Cancún, Q.R.- Debido a la gran cantidad de sargazo que invade las playas del Caribe que afectan la vida marina, el turismo y comercio local, estudiantes de la UNAM desarrollaron el Sargapanel una iniciativa para utilizar el alga que recala cada año en las playas.
El Sargapanel, se fabrica con yeso y unos cinco kilogramos de sargazo seco por unidad, lo que equivale a 50 o 60 kilogramos de sargazo húmedo, se busca promover la economía circular por medio del uso de los materiales tóxicos y reciclables.
Sus principales características son: su alta resistencia a la flexión, que retarda el fuego y su aislamiento térmico, lo cual favorece el confort y reduce la huella de carbono, explicó Rodrigo Alonso Esparza Muñoz, investigador e integrante de este equipo universitario.
En el 2011 comenzó a observarse un incremento exponencial de este fenómeno y, a partir de eso se han buscado estrategias para aprovecharlo con el fin de disminuir sus efectos nocivos. En 2024, tan sólo en Quintana Roo, se recolectaron cerca de 37 mil toneladas de sargazo en aguas someras y litorales.
“Cada unidad se fabrica con cinco kilogramos del alga seca, equivalente a 50 o 60 kilogramos del material orgánico húmedo, lo cual ayuda a enfrentar una grave problemática ambiental”, explicó Miriam Estévez González, del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) de la UNAM, campus Juriquilla.
Inicia en altamar, donde integrantes del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICCyL) recolectan el alga para un tratamiento de secado, ya sea en dicha entidad o en el Instituto de Energías Renovables campus Morelos, ubicado en Temixco.
“Ahí el sargazo es llevado a los secadores solares, se procesa y nos lo envían seco, embolsado y listo para utilizarlo”, explicó la doctora Estévez.
Continua el proceso en las instalaciones del CFATA, campus Juriquilla, donde se eliminan impurezas de la materia prima, como sales, arena o plásticos, refirió José Luis López Miranda, investigador del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada.
Una vez limpio, es molido, triturado y tamizado para obtener un polvo que, en conjunto con fibras orgánicas y otros componentes, da lugar a la pulpa con la que se fabrica la cubierta flexible del Sargapanel, el cual contiene hasta un 70 % de alga, informo el investigador Fabián Mares Briones, quien también forma parte de este proyecto.
“Queremos que las empresas conozcan nuestro producto para que esto no quede en el papel. Ya somos competitivos, pero una vez que el panel salga al mercado, será una muy buena opción”, anuncio Rodrigo Esparza.
Estos paneles se pueden utilizar como otra opción tradicional en muros o plafones y sirven también para instalaciones eléctricas e hidráulicas. Puede soportar hasta 10 kilogramos sin la necesidad del uso de taquetes. El Sargapanel ya se instaló en una casa de Querétaro y demostró su eficiencia teniendo éxito.