Cazadores acaban con el ganado

El productor José Chimal pide que la Profepa atienda su denuncia, pero la dependencia no tiene presencia en el municipio

28

KANTUNILKÍN: José Isaías Chimal, ganadero de Kantunilkín, hizo un llamado a las autoridades ejidales a fin de que atiendan su denuncia sobre la cacería furtiva que practican unas personas, mismas que han provocado la muerte de varias reses de su rancho ,ubicado a unos 10 kilómetros de la cabecera.

De igual forma, pidió la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), cuya presencia es nula hasta ahora en la zona norte de Lázaro Cárdenas y por consiguiente los cazadores no dan tregua cuando menos a que se desarrollen, los venados, jabalís, tuza real y otras especies locales.

“Anteriormente esas personas dedicadas a la cacería me mataron una novillona y temo que esto vuelva a suceder; varias ocasiones he manifestado al comisario ejidal este problema, pero a la fecha, no toman cartas en el asunto y por el contrario, le he pedido investigar quiénes son esas personas que entran en mi rancho a clamorear (cacería colectiva)”, explicó.

Dijo que el clamoreo es una actividad en donde van varias personas y se organizan para cazar venados, pero hay un grupo de personas que todos los días está acudiendo a su terreno para hacer esta actividad, porque se dedican a la venta de la carne de venado, actividad obviamente prohibid.

Sostuvo que su molestia es porque ya en ocasiones anteriores este grupo de cazadores le mataron una vaquilla al confundir con un venado en estas actividades de caza, y pese a que lo denunció ante el Ministerio Público, no se hizo nada al respecto.
Explicó que ahora los cazadores llevan perros para que persigan a los venados y su temor es que estos vayan tras los becerros que tiene en su rancho y terminen matándolos.