En Nicaragua, suman 24 muertos tras protestas

De acuerdo con el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, las víctimas incluyen estudiantes, policías y simpatizantes del Frente Sandinista, acusados de atacar a los manifestantes.

4

Managua.- Al menos 24 personas han muerto en Nicaragua en las violentas protestas que hundieron al país en el caos tras el anuncio de una reforma de la seguridad social, mientras las marchas y saqueos siguen sucediendo.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) indicó que confirmó con las familias de las víctimas la muerte de 24 personas involucradas en las protestas que estallaron el miércoles contra una reforma al sistema de pensiones.

“La situación es verdaderamente grave”, había dicho antes la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez.

Las víctimas incluyen estudiantes que iniciaron el movimiento, agentes de policía y jóvenes simpatizantes del gobernante Frente Sandinista, acusados de atacar a los manifestantes.

El gobierno había informado el viernes de 10 fallecidos, cifra que aumentó el sábado con la muerte de un disparo del periodista Miguel Ángel Gahona en la ciudad de Bluefields mientras transmitía por Facebook un enfrentamiento entre manifestantes y fuerzas del orden.

Las nuevas medidas establecen que el pago que realizan los trabajadores al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) pase del 6.25% al 7% a partir del 1 de julio. Desde esa fecha, la cuota de los empleadores se incrementará del 19% al 21%, y subirá un punto porcentual más a partir del 1 de enero de 2019 y un 0.5% a partir de 2020 hasta alcanzar el 22.5%.

Además se estableció una cotización perpetua, ya que los jubilados aportarán un 5% de sus pensiones para cobertura de enfermedades.

Las medidas fueron criticadas desde todos los sectores económicos y por expertos, quienes afirman que lejos de evitar la quiebra del Seguro Social, traerán desempleo e informalidad.

– Saqueos y filas –

En medio del clima crispado, pobladores abarrotaron supermercados y tiendas en busca de víveres, y hoy se reportaron saqueos en varios establecimientos comerciales.

“Con esto de la huelga capaz que nos quedamos sin nada qué comer”, advirtió Inés Espinoza, cargando botellas de agua mientras sus dos hijos la seguían con bolsas de galletas y alimentos enlatados, en una tienda en el norte de Managua.

Las gasolineras de la ciudad presentaban largas filas de automóviles y motocicletas en busca de combustible, en medio de temores de desabastecimiento.

Entre tanto, los bloqueos y saqueos se reanudaron en distintos puntos del país. En la capital, las calles lucían llenas de escombros puestos por manifestantes, mientras varias marchas iban hacia la Universidad Politécnica, epicentro de las protestas y donde hay estudiantes atrincherados en la institución.

En las ciudades de León y Masaya hubo “quema de vehículos particulares, saqueo y destrucción de edificios públicos” así como robos en centros comerciales, informó el gobierno.

El papa Francisco expresó su consternación por el clima de tensión en Nicaragua.

“Estoy muy preocupado por todo lo que está pasando estos días en Nicaragua. Expreso mi cercanía con la oración por este amado país y me uno a los obispos para pedir que cese toda violencia”, dijo Francisco tras la oración Regina Coeli, en la plaza de San Pedro del Vaticano.

– Diálogo urgente –

Igualmente, la Unión Europea (UE) calificó como “inaceptable” la violencia y cuestionó los ataques a la libertad de expresión y prensa, con el bloqueo de medios de comunicación y la agresión de periodistas.

“La UE está lista para apoyar un diálogo amplio e inclusivo entre todos los sectores de la sociedad y el gobierno, y a fortalecer el imperio de la ley en Nicaragua”, señaló la declaración europea.

El presidente Daniel Ortega llamó el sábado al diálogo con el sector privado para abordar la reforma del sistema de pensiones, que incrementa las contribuciones obreras y patronales para garantizar la estabilidad financiera del Instituto Nicaragüense de Seguro Social (INSS), que paga las jubilaciones.

Sin embargo, su mensaje generó repudio entre otros sectores que se sumaron espontáneamente a las protestas por sentirse excluidos, lo que terminó por caldear más los ánimos.

El autodenominado movimiento OcupaINSS, uno de los que inició las protestas, reclamó que el diálogo “debería de incluir las voces de todos los sectores que hemos demandado una discusión amplia e inclusiva (…) sobre la forma en que han venido tomando decisiones autoritarias y sin consulta”.

Incluso el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, urgió en Twitter a Ortega a que “deponga su actitud arrogante, escuche al pueblo, ábrase a dialogar con toda la sociedad, sienta el dolor de tantas familias y colabore con la paz en el país”.

Asimismo, el gremio empresarial respondió a Ortega que “no puede haber un diálogo” si el gobierno “no cesa de inmediato la represión policial” y respeta la libertad de manifestación y de prensa.

FUENTE/MILENIO