El Apóstol y las Bellas Artes

Un día antes de la reunión entre altos funcionarios en Washington para hablar sobre el amago trumpista de imponer un arancel a productos mexicanos se produjo en California la detención de un peculiar líder religioso

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Un día antes de la reunión entre altos funcionarios en Washington para hablar sobre el amago trumpista de imponer un arancel a productos mexicanos se produjo en California la detención de un peculiar líder religioso, lo que en términos políticos favorece la posición descalificatoria de Donald Trump hacia nuestro país y afecta, de forma no tan indirecta al morenismo-obradorista (sobre todo si se considera el uso propagandístico adverso que en Estados Unidos se puede dar a este capítulo).

Si fuera una película, o una serie de las que ahora se difunden a través de distribuidoras de contenido bajo demanda en internet (Netflix, la más poderosa), la historia podría arrancar mostrando el cénit: Naasón Joaquín García en el Palacio de Bellas Artes, escuchando El guardián en el espejo, la obra musical que daría marco a la conmemoración de sus cincuenta años de vida (un marco extraoficial pero real: no se pudo realizar de manera formal el homenaje para el cual se había contratado el citado Palacio, pero en los hechos todo giró en torno al máximo jefe de la asociación religiosa denominada La Luz del Mundo).

Apóstol de Jesucristo es el título oficial de quien esa noche de gloria terrena fue acompañado por una serie de personajes que también están en el goce mundano de eso llamado política y poder:  el presidente de la mesa directiva de la cámara de senadores, Martí Batres; el presidente de la comisión de cultura de la cámara de diputados, Sergio Máyer, y, según varias crónicas periodísticas, los senadores Félix Salgado Macedonio, presidente de la comisión de la defensa nacional, Ricardo Ahued Bardahuil (luego nombrado director de Aduanas, para quitarle contrapesos internos al alicaído gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García), Juan Manuel Fócil, Julio Menchaca, Roberto Moya y Gabriela Benavides.

Una conjunción escénica de tal magnitud (el préstamo de Bellas Artes y la asistencia de políticos morenistas) no provino de un milagro, por más que la ocasión pudiese sugerirlo. La presencia de altos mandos legislativos de Morena era una forma de sellar otra de las peculiares alianzas que se van dando en el rodar pragmático de lo que llaman la Cuarta Transformación: un orgulloso miembro de La Luz del Mundo (LLDM), el Verde senador Israel Zamora, solicitó el arrendamiento de Bellas Artes e invitó a sus colegas de la izquierda electoral para dar cuerpo al acto en el que el Apóstol Joaquín García fue el personaje central.

La detectable treta implicó que una Asociación de Profesionistas y Empresarios de México, asociada a LLDM y presidida por el padre del senador Zamora, fuera la solicitante oficial del recinto. Aún así, la secretaria federal de cultura, Alejandra Frausto Guerrero, gozó de mejor suerte que la del medio ambiente, Josefa González Blanco y, pertrechada tras una bien elaborada y perdonada serie de enredos, logró resbalar la notable pifia.

La siguiente toma de la hipotética película o serie sobre los rudos tiempos de la política mexicana y binacional correspondería a alguna cárcel californiana a la que fue enviado el Apóstol Joaquín, acusado de veintiseis delitos, entre los cuales se incluyen los relacionados con pornografía infantil y abuso de menores. Del católico Marcial Maciel al orbelumínico Naasón Joaquín García.

La caída, cuando menos en prisión, del mencionado Joaquín García, golpea varios flancos del morenismo-obradorismo: en horas clave, agrega ajaduras a la imagen facinerosa que Trump promueve entre su público tan predispuesto a ir contra lo mexicano; incentiva en México a la oposición a la 4T, al mostrar como presunto delincuente a un personaje que días atrás ocupó el máximo recinto cultural de nuestro país; impacta la política de alianzas de Palacio Nacional con los credos no católicos, justo cuando se cocina la posibilidad de darles concesiones para radio y televisión y, finalmente pero no al último, exhibe las maquinaciones que están potenciando al Partido Verde Ecologista de México como nuevo canal alterno de desahogo de planes y maniobras especiales del morenismo obradorista.

La historia de la que sería denominada “La Iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad, La Luz del Mundo», comenzó en 1926, justo cuando el Estado mexicano buscaba la forma de contrarrestar la insurrección de católicos conocida como La Cristiada. El fundador fue Eusebio Joaquín González, nativo de Jalisco y enrolado en la milicia en la etapa revolucionaria y postrevolucionaria. A partir de 1926 se hizo llamar Aarón, como parte de las revelaciones divinas que dijo recibir. Una de ellas, establecerse en Guadalajara, pues “quiero que prediques el Evangelio en esta ciudad, porque tengo un grande pueblo que me servirá; y esta será la prueba de que yo te he enviado: Yo estaré contigo”.

A la muerte de Aarón Joaquín en 1964, le sucedió su hijo Samuel Joaquín Flores, quien murió en diciembre de 2014, siendo relevado por su hijo, Naasón Joaquín García. Todo en familia, por “llamado divino”, según explica la página oficial de LLDM ( lldm.org/Historia.html ). Dicho llamado divino llegó el mismo día de la muerte de Samuel, el 8 de diciembre de 2014, pero fue “manifestado a la iglesia” hasta el 14 del mismo mes.

En ese mismo año, la revista Expansión publicó: “En los años de 1990, el diario Los Angeles Times realizó una investigación sobre las actividades de Samuel Joaquín Flores y expuso el caso de una mujer identificada como Amparo Aguilar, en ese momento de 31 años, que aseguraba fue violada cuando era menor de edad por el líder religioso. De acuerdo con Los Angeles Times, Aguilar reportó el caso ante las autoridades estatales y federales, junto con tres acusantes más, exmiembros de la Iglesia.

“Un estudio sobre la iglesia publicado en 2009 en la Revista Académica para el Estudio de las Religiones, realizado por la doctora Lourdes Arguelles de la Universidad Claremont en California, señala una acusación más: la del joven Moisés Padilla, quien asegura fue violado por el líder religioso también cuando era menor de edad. Ninguna de estas acusaciones avanzaron en el ámbito legal y la iglesia siempre las negó” (https://bit.ly/31arzeQ).