Web Analytics
Director general: Miguel Cantón Zetina | @MiguelCanton1
periodico basta
Somos parte de:
Martes 17 Septiembre del 2019
nubes rotas 21°

Astillero

Trump amaga y revuelve

El lunes diez de junio no llegó la crisis tan auguralmente mentada. Las variables económicas mostraron tranquilidad y, en algunos casos, ganancias para el país que tres días atrás parecía estar encaminado a pasar momentos muy difíciles.

Puesto a elegir entre dos opciones altamente negativas, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador hubo de escoger lo “menos peor”. De no haber aceptado las imposiciones trumpistas en materia migratoria, el obradorismo habría arribado al lunes de la verdad en muy malas condiciones, con un arancel estadunidense sobre productos mexicanos que dañaría a la economía del vecino país pero, sobre todo, a la de México, colocada esta en situación de crónica terapia intensiva como acumulación de las políticas económicas de los gobiernos anteriores, que saquearon la riqueza nacional, impidieron el desarrollo de industria y agricultura que nos dieran capacidad de resistencia ante embates externos y convirtieron al Estado en una maquinaria adversa a los intereses mayoritarios del país.

El muy amargo trago referente a la imposición migratoria trumpista ha sido manejado con vocación edulcorante por el presidente de México y sus principales operadores políticos, con excepción de quien ahora ha quedado irónica y provisionalmente colocado más a la izquierda que sus compañeros de élite: Porfirio Muñoz Ledo, el camaleónico político que considera “gravísimo que el país selle sus fronteras, en contra de los tratados internacionales”, lo cual sería “imposible y contrario al derecho humano a la migración”.

El propio sábado del mitin tijuanense, ante el presidente López Obrador, el multipartidista Muñoz Ledo planteó: “Lo que es inmoral es el doble rasero de ambas fronteras, en la frontera norte pedimos que nos abran la puerta y en la frontera sur se nos pide cerrarla para hacerles un oscuro favor a los Estados Unidos”.

Sin embargo, el presidente de México logró algo de lo poco alcanzable: tiempo. Poco tiempo, es cierto, y sujeto a una revisión que coloca a México en condición de castigable párvulo ante el sádico profesor Trump. Pero, a fin de cuentas, la bomba no explotó este diez de junio, aunque el propio evaluador norteño comenzó de inmediato a carcomer la base discursiva de aterrizaje político que el obradorismo ha tratado de consolidar.

Trump ha centrado sus nuevos ataques en tres puntos: 1), la presunta existencia de acuerdos secretos; 2) entre esos acuerdos no confesos, la supuesta disposición mexicana a comprar productos agrícolas a los “patriotas” productores estadunidenses; y, 3) la advertencia de que la guillotina de los aranceles se mantiene en lo alto, para ser activada cuando sea necesario./

La facilidad con que Trump logró doblegar a México en materia migratoria, a partir del manejo fullero de la carta de difícil aplicación real de los aranceles, y la inmediata continuación de sus tácticas ventajosas, confirman el Talón de Aquiles de la economía y la política mexicanas, talón que nunca era exhibido o golpeado en anteriores gobiernos priistas o panistas porque su entreguismo a Estados Unidos lo hacía innecesario, pero que ahora es resaltado ante los intentos de cambio que plantea López Obrador: Washington puede condicionar y someter los proyectos populares de cambio con la simple amenaza de mover resortes económicos determinados. Una verdad sabida, pero nunca tan drásticamente confirmada como ahora.

En ese sentido, es de preverse que Trump se aplique a amenazar y golpear al gobierno mexicano cuantas veces le sea necesario en el proceso de búsqueda de un segundo periodo en la Casa Blanca. El rubio multimillonario usará a México como escalón para subir de nuevo al podio ganador, mientras el gobierno obradorista intenta hacerse de más tiempo, pergeña posibilidades de una diversificación de relaciones comerciales geopolíticamente muy complicada y afianza su base política y electoral ante la guerra con el trumpismo que podría durar el resto del periodo a cumplir por el tabasqueño.-

Casos como el del joven Norberto Ronquillo no son inusuales en el país. Por el contrario, suceden de manera cotidiana, tanta que suelen diluirse en una memoria social anestesiada o fugitiva. El secuestro y asesinato de una persona, haya pagado o no el pedimento de rescate, es una estampa constante del libro de las desgracias nacionales. Ayer, el impacto afectó la conciencia de los habitantes de la Ciudad de México, cada vez más alcanzados por hechos sangrientos que parecían propios de otras latitudes, no de la capital del país.

Lo sucedido con el joven Ronquillo, a reserva de las precisiones forenses y judiciales que correspondan, se inscribe en la espiral delictiva que ha ido golpeando a los habitantes de la Ciudad de México. Peor y ya crónica es la situación en las áreas del Estado de México conurbadas con la capital chilanga: el gobernador Alfredo del Mazo es un ejemplo extremo de irresponsabilidad, solapada en la 4T porque no ofrece resistencia al obradorismo y pareciera estar totalmente dispuesto a allanarse ante la futura postulación de Morena a la sucesión.

La jefa del gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, ha respondido con esclerosis política en momentos críticos de su gestión. Mostró pasmo ante las graves contingencias ambientales de semanas atrás, con la perniciosa irrupción en altísimas proporciones de las partículas denominadas PM2.5. Y ahora, en el caso del estudiante Ronquillo, que generó alerta y solidaridad sociales, ella apareció en pantallas acompañando en segunda fila al presidente de México en un mitin realizado en Tijuana. Más que ese viaje sabatino para propósitos de escaparate político, a muchos capitalinos les hubiera gustado ver a Sheinbaum concentrada en atender directa y ejemplarmente dicho caso y muchos más que se acumulan en la accidentada realidad chilanga.

