Síguenos

¿Qué estás buscando?

febrero 23, 2025

Mundo

Alexander Lukashenko se perpetúa en el poder por séptima vez en Bielorrusia al ganar una farsa electoral

REDACCIÓN / GRUPO CANTÓN

Minsk, Bielorrusia – Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia, se autoproclamó ganador de las elecciones celebradas este domingo 26 de enero, con un 87.6% de los votos, según un sondeo oficial a boca de urna. Con este resultado, el dictador, que ha gobernado el país con mano de hierro desde 1994, extiende su mandato hasta 2030, en unas elecciones sin competencia real y marcadas por la falta de oposición.

En un país donde las protestas masivas fueron sofocadas con violencia en 2020, Lukashenko no enfrentó más que candidatos designados que hicieron campaña en su favor. Tras emitir su voto, el mandatario de 70 años descalificó a los opositores encarcelados, diciendo que “habían abierto la boca demasiado” y resaltando que aquellos que se oponen a su gobierno “eligen” entre prisión o exilio.

El régimen ha sido ampliamente criticado por la comunidad internacional, especialmente por la Unión Europea y organizaciones de derechos humanos. La oposición en el exilio, encabezada por figuras como Svetlana Tikhanovskaya, calificó las elecciones como una “farsa” y denunció que el proceso carecía de legitimidad. La activista Tikhanovskaya, quien reside en Varsovia, describió a Lukashenko como un “criminal” y acusó al régimen de manipular los comicios para perpetuar su poder.

La represión de las protestas de 2020 resultó en miles de arrestos y la expulsión de decenas de miles de bielorrusos que huyeron al extranjero, principalmente a Polonia y Lituania. Según el grupo de derechos humanos Viasna, Bielorrusia mantiene actualmente a 1,245 presos políticos, muchos de los cuales están encarcelados por su participación en las protestas contra Lukashenko.

El dictador bielorruso, un estrecho aliado de Vladimir Putin, también defendió su apoyo a la invasión rusa de Ucrania, afirmando que no se arrepiente de haber permitido que las tropas rusas usaran Bielorrusia como base para el ataque en 2022, a pesar de las consecuencias devastadoras de la guerra.

Durante su conferencia de prensa, Lukashenko desestimó los rumores sobre su posible sucesión por parte de uno de sus hijos, negando cualquier plan para entregar el poder a su familia. En cambio, reafirmó su control absoluto sobre el país, subrayando que ninguno de sus hijos podría asumir la presidencia en el futuro.

Mientras tanto, las autoridades bielorrusas indultaron a unos 200 presos políticos antes de las elecciones, pero muchos de ellos siguen bajo vigilancia constante, sin poder llevar una vida normal. Este gesto fue percibido por muchos como una maniobra para mejorar la imagen internacional del régimen ante la comunidad global.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

El resultado de las elecciones, que excluyó a la mayoría de la población bielorrusa en el exilio y a aquellos que se oponen al régimen, fue calificado por Kaja Kallas, diplomática de la Unión Europea, como una “farsa”, y reafirmó que Lukashenko “no tiene ninguna legitimidad” como líder del país.

En medio de la creciente represión y la dependencia política y económica de Rusia, la Bielorrusia de Lukashenko continúa siendo considerada por muchos como “el último bastión de la dictadura en Europa”.

Te puede interesar