Niño muere apuñalado en Houston

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Los gritos del niño Josué Flores, mientras estaba siendo apuñalado de forma brutal por un desconocido, sólo fueron escuchados por algunos vecinos la tarde del martes 17 de mayo. Nadie logró llegar a tiempo para salvarlo.

 

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Paradójicamente, a casi una semana de su muerte, sus gritos se siguen escuchando. Esta vez son escuchados por miles de personas. Y es que los residentes de la comunidad donde nació y creció el pequeño Josué se han convertido en su voz.

Decenas de personas, adultos y niños, latinos y afroamericanos, que viven en el Northside, vecindario donde ocurrió el monstruoso homicidio, han marchado por las calles exigiendo a gritos que haya justicia. Están enojados. Tienen miedo. Se sienten olvidados.

Pero eso no les ha impedido levantar su voz para denunciar la realidad de inseguridad e impunidad en su comunidad. Han hablado los ancianos, que se quejan de constantes robos. Han hablado las madres de familia que temen salir de sus casas después de que se oculta el sol. Han hablado los niños, que no pueden jugar tranquilos en las calles.

Este sentir colectivo, este movimiento ciudadano incubado dentro de una comunidad latina es algo nuevo en la ciudad.

“…Nunca había visto algo como esto, es lamentable que tuvo que suceder algo como esto [el crimen de Josué] para realmente unir a una comunidad”, dijo con asombro Ed González, ex vicealcalde de Houston, quien se crió en este vecindario.

González dijo que el crimen ha hecho que haya más coordinación y acción por parte de varias entidades, como Metro, el Distrito Escolar de Houston, la policía y también de la comunidad. “Queremos que siga esta energía [interés en el caso] tanto para honrar la memoria de Josué como para el mejoramiento de la comunidad”.

González, junto con otros líderes políticos de la ciudad participaron en una concurrida marcha de protesta por la muerte de Josué que se realizó el domingo pasado en el vecindario Northside.

La marcha partió desde el lugar donde fue asesinado el niño y llegó hasta un edificio del Salvation Army. Asistieron decenas de residentes del sector, de todas las edades y razas, que portaban globos blancos, flores y obsequios.

“Vamos a pedir justicia y seguiremos pidiendo justicia hasta que veamos que el culpable está en la cárcel”, dijo en tono aireado Consuelo Martínez, una activista del vecindario.

Y es que las autoridades aún no logran dar con el paradero de asesino. Inicialmente se arrestó y se le imputaron cargos de homicidio a Che Lajuan Calhoun, de 31 años. Pero dos días más tarde las autoridades admitieron que tenían al hombre equivocado.

“¿Qué están esperando las autoridades? ¿Que vuelva a atacar? Él [asesino] está libre, está en las calles”, reclamó Martínez.

Guadalupe Flores, hermana mayor de Josué, pidió que si alguien en la comunidad sabe algo, que lo denuncie. “Es mi hermanito y yo quiero que diga algo… yo sé que no va a cambiar nada, pero va a traer atención a esta situación”, dijo.
El movimiento ciudadano ha obtenido resultados

La fuerte presión de los residentes del vecindario Northside en Houston, lugar donde vivía Josué Flores, ha conseguido que haya respuesta de las autoridades y de entidades no gubernamentales.

Este lunes, en conferencia de prensa, el alcalde de Houston, Sylvester Turner, acompañado de la jefe interina de la policía, Martha Montalvo, y de la fiscal de distrito, Devon Anderson, afirmó que están empleando todos los recursos para dar con el asesino de Josué. Aunque advirtió que un elemento clave en la investigación de este caso es la comunidad.

“Creo que allá afuera hay alguien que sabe algo sobre la persona que cometió este crimen, y le estoy pidiendo a esa persona que piense en la familia del niño, que piense en esta comunidad [para que denuncie]”, dijo Turner.

El alcalde dijo que quiere ayudar a esta comunidad a sanar y sabe que la única forma de lograrlo es capturando al sospechoso.

La fiscal de distrito, Devon Anderson, dijo que el homicidio de Josué era un crimen monstruoso y aclaró que hablaba no sólo desde su posición como fiscal, sino como madre. “Hay un monstruo entre nosotros, si alguien sabe algo, su conciencia debe empujarlo a que suministre información a la policía”, agregó.

Por su parte, Martha Montalvo, jefe interina de la policía de Houston pidió al público tener fe en las autoridades. “Nosotros estamos trabajando muy duro… tenemos mucha presencia de la policía en la comunidad porque sabemos que la comunidad tiene miedo”.

En la conferencia de prensa se dio a conocer que las autoridades están esperando los resultados de algunas pruebas de ADN que pueden aportar pistas sobre el asesino. Así mismo se informó que aumentaron a $15,000 la recompensa por información que conduzca a la captura del sospechoso.

La Organización Salvation Army, que tiene un edificio localizado en el Northside donde presta servicios sociales a los indigentes, también anunció que habrá cambios en los requerimientos a las personas que reciben sus servicios.

El anuncio se produjo luego de que la comunidad se quejara del problema de indigencia en el sector, que contribuye a la inseguridad, según argumentos de los residentes de la zona.

 

Info/Texto Integro: Univision Noticias