Y, mientras el secretario de Estado, Mike Pompeo, ha anunciado que se incrementará “a gran escala” la “devolución” de migrantes a México, ¡hasta mañana!

El Apóstol y las Bellas Artes

Un día antes de la reunión entre altos funcionarios en Washington para hablar sobre el amago trumpista de imponer un arancel a productos mexicanos se produjo en California la detención de un peculiar líder religioso, lo que en términos políticos favorece la posición descalificatoria de Donald Trump hacia nuestro país y afecta, de forma no tan indirecta al morenismo-obradorista (sobre todo si se considera el uso propagandístico adverso que en Estados Unidos se puede dar a este capítulo).

Si fuera una película, o una serie de las que ahora se difunden a través de distribuidoras de contenido bajo demanda en internet (Netflix, la más poderosa), la historia podría arrancar mostrando el cénit: Naasón Joaquín García en el Palacio de Bellas Artes, escuchando El guardián en el espejo, la obra musical que daría marco a la conmemoración de sus cincuenta años de vida (un marco extraoficial pero real: no se pudo realizar de manera formal el homenaje para el cual se había contratado el citado Palacio, pero en los hechos todo giró en torno al máximo jefe de la asociación religiosa denominada La Luz del Mundo).

Apóstol de Jesucristo es el título oficial de quien esa noche de gloria terrena fue acompañado por una serie de personajes que también están en el goce mundano de eso llamado política y poder:  el presidente de la mesa directiva de la cámara de senadores, Martí Batres; el presidente de la comisión de cultura de la cámara de diputados, Sergio Máyer, y, según varias crónicas periodísticas, los senadores Félix Salgado Macedonio, presidente de la comisión de la defensa nacional, Ricardo Ahued Bardahuil (luego nombrado director de Aduanas, para quitarle contrapesos internos al alicaído gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García), Juan Manuel Fócil, Julio Menchaca, Roberto Moya y Gabriela Benavides.

Una conjunción escénica de tal magnitud (el préstamo de Bellas Artes y la asistencia de políticos morenistas) no provino de un milagro, por más que la ocasión pudiese sugerirlo. La presencia de altos mandos legislativos de Morena era una forma de sellar otra de las peculiares alianzas que se van dando en el rodar pragmático de lo que llaman la Cuarta Transformación: un orgulloso miembro de La Luz del Mundo (LLDM), el Verde senador Israel Zamora, solicitó el arrendamiento de Bellas Artes e invitó a sus colegas de la izquierda electoral para dar cuerpo al acto en el que el Apóstol Joaquín García fue el personaje central.

La detectable treta implicó que una Asociación de Profesionistas y Empresarios de México, asociada a LLDM y presidida por el padre del senador Zamora, fuera la solicitante oficial del recinto. Aún así, la secretaria federal de cultura, Alejandra Frausto Guerrero, gozó de mejor suerte que la del medio ambiente, Josefa González Blanco y, pertrechada tras una bien elaborada y perdonada serie de enredos, logró resbalar la notable pifia.

La siguiente toma de la hipotética película o serie sobre los rudos tiempos de la política mexicana y binacional correspondería a alguna cárcel californiana a la que fue enviado el Apóstol Joaquín, acusado de veintiseis delitos, entre los cuales se incluyen los relacionados con pornografía infantil y abuso de menores. Del católico Marcial Maciel al orbelumínico Naasón Joaquín García.

La caída, cuando menos en prisión, del mencionado Joaquín García, golpea varios flancos del morenismo-obradorismo: en horas clave, agrega ajaduras a la imagen facinerosa que Trump promueve entre su público tan predispuesto a ir contra lo mexicano; incentiva en México a la oposición a la 4T, al mostrar como presunto delincuente a un personaje que días atrás ocupó el máximo recinto cultural de nuestro país; impacta la política de alianzas de Palacio Nacional con los credos no católicos, justo cuando se cocina la posibilidad de darles concesiones para radio y televisión y, finalmente pero no al último, exhibe las maquinaciones que están potenciando al Partido Verde Ecologista de México como nuevo canal alterno de desahogo de planes y maniobras especiales del morenismo obradorista.

La historia de la que sería denominada “La Iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad, La Luz del Mundo», comenzó en 1926, justo cuando el Estado mexicano buscaba la forma de contrarrestar la insurrección de católicos conocida como La Cristiada. El fundador fue Eusebio Joaquín González, nativo de Jalisco y enrolado en la milicia en la etapa revolucionaria y postrevolucionaria. A partir de 1926 se hizo llamar Aarón, como parte de las revelaciones divinas que dijo recibir. Una de ellas, establecerse en Guadalajara, pues “quiero que prediques el Evangelio en esta ciudad, porque tengo un grande pueblo que me servirá; y esta será la prueba de que yo te he enviado: Yo estaré contigo”.

A la muerte de Aarón Joaquín en 1964, le sucedió su hijo Samuel Joaquín Flores, quien murió en diciembre de 2014, siendo relevado por su hijo, Naasón Joaquín García. Todo en familia, por “llamado divino”, según explica la página oficial de LLDM ( lldm.org/Historia.html ). Dicho llamado divino llegó el mismo día de la muerte de Samuel, el 8 de diciembre de 2014, pero fue “manifestado a la iglesia” hasta el 14 del mismo mes.

