Indignación por maltrato animal

Luego de que policías arrastraron a un perro con la patrulla No 7164, el Centro de Control Animal se negó a dar información sobre el estado de salud de este can.

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COZUMEL.- Después del trato inhumano a un perro que causó indignación a nivel nacional, ya que hay una grabación que muestra cómo era arrastrado por una unidad de Seguridad Pública, en el Centro de Control Animal se negó información sobre el caso. El responsable del lugar dijo no poder dar información por instrucciones “recibidas”, pero de manera extraoficial trascendió que sus lesiones fueron causadas por el arrastre.

Como se recordará, el pasado lunes por la mañana en redes sociales se manifestó la indignación de la sociedad cozumeleña al ser sorprendidos los policías de la unidad 7164 en la calle 5 sur con Francisco Mujica, cuando arrastraban a un perro de la raza Pitbull, presuntamente agresivo, y que había sido capturado cuando atacaba a otra mascota. El canino estaba ensangrentado de las patas por el arrastre de la unidad, a donde finalmente fue subido y llevado al Centro de Control Animal municipal para su atención.

Este jueves se acudió a dicho lugar para conocer el estado de salud de la mascota y sus lesiones, pero el médico zootecnista David Romero, titular del lugar, quien atendió a los representantes de los medios de comunicación, indicó que no podía dar ninguna información sobre este caso, ya que tenían instrucciones de no hacerlo ni dejar que la mascota fuera vista, pues ellos enviarían fotos y el reporte.

Fuentes confiables indicaron que la perrita, de nombre “Indi”, sufrió lesiones y ampollas que se reventaron en sus pies las cuales causaron lesiones y sangrado, así como estiramientos y lesión en la zona de las ingles, que fueron provocadas por el arrastre, ya que el vehículo policial iba entre 30 y 40 kilómetros por hora, a lo largo de unas dos cuadras.

Dijeron que las lesiones tardarán una semana en sanar, y empleados del lugar señalaron que estas lesione se debieron al descuido de los policías al no percatarse que el perro, supuestamente, saltó y fue arrastrado. Temen que por ser funcionarios públicos y porque salió en varios medios y para proteger su propia imagen, no serán sancionados de acuerdo al Reglamento de Control Animal y la Ley de Bienestar Animal, ni a los dueños que tenían al can en la calle y sin protección ni correa, a quienes los harían firmar una carta compromiso.

 

Por Alberto Tejero/Grupo Cantón