Lechuguilla de agua, un cáncer imparable

Fue tirada en la zona y de ahí empezó a crecer, hasta ocupar aproximadamente cinco hectáreas de la laguna de Chetumal

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CHETUMAL.-  La falta de resultados de los estudios aplicados a la sabana de Chetumal, que determinen un uso alterno de la lechuga de agua, mantiene detenida la segunda fase de la limpieza de la laguna de Chetumal, pues no hay un uso correcto ni una zona de disposición para retirarla del cuerpo de agua.

En este año, las autoridades ambientales detectaron que parte de la sabana de Chetumal fue invadida por la lechuguilla de agua, la cual consideraron que fue “tirada” en la zona y a partir de entonces empezó a crecer, hasta ocupar aproximadamente cinco hectáreas.

Sin embargo, el no saber qué hacer con la lechuguilla de agua es lo que mantiene frenado su proceso de retiro de la sabana de Chetumal, que anteriormente ocupaba seis hectáreas del cuerpo de agua con tendencia a incrementar, reconoció Miguel Nadal Novelo, titular de la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA) en Quintana Roo.

“El cuerpo de agua sigue presentando el crecimiento exponencial de la lechuguilla, pero ahora no sabemos a ciencia cierta qué hacer con ella, lo mismo pasa con el sargazo, lo sacamos, lo disponemos, pero todavía no sabemos en qué lo podemos utilizar y esto es lo que nos frena la acción de retiro”, afirmó.

Como se recordará en mayo de este año, la PPA en coordinación con la Secretaría de Salud, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente, la Zona Naval, así como el Ayuntamiento de Othón P. Blanco y especialistas del Colegio de la Frontera Sur iniciaron el estudio y retiro de la sabana ubicada en la colonia Mártires Antorchistas, luego de la invasión que presentaran en una parte de este cuerpo lagunar.

Primera etapa
La urgencia de la primera etapa de limpieza y estudio de esta zona se debió a que la planta estaba provocando la muerte de peces y otros seres vivos al impedir el paso de luz y oxígeno. En la primera etapa, lograron retirar 40 toneladas.

Nadal Novelo dijo que esa primera etapa serviría para determinar la disposición final de esta planta invasora de la sabana, pues el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) fue el encargado de estudiarlo, sin embargo, en tanto no se cuenten con los resultados la segunda fase de limpieza no se podrá llevar a cabo.

“Nos estamos apoyando con Ecosur, pero igual hemos incorporado a la mesa de trabajo al SISI y la Universidad de Quintana Roo para que a través de la investigación podamos saber qué hacer con la lechuguilla”, apuntó.

Esfuerzos
En la primera etapa del trabajo, el personal destinado usó lanchas, maquinaria y volquetes para el retiro de la planta, que fue depositada en un espacio sin agua para evitar su crecimiento y desintegración.

Al principio las autoridades determinaron que la lechuguilla sería utilizada para el alimento del ganado, pero luego de que los especialistas hicieran un estudio esto quedó descartado, ya que las características de la planta no son óptimas para ello y ahora se buscan otras opciones.

Datos recabados, dan a conocer que las hojas pueden tener hasta 14 centímetros de largo y tener algún vástago, son de márgenes verdes, con las venas paralelas, onduladas ligeras y se cubren con pelos cortos que forman como la estructura de una cesta que atrapan burbujas de aire, aumentando la flotabilidad de la planta; pero a su vez esto ocasiona una reducción de la biodiversidad del canal donde se ubique.

 

Por Paloma Wong/Grupo Cantón