En ese mismo año, la revista Expansión publicó: “En los años de 1990, el diario Los Angeles Times realizó una investigación sobre las actividades de Samuel Joaquín Flores y expuso el caso de una mujer identificada como Amparo Aguilar, en ese momento de 31 años, que aseguraba fue violada cuando era menor de edad por el líder religioso. De acuerdo con Los Angeles Times, Aguilar reportó el caso ante las autoridades estatales y federales, junto con tres acusantes más, exmiembros de la Iglesia.

“Un estudio sobre la iglesia publicado en 2009 en la Revista Académica para el Estudio de las Religiones, realizado por la doctora Lourdes Arguelles de la Universidad Claremont en California, señala una acusación más: la del joven Moisés Padilla, quien asegura fue violado por el líder religioso también cuando era menor de edad. Ninguna de estas acusaciones avanzaron en el ámbito legal y la iglesia siempre las negó” (https://bit.ly/31arzeQ).

Manuel Velasco, al acecho

Josefa González Blanco Ortiz Mena cerró su ciclo como secretaria del medio ambiente de una manera tan imprevista como amarga. Cometió un pecado de lesa austeridad: habló por teléfono a un amigo que es director o propietario de una línea aérea (Aeroméxico) para pedirle que se retrasara la salida de un vuelo a Mexicali porque ella iba retrasada rumbo al aeropuerto de la Ciudad de México (al menos, eso es lo que en esencia relató el presidente Andrés Manuel López Obrador, al comentar que había aceptado la renuncia de Josefa). Ya en la pista de despegue, el capitán comunicó a los pasajeros que debería esperar, pues había una “orden presidencial” para esperar a una persona, según relató en Twitter uno de los viajeros.

De ahí se derivó la caída (virtual destitución) de una de las extrañas designaciones en el gabinete obradorista. Josefa es una mujer con una amplia relación con el mundo político: es hija de Patrocinio González Blanco Garrido (Canabal), quien fue gobernador de Chiapas y secretario de Gobernación con Carlos Salinas de Gortari. El padre de Patrocinio, y abuelo de Josefa, fue Salomón González Blanco (casado con Josefa Garrido Canabal), quien también fue gobernador de Chiapas y, durante más de doce años, secretario federal del trabajo (un pequeño tramo de Adolfo Ruiz Cortines y los sexenios completos de Adolfo López Mateos y de Gustavo Díaz Ordaz como presidentes de la República).

La secretaria declinante es hija de Patricia Ortiz Mena Salinas de Gortari (prima del ex presidente de la República), quien a su vez fue esposa de Antonio Ortiz Mena, quien fue secretario de hacienda durante dos sexenios (con Adolfo López Mateos y con Gustavo Díaz Ordaz) en los que aplicó una política económica conocida como “desarrollo estabilizador”. En diferentes grados pero Josefa también es familiar del ex gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu, de la ex procuradora general de la República y ex secretaria de la Función Pública, Arely Gómez González Blanco, y del ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.

Pero Josefa no tuvo antes ninguna responsabilidad política o de administración pública que fuera relevante. Se dedicaba a atender el parque ecológico denominado Los Aluxes, en Palenque, en coordinación con su padre, Patrocinio. De ahí pasó a la secretaría federal del medio ambiente, donde fue quedando aislada y restringida a causa de los recortes presupuestales.

Para suplir a González Blanco Ortiz Mena se mencionó con insistencia a Manuel Velasco Coello, ex gobernador de Chiapas, quien ha jugado un papel clave en los entendimientos confidenciales del morenismo con parte de la élite priista, sobre todo en términos electorales con el entonces ocupante de Los Pinos, Enrique Peña Nieto. Velasco ha sido, además, la pieza central en el alineamiento del Partido Verde Ecologista de México a Morena y a López Obrador (como siempre, con garantía de impunidad, negocios y cargos para los “aliados” Verdes). Un momento vergonzoso del morenismo se produjo en el Senado cuando se repitió una votación para permitir a Velasco que regresara a la gubernatura, que había dejado para ser senador, y luego volviera a su asiento senatorial.

Velasco Coello, por sí mismo y por vía de su Abuelo, Fernando Coello, amigo de López Obrador desde décadas atrás, está en espera de una oportunidad para ser integrado al gabinete andresino. Su mayor ambición es relevar a Olga Sánchez Cordero en Gobernación. Ahora, con la salida de su paisana Josefa, comentaristas mediáticos que le son cercanos lo promovieron como el sucesor de González Blanco y una legión cibernética (que en su historial de granjas opinantes tenían constantes apoyos a Morena, a la 4T y a Miguel Barbosa) soltaron una retahíla de mensajes elogiosos de la gestión de Velasco en Chiapas (que la mayoría de la población de ese estado considera nefasta, corrupta y frívola). Ya se verá si en esta ocasión u otra entra Velasco a un cargo de primer nivel. Pero es un activo obradorista en espera de su oportunidad.

Además de las relaciones de afecto entre la familia Coello con López Obrador, y de los grandes servicios prestados por Manuel Velasco para que se diera una alternancia de siglas partidistas en la elección presidencial de 2018 (respeto al triunfo andresino a cambio de impunidad para la élite peñista), hay una necesidad estratégica del gobierno federal, urgido de contar con una figura fuerte que dé cuerpo político a los proyectos desarrollistas del sur y el sureste mexicanos. De hecho, se había mencionado a Velasco Coello como aspirante a coordinador oficial de la construcción del Tren Maya, aunque tal puesto resulta muy pequeño para las intenciones del ex gobernador chiapaneco.

