Los retos y proyectos de Obrador

El Presidente electo ha prometido austeridad, cero corrupción, y un plan de infraestructura millonario.

11

A partir del 1 de diciembre, cuando Andrés Manuel López Obrador asuma la titularidad del Ejecutivo federal, se convertirá en el Presidente más vigilado del que se tenga memoria, dadas las promesas y proyectos que prometió en su campaña proselitista.

Los ofrecimientos y promesas del político tabasqueño no fueron pocos, y abarcan prácticamente todos los rubros de lo que será su administración. Sin duda, erradicar la corrupción será un reto mayúsculo para López Obrador, pues prometió erradicarla por completo en su sexenio.

Para Juan Carlos Guerrero Esparza, consultor político y socio de la firma MKF Merkamorfosis, “sin duda el nuevo Presidente podrá cumplir en cierta medida algunas de sus propuestas, como por ejemplo la de incrementar las pensiones de los adultos mayores, simplemente haciendo ajustes al Presupuesto de Egresos de la Federación.

Otras, sin embargo, serán promesas que se quedarán al anecdotario, las hechas al calor de la campaña, pues no se resuelven por decreto o voluntad del jefe del Ejecutivo, como la de eliminar la corrupción”.

Voltea al sureste

En el rubro de infraestructura, uno de los más ambiciosos, contempla varios proyectos para aumentar y mejorar la infraestructura del país, en especial la del sureste.

AMLO apuntó que se planea construir dos refinerías: una en Atasta, Campeche, y otra en Dos Bocas, Tabasco. Además de rescatar las refinerías existentes.

También contempla la construcción del tren rápido de Cancún-Tulum-Calakmul-Palenque; rehabilitar el puerto de Salina Cruz, Oaxaca, y Coatzacoalcos, Veracruz; e implementar un proyecto de desarrollo en el Istmo de Tehuantepec.

Gobernantes enjuiciados

Con excepción de Martha Érika Alonso, todos los gobernadores que ganaron sus respectivas elecciones el pasado primero de julio asumirán sus respectivas administraciones con un gran respaldo ciudadano. La concurrencia en las urnas fue asombrosa en cada una de las entidades, y salvo los casos de Puebla y Guanajuato, los restantes siete gobernantes son producto de la alternancia.

Hasta ahora, la alternancia ha significado que varios ex gobernadores terminen en prisión, cumpliendo con ello las promesas de campaña de los ganadores en las urnas, aunque una mejor administración no es palpable entre la población. En Sonora ganó el PRI y Guillermo Padrés Elías terminó en la cárcel; Veracruz otorgó la victoria al PAN y Javier Duarte se encuentra en prisión; los ciudadanos de Quintana Roo hicieron ganar a la alianza PAN-PRD y Roberto Borge fue detenido en Panamá y en Chihuahua, el nuevo gobernador, surgido del PAN presentó denuncia en contra de César Duarte, prófugo de la justicia.

También en otras entidades se actuó en consecuencia por la alternancia: Nuevo León le dio el triunfo a un independiente y Rodrigo Medina fue enjuiciado, aunque libró, hasta ahora, la cárcel; los panistas arribaron al gobierno de Durango y ejercieron presión sobre Jorge Herrera, sin consecuencias; en Oaxaca se le fincaron responsabilidades a Gabino Cué, aunque no ha pasado nada.

Sin embargo, en esta ocasión, los perredistas Graco Ramírez y Arturo Núñez dejarán la administración en manos de gobernantes de extracción de MORENA; en tanto que el panista Miguel Ángel Yunes hará lo propio con otro gobernante de MORENA. En Chiapas gobernado por el Verde, triunfó MORENA.

El priísta Jorge Aristóteles Sandoval entregará al partido naranja (MC), al igual que Rolando Zapata, quien cederá la administración al PAN y José Ramón Amieva, sustituto de Miguel Ángel Mancera, hará los honores a MORENA.

Guanajuato y Puebla harán entrega de panistas a panistas.

Las apuestas corren sobre cuáles de esos ya ex gobernantes terminarán en la cárcel.

David Casco Sosa
Grupo Cantón