Caravana migrante detiene camino en Tapanatepec, Oaxaca

La caravana migrante detuvo su camino en Tapanatepec, Oaxaca, debido a que el sábado los centroamericanos intentaron linchar a un hombre tras acusarlo de querer robar a un niño, lo que generó tensión.

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La caravana migrante detuvo su camino en Tapanatepec, Oaxaca, debido a que el sábado los centroamericanos intentaron linchar a un hombre tras acusarlo de querer robar a un niño, lo que generó tensión.

La acusación se sumó a otros rumores que advierten la presencia de ladrones entre la multitud, afirman que se trata de hombres jóvenes que viajan solos y que han aprovechado el descuido de sus compatriotas.

Las mujeres se quejan de la impertinencia de algunos hombres que consumen bebidas alcohólicas o fuman marihuana en el trayecto.

Algunos integrantes de la caravana decidieron esperar al grueso y adelantaron su camino hacia Niltepec, aún con el riesgo de ser detenidos por personal del Instituto Nacional de Migración (INM), que por ahora sólo ofrece a los migrantes información sobre el programa de refugiados.

Al no tener previsto que se quedarían un día más en Tapanatepec ya no hay comida ni agua para los migrantes, quienes tendrán que esperar que el pueblo vecino de Niltepec, al que llegarían, les mande provisiones.

Por primera vez, los migrantes han decidido limpiar el quiosco, la plaza principal y la cancha en la que pernoctaron, tras la presión de los coordinadores que los invitan de manera constante a levantar la basura.

CARAVANA MIGRANTE, DESAFÍO HUMANITARIO PARA MÉXICO, ASEGURA ARQUIDIÓCESIS

La caravana migrante es un desafío para México y una oportunidad para apoyar a los centroamericanos, opinó la Arquidiócesis de México, que pidió ver el éxodo más allá de sospechas, indicios e implicaciones políticas o legales.

Se trata, anotó, de un grito de denuncia del “silencioso e inhumano desplazamiento”, como han dicho los obispos nacionales, quienes no han titubeado en movilizarse para brindar auxilio a los migrantes.

En el Editorial “Nuestro deber con los migrantes”, publicado en Desde la fe, el órgano oficial de difusión de la Iglesia católica precisó que fiel a su deber de acoger al forastero, insta a la comunidad a proteger a estas personas a su paso por nuestras tierras: “El infierno”, como le llaman los centroamericanos.

“No son pocas las voces que advierten que atrás de este drama humano hay un intento por desestabilizar a México y a Estados Unidos, o los que ven la mano estratega del propio presidente estadounidense Donald Trump, cuya popularidad ha comenzado a elevarse de manera sorprendente a raíz de su enérgica postura”.

Ello, en el sentido de impedir que la caravana centroamericana logre llegar a la “tierra prometida” y cuyos resultados -dicen- se verán reflejados en las elecciones intermedias de noviembre.

Comentó que para la Iglesia católica, ningún ser humano es ilegal, y esta manifestación legítima de miles de personas que buscan su supervivencia o un mínimo de decoro en su estilo de vida, debe ir más allá.

Si bien la Iglesia católica no puede dejar de señalar que la movilización humana, tanto en América Central como en México, constituye sólo la punta del iceberg del sufrimiento de millones de personas a causa de la pobreza, injusticia, violencia, corrupción y falta de oportunidades, no es momento de culpar a nadie.

Se trata, anotó, de generar pactos sociales que ofrezcan oportunidades permanentes para la realización personal de los migrantes y de sus familias.

“Por lo pronto, en estos momentos, para los mexicanos el mayor reto consiste en no ver en la caravana migrante una amenaza a nuestro bienestar, sino una oportunidad de servir cristianamente a quienes lo han dejado todo por alcanzar una vida más digna”, añadió.

Lo anterior, sin olvidar que, en la migración, no son números los que están juego, sino vidas humanas, como lo recuerda constantemente el papa Francisco.