En esencia, el obradorismo requiere de un operador político vigoroso para enfrentar las varias formas de resistencia a esos proyectos sureños. En especial, está anunciada la oposición fuerte del neozapatismo y los grupos indígenas y de resistencia social al citado Tren Maya, al corredor transístmico y al Proyecto Integral Morelos. Suponen, en ciertos ámbitos decisorios del gobierno federal, que la experiencia y el oficio político de Velasco Coello podrían ayudar a conjurar el rechazo de ciertos segmentos sociales a tales planes.

Frente a la posibilidad de que Velasco Coello sea el próximo secretario del medio ambiente se levantó una fuerte oleada de rechazo, proveniente sobre todo de seguidores del obradorismo que consideran inaceptable, casi una traición, que se premie la carrera política de un personaje marcadamente adverso a los valores que propone la llamada Cuarta Transformación. Además, sabido y cantado es que el citado ex mandatario chiapaneco tiene la vista puesta en aspirar a la candidatura presidencial en 2024, a través de una alianza en la que participen Morena, el Verde y algunos partidos menores.

¡Hasta mañana, con los candidatos a gobernar Puebla que antier cerraron campañas electorales!

Los intocados

Lo ha dicho en otras ocasiones, pero en tierra del neozapatismo usuario de pasamontañas el mensaje del presidente Andrés Manuel López Obrador reavivó significados: «Por eso tengo prisa, para que avancemos lo más que se pueda, que no se las pongamos fácil a los de la mafia del poder; que si ellos vuelven otra vez, que les cueste trabajo echar para atrás lo que se ha avanzado».

Tales advertencias, más la insistencia en mencionar que él no se postulará para un nuevo periodo presidencial (lo cual, hasta ahora, está prohibido por la Constitución), podrían constituir, como sospechan algunos de sus adversarios, una inducción de psicología inversa que buscaría preocupar a los futuros votantes proclives al obradorismo ante el riesgo de que la figura central del movimiento y partido denominado Morena no encabezara personalmente un esfuerzo de continuidad electoral y administrativa: del “denme por muerto” de antes de 2006 al “no me voy a reelegir” de 2019 en adelante.

Cierto es que hoy la fuerza del morenismo es apabullante y sus estrategas y operadores se plantean una estancia en el poder de varios sexenios, con Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal como unas de las pocas figuras a las que se les ha permitido cierto crecimiento acotado, y eventualmente el Verde ex gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, si finalmente entra al gabinete en una tanda de relevos.

Pero la estancia de las novedades partidistas de relevo presidencial ha sido corta: Acción Nacional sólo logró ligar dos periodos, con Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa como abanderados; el Revolucionario Institucional sólo se sostuvo un sexenio en su regreso al poder, con el abollado Enrique Peña Nieto casi como accidente político. Falta ver cuánto durará Morena como alternancia de siglas en el poder.

Por lo pronto, los equipos e intereses sustanciales de los equipos políticos del panismo y el priismo están indemnes. Se espera una acometida contra el peñismo en un plano políticamente menor, si se cumple la orden de aprehensión y se procesa al general Eduardo León Trauwitz, encargado de cuidar la riqueza petrolera durante el sexenio de Peña Nieto pero finalmente involucrado en casos de huachicoleo virtualmente institucionalizado. Hay por ahí otros amagos de acción penal contra algunos representantes menores de lo que se ha llamado “la mafia del poder”. Pero puede decirse en general que dicha mafia goza de cabal salud política.

Un ejemplo de esa lozanía, de esa condición política de intocados, se ha visto este fin de semana en una fiesta por nupcias en la que entre otros invitados estuvieron el antes mencionado Peña Nieto (quien no ha sido tocado ni con el pétalo de una crítica directa y contundente), el jeque petrolero Carlos Romero Deschamps (quien parece estar en curso de una prejubilación sindical negociada), el ex encargado del despacho de la Procuraduría General de la República, Alberto Elías Beltrán (responsable durante el último año de “gobierno” de EPN de horrores institucionales tan proclamados por Alejandro Gertz Manero), y el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo (quien disfruta de tranquilidad política, a pesar del pésimo gobierno que realiza, casi como si estuviera cumpliendo con un papel de transición rumbo a la siguiente elección, en la que Morena le releve).

También estuvieron (según publicó la revista Quién) el ex gobernador Manuel Velasco Coello, Manlio Fabio Beltrones, Diego Fernández de Cevallos, Rosario Robles, Raúl Salinas de Gortari. Y en fotografías se pudo ver al ministro de la Corte, Eduardo Medina Mora y a Aurelio Nuño, entre otros. Los contrayentes fueron Gonzalo Zavala y Mar Collado, ella, hija del abogado Juan Collado, uno de los litigantes preferidos por figuras relevantes de la política metidos en problemas jurídicos.

El presidente López Obrador, mientras tanto, desde comunidades bajo influencia o control del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, se daba prisa en avanzar en su proyecto de Cuarta Transformación. No vaya a ser que los malosos retomen el poder.-

Anunció el presidente López Obrador que se colocarán placas, en obras que sean realizadas con fondos decomisados a grupos criminales, con los nombres de los cárteles o personajes del narcotráfico o la política a los que se les quitó determinada cantidad de recursos en procesos judiciales: “Se va a repartir todo eso a todos los pueblos y se les va a poner su plaquita: esto se obtuvo del cártel fulano mengano; esto se obtuvo de lo que se le confiscó al político corrupto fulano de tal”.

