Hallan más de 200 fosas comunes en áreas que fueron controladas por el Estado Islámico en Irak

Un nuevo informe de la ONU revela las consecuencias de "los crímenes de guerra, de lesa humanidad y, posiblemente, genocidio", perpetrados por el grupo terrorista entre los años 2014 y 2017 en este país árabe.

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Más de 200 fosas comunes con los restos de miles de personas fueron encontradas en Irak, en los territorios que anteriormente fueron controlados por el grupo terrorista Estado Islámico, revela un informe conjunto de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR, por sus siglas en inglés) y la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Irak (UNAMI, por sus siglas en inglés), publicado este martes.

“En el momento de la publicación, UNAMI y OHCHR han recopilado información de varias fuentes, incluidas las autoridades iraquíes, y han documentado los informes de 202 fosas comunes, con el mayor número ubicado en las gobernaciones de Nínive (95), seguida por de Kirkuk (37), Saladino (36) y luego Anbar (24), con otras encontradas en las gobernaciones de Babilonia y Bagdad”, reza el informe.

Miles de víctimas

Se precisa que la gran mayoría de estas fosas contienen los restos de víctimas de los terroristas del EI y que las cifras presentadas “no deben considerarse exhaustivas, ya que pueden seguir descubriéndose más fosas comunes”. Hasta la fecha, las exhumaciones han llevado a la recuperación de 1.283 restos humanos.

No obstante, según las estimaciones actuales, de 6.000 a más de 12.000 víctimas podrían estar enterradas en las fosas comunes descubiertas, que albergan los restos de mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad, así como de miembros y exmiembros de las Fuerzas Armadas y la Policía iraquíes, y de algunos trabajadores extranjeros.

Procesar a los autores

Los autores del informe recuerdan que desde junio del 2014 hasta diciembre del 2017, el Estado Islámico se apoderó de grandes áreas de Irak, liderando una campaña de violencia generalizada y violaciones sistemáticas de los derechos humanos y el derecho humanitario, cuyas actividades pueden calificarse como “crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y, posiblemente, genocidio en virtud del derecho penal internacional”.

El informe afirma que aunque la mayoría de los restos de las víctimas “nunca pueden ser identificados”, sus sitios de entierro representan potencialmente “una fuente importante de evidencia que se puede utilizar para procesar a los perpetradores de delitos”.

Además, la UNAMI y la OHCHR han recomendado a la comunidad internacional que apoye los esfuerzos de Irak para exhumar e identificar los cuerpos, así como para transferir los restos a los familiares de las víctimas. También hablaron a favor de brindar asistencia legal y técnica a las autoridades para fortalecer el sistema judicial iraquí, a fin de investigar y llevar a los delincuentes ante la justicia “de acuerdo con las normas internacionales”.

Por su parte, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, afirmó, en relación con el informe, que revelar la verdad detrás de las fosas comunes en Irak sería “crítico para asegurar un reconocimiento completo de las atrocidades cometidas por el EI”.

“Los horribles crímenes del EI en Irak han salido de los titulares, pero el trauma de las familias de las víctimas perdura, con miles de mujeres, hombres y niños que aún no han sido reportados”, declaró. “Las familias de las víctimas tienen derecho a saber qué pasó con sus seres queridos”, concluyó.

 

Cortesía: RT