Juan R. Hernández / Grupo Cantón
* “La invasión no es base para relaciones”, afirma mandataria
* América necesita diálogo entre iguales y respeto mutuo
Ciudad de México.- Al fijar un pronunciamiento contundente sobre la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió sobre el riesgo de crear escenarios discursivos y políticos que normalizan el intervencionismo, una práctica que —subrayó— ha causado inestabilidad y despojo en América Latina. México, reiteró, rechaza de manera categórica cualquier forma de invasión o acción unilateral, como la reciente incursión estadounidense para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro.
“La soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables. La acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales del siglo XXI, porque no conducen ni a la paz ni al desarrollo”, afirmó.
Alertó que justificar intervenciones bajo supuestos de seguridad o democracia abre la puerta a escenarios de confrontación permanente, contrarios al derecho internacional.
Sheinbaum sostuvo que la intervención militar “nunca ha traído democracia, bienestar ni estabilidad”, y recordó que solo los pueblos pueden decidir su destino y forma de gobierno.
Esta postura —dijo— está consagrada tanto en la Constitución mexicana como en los principios del derecho internacional y en la tradición diplomática del país.
Para impulsar el desarrollo regional y enfrentar el crecimiento económico de Asia, planteó que América debe partir del diálogo entre iguales, la estabilidad hemisférica y el respeto mutuo. “América no pertenece a ninguna doctrina ni a ninguna potencia”, expresó, al invocar los principios de Benito Juárez y la visión democrática de Abraham Lincoln.
En la relación con Estados Unidos, reafirmó la cooperación en seguridad sin subordinación, basada en cuatro ejes: respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y cooperación sin intervención.
México, añadió, colabora incluso por razones humanitarias para frenar el tráfico de fentanilo, pero exige a Washington combatir la venta ilegal de armas, el lavado de dinero y la distribución de drogas en su territorio.
Ante cuestionamientos sobre un posible riesgo de intervención en México, la mandataria descartó un escenario inmediato, al señalar que existe comunicación y coordinación bilateral.
No obstante, subrayó que México no está cruzado de brazos y que la soberanía se defiende “por principio y por historia”. Recordó que la última intervención extranjera costó al país la mitad de su territorio.
Sheinbaum agradeció el respaldo público del expresidente Andrés Manuel López Obrador y destacó la unidad nacional frente a cualquier intento intervencionista. Finalmente, llamó a la ONU y a la OEA a garantizar la no intervención y soluciones pacíficas, y anunció que México llevará esta postura a los foros multilaterales: “Siempre diálogo, nunca fuerza”.