La propuesta es polémica: no faltará quienes terminen agradeciendo a esos cárteles o personajes el haber aportado involuntaria pero concretamente a la realización de determinadas obras. En varias ciudades del país suelen llegar regalos en fechas festivas (día del Niño, Navidad, por ejemplo) con la etiquetación del grupo criminal dadivoso. La gente suele apreciar de manera especial tales benevolencias, de tal manera que la base social de determinados jefes criminales suele ser amplia y leal, como se ha visto en Sinaloa y Tamaulipas respecto al cártel largamente identificado con Joaquín Guzmán, el Chapo, y con el Cártel del Golfo, en las entidades antes citadas.

La Megalópolis entrará a partir de hoy a una fase de aparente normalización en materia ambiental, luego de largos días en los que al ozono se sumaron las partículas finas como formas de grave agresión a la salud de los habitantes de la amplia conurbación que tiene como cabecera a la Ciudad de México. “Normalización” no significa resolver los problemas de fondo sino continuar con las prácticas lesivas a la salud pública en tanto los indicadores negativos no se eleven de manera escandalosa./

Y, mientras los candidatos a gobernar Puebla debatían en domingo (encuentro del cual se hablará en la siguiente entrega de esta columna). ¡Hasta mañana!

Ahora le tocó a Enrique Alfaro

Los gobernadores temen el contraste con el presidente de la República en los actos públicos y ayer le correspondió a Enrique Alfaro confirmar lo que ya parece una regla política. En Puerto Vallarta, en el estado que gobierna, Jalisco, le propinaron rechiflas y abucheos que le hicieron enojar. Andrés Manuel López Obrador entró al rescate, pero ello terminó, como ha sucedido en otros estados, apuntando los bonos políticos en la cuenta del tabasqueño visitante y no del anfitrión sobajado.

La idea ya la ha pronunciado el nativo de Macuspana en otras ocasiones, pero ayer le dio un poco más de referentes a ese intento de amnistía en plazas públicas a sus adversarios, a los gobernadores provenientes de partidos que no sea Morena: “Ya chole con los gritos y con la falta de respeto a las autoridades. ¿Saben qué es eso? Es politiquería, eso es lo que llama en el viejo régimen la llamada grilla, vamos a hacer política distinta; tenemos que levantar la mira y pensar en el interés general: ‘La patria es primero’, para que nos vamos a estar peleando”.

Alfaro es un gobernador con características especiales. Encarnó la necesidad social de dar un cambio al escenario de poder que habían ocupado los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional, con malos resultados. Ganó con respaldo popular pero, también, haciendo pacto con personajes y fuerzas representativas del mismo pasado que quiso combatir y, actualmente, su posicionamiento político muestra un déficit local, con un repunte de la violencia y con hechos públicos que han ido mermando el capital político del empeñoso Alfaro.

Además, busca ser candidato a la presidencia de la República en 2024, a nombre del partido Movimiento Ciudadano que ya tiene parcialmente bajo su control a nivel nacional, y con la esperanza de que en la siguiente contienda por la silla presidencial pueda juntar una coalición de opositores que le apoyen.

Cachetadita, dice Romo

La marcha dominical contra el presidente Andrés Manuel López Obrador constituyó el sustento (numéricamente débil, pero importante y susceptible de magnificación para efectos políticos de los promotores) de la ofensiva que desde flancos mediáticos y financieros se ha desatado para subrayar y acentuar los presuntos errores económicos graves del gobierno identificado con la marca 4T.

Apenas pasada la mencionada manifestación de protesta contra el obradorismo, se han sucedido las expresiones de preocupación desde foros y tribunas adscritos al mismo bando de los marchantes dominicales: la economía está en peligro por las pésimas decisiones del presidente y de su gabinete impreparado, es la leyenda en focos rojos que se está instalando en la marquesina de los espectáculos de la derecha.

Una acometida de estas proporciones, contra la mencionada 4T, necesitaría una cobertura de tipo social y político como la habilitada sin mayor organización ni sustancia para caminar en la Ciudad de México con una participación ínfima y equívoca, al parecer con un apresuramiento inexplicable y una vacuidad programática poco explicable en una primera lectura. Hoy, esa caminata, legítima y válida en términos democráticos, pero políticamente deshilachada y vana, tiene sentido como una forma de cobertura y preparación para la embestida en curso contra el manejo económico que ha hecho el obradorismo y sus supuestas consecuencias sumamente adversas para la economía nacional.

El apóstol de la vulgaridad política, Vicente Fox Quesada, tránsfuga de su propia historia, panista-priista-ahora sin partido, ha brincado de nuevo al tapanco del oportunismo (lo hace día tras día) para tuitear: «Es la economía guey» dijo el presidente Clinton refiriéndose a que es la variable más importante para un ciudadano. Y es precisamente la mayor debilidad de López”. Diarios internacionales especializados en asuntos económicos también han enumerado los focos rojos que a su entender están colocando en riesgo al país. Comentaristas locales sostienen y reproducen análisis similares.

En el ámbito obradorista se mantiene una postura que llega al extremo del optimismo sin atenuantes. Se asegura y proclama que las cosas van bien, la economía avanza, la inversión extranjera crece, hay apoyo de firmas como Black Rock (el portafolio de inversiones más importante del mundo, máximo poder económico, símbolo actuante del neoliberalismo más crudo), el gobierno de Estados Unidos impulsa y ofrece participar en proyectos de desarrollo en el sur y el sureste mexicanos, el peso tiene una mejorada paridad frente al dólar.

