Redacción / Grupo Cantón
Mundo.- El matcha, uno de los productos más emblemáticos de Japón, atraviesa una crisis de escasez sin precedentes. A pesar de que Japón alcanzó una producción récord de más de 4.000 toneladas en 2023, la creciente demanda internacional, impulsada por el turismo y las redes sociales, está dejando los estantes vacíos en muchas tiendas locales. En 2024, las exportaciones de té verde, incluyendo el matcha, alcanzaron un valor histórico de 36.400 millones de yenes, lo que representa un aumento del 25% respecto al año anterior.
Turismo y redes sociales: Factores clave en la demanda
El turismo en Japón ha sido un factor determinante detrás de esta escasez. En 2024, Japón recibió a 37 millones de visitantes, un 47% más que en 2023, quienes adquirieron grandes cantidades de matcha, no solo como souvenir, sino también como parte de su experiencia cultural. Este fenómeno se ha visto amplificado por las redes sociales, especialmente TikTok, donde creadores de contenido muestran cómo preparar desde lattes hasta pasteles con este té verde en polvo.
El impacto de los influencers y la popularidad global
Las hermanas Jasmine y Freya Smith, influyentes residentes en Tokio, han sido clave en la expansión de la fama del matcha a nivel global. En sus publicaciones en TikTok, han compartido diversas recetas utilizando este té, lo que ha contribuido al aumento de su demanda. Sin embargo, esta popularidad también ha causado estragos en la disponibilidad local, y en uno de sus videos más recientes, Jasmine advirtió sobre la escasez del producto.
La respuesta de las marcas tradicionales y nuevas estrategias
Marcas tradicionales como Marukyu Koyamaen Co. han tenido que imponer límites en la cantidad de matcha que los clientes pueden comprar para asegurar el abastecimiento a templos y santuarios que usan este té en sus ceremonias. En tanto, Ippodo Tea ha suspendido la venta de algunos productos y aumentado precios debido al incremento en los costos de producción. Esta presión sobre la industria refleja la dificultad de equilibrar la oferta y la creciente demanda.
El desafío de la producción y la escasez de mano de obra
La producción de matcha es un proceso complejo que depende de la cosecha anual de hojas de té cultivadas a la sombra. La demanda excesiva está exacerbada por la falta de sucesores dispuestos a continuar con la labor agrícola, lo que ha reducido la producción en un 22% desde 2008. El envejecimiento de la población japonesa y la escasez de mano de obra agravan aún más la situación.
Estrategias para afrontar la crisis y los desafíos internacionales
A pesar de la crisis interna, algunos negocios japoneses han logrado mantener el suministro gracias a contratos a largo plazo con productores locales. Sin embargo, el aumento de la demanda internacional, especialmente en mercados como Australia, ha generado desafíos adicionales.
En Sídney, las ventas de matcha han crecido exponencialmente, lo que ha llevado a algunas tiendas a implementar límites de compra.