JESÚS VÁZQUEZ
GRUPO CANTÓN

CANCÚN.- Académicos nacionales y de países como Estados Unidos, Francia, Suiza, España, Colombia, Chile, Uruguay, entre otras de 25 nacionalidades, ingresaron sus señalamientos críticos a la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del Tren Maya, en los que señalan graves impactos ecológicos, así como falta de información para poder evaluar el proyecto adecuadamente.

Respecto al apartado de descripción económica del proyecto férreo incluido dentro de la MIA, aseguran que mezcla indiscriminadamente las escalas de aproximación, confundiendo datos nacionales, estatales, municipales y locales que derivan en conclusiones equivocadas.

Puntualizan además que al predominar la tenencia colectiva de la tierra en gran parte del recorrido de la vía férrea por cinco estados de la República, se proponen instrumentos financieros que convierten a los campesinos en socios minoritarios dependientes de las ganancias del mercado de valores, a la vez que dejan de disponer de su tierra.

Además aseguran que no se precisan los términos del ordenamiento urbano que el propio Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) ha dicho que vendrá acompañado del Tren Maya; la medida apunta solamente al desarrollo urbano cuando la Península es marcadamente rural, se lee el documento.

Sobre el tema de las comunidades originarias, señalan que se desconocen los derechos colectivos de los pueblos indígenas y existen vicios en las fuentes encuestadas.

Plantean que a las asambleas realizadas como parte de la consulta indígena de diciembre de 2019 fueron invitadas solamente las autoridades con reconocimiento institucional (Comisariados Ejidales y Comisarios Municipales), mas no las autoridades tradicionales que son variadas y diversas en las comunidades.

Sobre el tema demográfico, señalan que al ser el sureste mexicano una región de alta movilidad poblacional, desplazamiento y migración, la MIA no aporta un estudio de la problemática (situación y causas) ni ofrece medidas de encaminamiento o mitigación de las dinámicas socioeconómicas que generará el proyecto.

 

Riesgos de colapsos
El documento hace puntual énfasis en la fragilidad de la zona y la insuficiencia de los estudios realizados, así como en la necesidad de un proyecto geológico a nivel ejecutivo y sugiere reconsiderar el diseño del trazo, pues señalan que la propia MIA alerta sobre riesgos muy altos en esta zona.

La relevancia de estas salvaguardas se acentúa cuando se compara un tren que se mueve alrededor de 12-15 km/h como el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) que será remplazado, con un tren rápido que se desplazará a 160 km/h aumentando enormemente la vibración, el ruido y el peso por la estimación del número de pasajeros que transportará, y con un tren de carga a 100-120 km/h que indudablemente aumentará el peso sobre un suelo quebradizo.

El riesgo no es sólo ambiental en este caso, es también cultural por la posible destrucción de cenotes y los posibles vestigios arqueológicos, que se consideran sagrados por las poblaciones mayas de la zona.

El daño es también geológico y científico, pues al ser el lugar donde colisionó el asteroide que hizo desaparecer los dinosaurios del planeta hace 65 millones de años, contiene información muy valiosa sobre la composición y características de nuestro planeta y del propio asteroide.

El documento de 58 páginas fue presentado a la Semarnat y expone con mayor detalle los inconvenientes que este grupo de expertos ha detectado sobre el proyecto y el proceso de evaluación ambiental al que actualmente está siendo sometido.

Los académicos firmantes pertenecen a la UNAM, UAM, INAH, la Universidad Iberoamericana, entre otras, en el caso de los nacionales; en total son pertenecientes a 65 instituciones o centros de investigación nacionales y 26 extranjeros.