Y, sin embargo, la economía nacional (no) se mueve (como sería de desearse y esperarse). El propio jefe de la oficina presidencial, Alfonso Romo, reconoció ayer (entre desmentidas versiones de que habría presentado su renuncia al cargo, pero el presidente no se la habría aceptado) que los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) no son tan favorables como habría esperado el obradorismo en el primer trimestre del año en curso: «Hablar de cifras precisas es complejo y difícil, pero el objetivo está en 4 por ciento promedio; no hay duda, pero lo que importa es la tendencia. Este primer trimestre nos dio una ‘cachetadita’ y eso es como cuando uno monta a caballo, te vuelves a subir para saltar mejor».

La referencia del desgastado Romo a la “cachetadita” hace recordar a Agustín Carstens Carstens quien, siendo secretario de Hacienda durante la administración encabezada por Felipe Calderón, recurrió a la figura del “catarrito” para explicar algunos malestares económicos que él adjudicaba a la “pulmonía” de Estados Unidos.

En Veracruz, mientras tanto, terminaron ayer de montar la anunciada guillotina contra el fiscal general de justicia heredado por el panista Miguel Ángel Yunes al morenista Cuitláhuac García. Transexenal y “autónomo”, es acusado de errores procesales con presuntas consecuencias favorables para delincuentes. Avanza la remoción cantada.

A propósito de Romo y su convicción de que los tropiezos económicos del país son similares a “cuando uno monta a caballo (y, luego de caer) te vuelves a subir para saltar mejor”, conviene tener en cuenta que tal visión proviene de la pasión del empresario por la equitación. Muchos años atrás, Romo trató de formar parte del equipo mexicano de equitación que representaría a México en unas olimpiadas, y tiene en Nuevo León un criadero de caballos para competencias.

Ayer concurrió Alejandro Rojas Díaz-Durán ante la comisión de honor y justicia de Morena para conocer de las acusaciones en su contra, que podrían significarle amonestación, suspensión de sus derechos durante un tiempo determinado o, abiertamente, su expulsión. Planteado el litigio, con el propio acusado haciendo defensa de su posición, el órgano partidista tomará una decisión en un lapso no mayor de quince días.

El enjuiciamiento es, en realidad, al monrealismo que sostiene una pelea cerrada contra la presidenta formal de Morena, Yeidckol Polevnsky (que no se mueve ni actúa por sí misma sino por instrucciones superiores). Rojas Díaz-Durán fue parte del equipo de Marcelo Ebrard y luego de una ruptura con este, cuando era secretario de turismo de la administración capitalina, se enroló con Ricardo Monreal, de quien es suplente en la senaduría y quien lo colocó como coordinador de asesores en el Senado, cargo este que ya no ocupa Alejandro.

Al propio Monreal le ha aparecido el riesgo de sanciones, luego que se dio a conocer un video en el que el exgobernador de Zacatecas ofrece gestoría y apoyos económicos para los habitantes de la ciudad de Aguascalientes si votan a favor del candidato de Morena a la presidencia municipal. Por tal motivo, con celeridad y coincidencia con el juicio a Rojas Díaz-Durán (quien pretende competir por la presidencia de Morena, lo que ya no podría hacer si lo suspenden o expulsan), la misma comisión justiciera ha anunciado que analizará el caso de Aguascalientes de Monreal, el morenista que se ha vuelto molesto. ¡Hasta mañana!

La marcha de la precariedad

Fueron mayores las consecuencias en las redes sociales que en las calles. El nuevo intento organizativo de los opositores a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador tuvo mejores resultados numéricos que en anterior esfuerzo, pero aun así resultó políticamente insuficiente, aritméticamente delator de que no ha prendido un ánimo crítico y de confrontación a ese obradorismo.

En cierto sentido podría decirse que las marchas organizadas en varias ciudades, la principal y más ilustrativa en la capital del país, resultaron contraproducentes y, en ese sentido, un fracaso para sus organizadores y promotores. El secretario de comunicaciones y transportes, Javier Jiménez Espriú, lo resumió en un tuit de humor dominical: “Nunca pensé que todos los que están contra AMLO fueran a la marcha, pero sí… ¡FUERON TODOS!”.

Una concurrencia de entre doce y quince mil personas, según diversas estimaciones (entre ellas, la de la policía capitalina), poco representa frente a la capacidad de convocatoria de un político, López Obrador, que no solo ejerce el poder presidencial de una manera explícitamente controladora sino que diariamente practica una fórmula informativa tempranera que mantiene activas a sus bases políticas y electorales y que los fines de semana reúne a miles de personas para entregarles recursos asistenciales.

Demandar, desde una precariedad numérica tan evidente, la renuncia del presidente de la República más popular y mejor votado desde los tiempos de Francisco I. Madero, proviene de una prisa política que vuelve tales marchas y exigencias en una desproporción que se diluye, se anula por sí misma. Al irse tan rápidamente al extremo, sin buscar una espiral progresiva de la protesta, esta oposición en vías de aprendizaje polariza y se limita.

Pocos en las calles, sin una bandera que ya pudiera tener validez (se están juzgando las hechuras de cinco meses de gobierno federal formal), carentes de bandera, discurso y una buena estrategia, los opositores al obradorismo, y demandantes de su caída, dan cuenta de una visión que se va extendiendo en ciertos segmentos de las clases medias y, sobre todo, media alta y alta.

La revisión inmediata de lo sucedido ayer puede dar paso a visiones jocosas como la emitida por el secretario Jiménez Espriú, pero la llamada Cuarta Transformación cometería un error si no analizara los hechos con frialdad, para entender que la incertidumbre y las restricciones derivadas de las políticas obradoristas han ido creando un caldo de cultivo para formas de descontento que, incentivadas en su momento por algún tipo de descompostura en el plano económico, pueden aportar contingentes y ánimos para una acometida contra el obradorismo que podría ser más numerosa y “desencantada”.

