio hermano del gobernador, Pedro Joaquín Coldwell, exsecretario de Energía, envuelto en el escándalo de la venta de Agronitrogenados con Emilio Lozoya.
Se acusa en los medios sociales que el venezolano está lucrando con la pandemia, y denuncian además que todas las empresas subcontratadas por IIafer Constructora, no han recibido el pago que les corresponde, y que por ello van a demandar a las compañías vinculadas a Jorge Brizuela por los incumplimientos de contratos.

LOS ACUSAN DE ATENTADO
Aunque hasta ahora los subcontratistas han “apechugado” la falta de pago y actuado de forma prudente al esperar por mucho tiempo el pago de Jorge Brizuela, no pretenden dar carpetazo al asunto, pues se trata de millones de pesos que no están dispuestos a perder los empresarios quintanarroenses, por lo que la próxima semana estarían acudieron a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado para interponer la denuncia contra el defraudador Brizuela y su esposa Vanessa Vargas, ya que a pesar de que los subcontratistas han mostrado prudencia, los venezolanos de manera violenta e ilegal tomaron posesión de los bienes arrendados, con el apoyo de las autoridades y no permiten el acceso a quienes en realidad hicieron todo el trabajo e invirtieron mucho dinero.
Un día después de estas acciones violentas contra inversionistas, Brizuela demanda ante la Fiscalía de que él es una víctima de esos malos empresarios a quienes acusa de amenazarlo de muerte. Y curiosamente, un día después, sucede el supuesto atentado y Brizuela va a la Fiscalía a denunciar a los empresarios, pero aprovecha el viaje para involucrar en el ataque a balazos a periodistas críticos de los robos de Carlos Joaquín y hasta contra Carlos Mimenza Novelo, un empresario opositor al gobernador que recientemente ha sido metido a la cárcel.
Aparte de sus actos porriles, Jorge Luis Brizuela Guevara, alias “El Venezolano”, es conocido por ser el operador de negocios sucios de Carlos Joaquín, y que por ello es beneficiado con millonarios contratos amañados en municipios y en las dependencias estatales. Sus desplantes y agresiones, hay sido documentados por los mismo videos que él sube a redes sociales, además de que existen varias denuncias en diarios nacionales, donde El Reforma lo señala como autor intelectual de bombazos contra barcos del exgobernador Roberto Borge Angulo.
Es así como “El Venezolano” quiere desviar la atención de lo que realmente es importante, ya que se trata de un jugoso negocio a costa del manejo de la salud de miles de quintanarroenses que se han visto afectados por el Covid-19.

NUMERALIA
110 millones de pesos, fue el presupuesto total para las carpas de Covid, dinero el cual terminaría en manos de Brizuela Guevara para beneficio del gobernador de Q. Roo

DATOS
A falta de experiencia y presupuesto el venezolano decidió aliarse con otros empresarios para que por medio de subcontratos fueran participes del proyecto

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Por falta de pagos, los socios de Jorge Brizuela han decidido actuar, pues no están dispuestos a perder los millones de pesos que les toca

 

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