Juan R. Hernández / Grupo Cantón
Ciudad de México.- La operación militar de Estados Unidos en Venezuela no fue una acción aislada ni un hecho fortuito, sino un golpe de Estado contra un país soberano, motivado principalmente por el control de recursos estratégicos como el petróleo y ejecutado al margen del derecho internacional, advirtió el analista político y columnista de La Política Online, Jesús Pérez Gaona.
En entrevista con Diario Basta, el especialista afirmó que la intervención encabezada por el presidente Donald Trump violó abiertamente el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de los Estados.
“Estados Unidos no le declaró la guerra a Venezuela; intervino para derrocar a un gobierno legítimo, lo cual debe tener consecuencias jurídicas internacionales”, subrayó.
Pérez Gaona coincidió con el pronunciamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien recordó que ningún país puede arrogarse la facultad de decidir quién gobierna otra nación. Afirmó que el argumento del combate al narcotráfico fue utilizado como pretexto, aunque Venezuela ha sido considerada por Washington un actor hostil en la región desde hace décadas.
El analista alertó que, tras la operación en Venezuela, Trump ha elevado el tono contra otros países de América Latina, incluyendo amenazas directas a Cuba y Nicaragua, y señalamientos indirectos contra México, al insistir en la narrativa del “narcogobierno”. No obstante, aclaró que México se encuentra en una situación distinta, con instituciones democráticas sólidas y una estrategia diplomática activa.
Destacó que la presidenta Sheinbaum ha privilegiado el diálogo y la diplomacia, estrategia que incluso ha sido reconocida por medios internacionales como The Wall Street Journal, al señalar que México logró minimizar impactos económicos derivados de las políticas arancelarias de Estados Unidos.
Sobre los llamados de sectores de la oposición mexicana que piden una intervención extranjera, Pérez Gaona fue tajante: calificó esas posturas como ingenuas y traidoras, al advertir que una acción militar en México generaría un escenario de violencia e inestabilidad que tampoco conviene a Estados Unidos. “Sería incendiar la frontera sur de ese país”, afirmó.
Finalmente, el analista consideró que la intervención en Venezuela “rebasó un límite” incluso frente a intentos previos de Washington por influir en ese país y expresó su deseo de que las instituciones venezolanas resistan la crisis para evitar un mayor periodo de caos e inestabilidad regional.