Para fortuna del obradorismo, no hay organizaciones ni líderes que hoy pudieran potenciar ese inconformidad de segmentos naturalmente indispuestos con un gobierno como el obradorista. Vicente Fox Quesada ha saltado con rapidez para tratar de ocupar ese puesto de liderazgo, con su prosa políticamente silvestre y su protagonismo clásico (en León, Guanajuato, participó en la manifestación local). Felipe Calderón Hinojosa, promotor del partido México Libre (esas dos palabras fueron expresadas en distintos modos y momentos durante la marcha capitalina) también aprovechó para sumarse al aún incipiente movimiento. Javier Lozano Alarcón, quien fue alto funcionario durante el calderonismo, colocó en Twitter una fotografía de años pasados y correspondiente a otra movilización, con un tramo del Paseo de la Reforma lleno de manifestantes, cuando la realidad de ayer fue totalmente distinta.

Por otra parte, lo que queda del Partido de la Revolución Democrática festejó ayer de manera casi funeraria sus treinta años de vida. Intrascendente y desfondado, es símbolo del fracaso de un intento político y electoral desde la izquierda pero, al mismo tiempo, con sus figuras y estilos migrando hacia Morena, una advertencia de lo que no debería reciclarse en nuevas etiquetas partidistas.

La situación del PRD es sumamente difícil. Tiene bancadas legislativas de dimensiones liliputienses, en comparación con lo que llegó a ser: once diputados federales y cinco senadores, lo cual le coloca en una condición de pequeño entre la chiquillada tradicional. Nada que ver con el partido que con Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador como candidatos presidenciales en distintas fechas acarrearon votos suficientes para dar fuerza numérica y programática a su representación en San Lázaro y el Senado.

Cárdenas, como López Obrador y la inmensa mayoría de sus figuras emblemáticas, ya no militan en eso que se sigue llamando PRD. Su elenco no les da ni siquiera para contar con algún nombre fuerte o importante para colocarlo en la dirigencia nacional: a falta de una presencia relevante, tienen una dirección colegiada, con Ángel Ávila, de Nueva Izquierda, como eje.

El partido que nucleó las esperanzas nacionales de cambio está en vías de desaparición, al menos bajo las siglas actuales. Su desprestigio es enorme, mero cascarón en busca de asociarse con algunas fuerzas que le permitan sortear con números mínimos la aduana de las elecciones intermedias. Su más reciente y desesperada alianza le resultó funesta: el panista Ricardo Anaya como candidato presidencial compartido terminó por hundir cualquier posibilidad de sobrevivencia decorosa. Los Chuchos (Jesús Ortega, Jesús Zambrano, Carlos Navarrete, y los escindidos “Galileos”) buscan reacomodos y relanzamientos desde una posición de derrota histórica.

Y, mientras el presidente de la República ha dicho en Coahuila que en México no hay generales que pertenezcan a la “mafia del poder”, ¡hasta mañana, con la CNTE reactivada en la presión y las negociaciones para ajustar reformas educativas en esta semana de definiciones legislativas sobre la materia, en el terreno constitucional!

AMLO: Justicia para Oaxaca?

Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Ulises Ruiz Ortiz han sido acusados ante la Corte Penal Internacional por los delitos que en ejercicio del poder presidencial, en los dos primeros casos, y el gubernamental estatal, en el segundo, cometieron contra el movimiento social que en 2006 tuvo como referente organizativo a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).

Un primer paso en busca de sanciones, que podrían llegar a la privación legal de la libertad de los dos ex ocupantes de Los Pinos y el ex gobernador, fue dado el jueves en La Haya, Holanda, por una representación de activistas y agraviados que, junto con la Comisión de la Verdad de Oaxaca y la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, presentaron acusaciones contra los políticos antes mencionados. La Comisión fue creada por el congreso de Oaxaca (la integraron el sacerdote Alejandro Solalinde, el periodista Diego Enrique Osorno, Marina Jiménez y María Eugenia Mata como secretaria ejecutiva) y la Defensoría es un organismo público autónomo, que forma parte del Estado mexicano y su titular es Arturo Peimbert.

El proceso iniciado antier contra Fox, Calderón y Ruiz, tiene como característica que es la primera ocasión en que un organismo público, como es la Defensoría a cargo de Peimbert, demanda acción penal en esa Corte, con sede en La Haya, Holanda, contra servidores públicos de primer nivel. Usualmente son organizaciones no gubernamentales y personas en lo individual quienes comparecen ante dicha instancia para buscar castigo de personajes de poder público.

Hay, además, un factor que podría ser determinante en este proceso: las cámaras del congreso federal y la Presidencia de la República podrían (¿deberían?) pronunciarse al respecto y, si Palacio Nacional, Morena y su control legislativo, la llamada Cuarta Transformación, pues, coincidieran en que están fundadas las acusaciones contra Fox, Calderón y Ruiz, y así lo expresaran públicamente, darían velocidad y sustento a una sentencia de la Corte Penal Internacional que podría significar cárcel y otras sanciones a tales personajes.

El contexto político es favorable para un golpe obradorista: puede mostrar que promueve acciones de justicia contra ex presidentes, en específico contra dos que fueron panistas (VF y FC) y sin implicar al reciente priista (EPN, que goza de pactada impunidad) y puede entrampar al priista oaxaqueño (URO) que busca competir contra el negociado aspirante primorista a dirigir el Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno, gobernador de Campeche apodado originalmente Alito y, ahora, socarronamente transformado el mote en “Amlito”.

Pero, más allá de esas consideraciones menores, AMLO y Morena deberían apoyar esta promoción judicial presentada en La Haya porque, de esa manera, estarán ayudando a combatir una tesis de fondo que presentaron en Holanda el ombudsman Peimbert, el periodista Osorno, Flavio Sosa (quien fue vocero de la APPO y fue encarcelado injustamente durante dos años en una prisión de alta seguridad), Emeterio Marino Cruz, César Mateos y Germán Mendoza Nube, quienes igualmente sufrieron la descarnada e impune represión en 2006.

Entrevistado en Radio Centro, Peimbert dijo que en aquel año de intensa lucha social se inició un “modelo de intervención violenta” contra movilizaciones y protestas que, bajo un manto de impunidad institucional e incluso en formas de alianza con grupos del crimen organizado, instalaron formas de control violento como las que luego sucedieron en Iguala, con los 43 normalistas, y en muchos episodios de represión desde el Estado.

La telenovela terminó. Cierto es que sus capítulos recientes no generaban mayor expectativa, pues el final estaba más que cantado. Pero el jueves Enrique Peña Nieto dedicó un almibarado párrafo de difusión pública para dar por terminado el contrato nupcial que sostuvo con Angélica Rivera, la actriz de Televisa que le acompañó en la aventura rumbo a Los Pinos y ya en la residencia presidencial, con el episodio de la Casa Blanca como uno de los más sonados.

Astillas: El poder obradorista no admite retrasos. Circunstancias peculiares impidieron, por falta de un voto, que se aprobara la reforma de la reforma educativa (la ref-ref) en pasada sesión postrera del Senado en periodo ordinario de sesiones. Tal impedimento ha de ser subsanado con rapidez: este lunes (y no el miércoles, como estaba programado), la Comisión Permanente del Congreso de la Unión autorizará que se realice a la brevedad posible un periodo extraordinario de sesiones (podría iniciar el miércoles 8), para aprobar la ref-ref como originalmente se deseaba. Congreso exprés…

Equipo e instrumentos del popular grupo Café Tacvba fueron robados en la madrugada del jueves en un tramo de la carretera Puebla-Córdoba. Los conductores del camión de transporte fueron golpeados de manera brutal y privados de la libertad durante un lapso.

Café Tacvba tenía programada una presentación sabatina en Cancún, que se cumplió, según anunció el propio grupo. El vehículo fue encontrado el jueves mismo en un predio de Huixcolotla, Puebla, pero sin equipo ni instrumentos… Fotografías en redes sociales dieron cuenta de un presunto reparto de regalos a niños, en su día de celebración, en varios municipios de Veracruz por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación.

El ineficaz gobierno morenista, encabezado por Cuitláhuac García, asegura que, en todo caso, el reparto se habría realizado sólo en un municipio. Ah, y que se va a investigar el asunto… El viernes, a las 10 horas, alumnos del Colegio de Ciencias y Humanidades, campus Oriente, y otros universitarios, marcharon del parque de La Bombilla a la Torre de Rectoría de la UNAM, en protesta por el asesinato de la alumna Aideé Mendoza Jerónimo. Luego se programó una asamblea en el auditorio Ho Chi Minh de la Facultad de Economía… ¡Hasta el próximo lunes!

GN: brazaletes de urgencia

Crece estadística roja
Desleídos, Durazo y Gertz
“Consultas” sobre el sur

En Minatitlán les fueron colocados brazaletes con las siglas GN (es de entenderse que significan Guardia Nacional) a militares y policías que proporcionaron el más aparatoso cuadro de protección armada a una gira de trabajo del presidente Andrés Manuel López Obrador. Fue una improvisación, forzada por el cuadro trágico sucedido una semana antes en aquella población veracruzana. El propio titular del Poder Ejecutivo Federal mencionó que ese día y en ese lugar se estaba instalando la coordinación de la mencionada Guardia, en un fraseo relativamente esquivo que podría más adelante argüir que no se estaba adelantando abiertamente (o violentando) a los tiempos legislativos, que aún no cierran el círculo de legalización del tema, sino, simplemente, instalando una “coordinación” administrativa, casi un lance burocrático de menor calado.
Sin embargo, también fue un gesto indicativo: con uniforme nuevo o sin él, con leyes secundarias o sin ellas, con marco jurídico completo o no, el accionar de la mencionada Guardia descansará de manera central y definitoria en las Fuerzas Armadas como tales y lo importante y urgente serán los resultados.
Al presidente López Obrador le urge bajar las cifras de la estadística criminal y la percepción social de que hay una violencia desbordada y una generalizada incapacidad de los mandos políticos para enfrentar tal proceso que es tan socialmente angustiante. En la madrugada de este domingo fueron asesinadas once personas en dos ciudades importantes: seis en Guadalajara, afuera de un domicilio particular, y cinco en Chihuahua, en el marco de una fiesta.
Hay, desde luego, bandos políticos contrarios al obradorismo que casi festejan los datos que muestran el primer trimestre del año en curso como el más violento de la historia documentada respecto al crimen organizado. Difunden con entusiasmo las estadísticas para hacer ver que, al menos en términos numéricos, las cosas no han cambiado e incluso van peor. Esas manipulaciones e intrigas, sin embargo, no disuelven el hecho a la vista: el inicio de la nueva administración federal no ha logrado revertir tales cifras con la rapidez electoral prometida. Cierto es que en un puñado de meses no se puede cambiar una realidad de dos sexenios de violencia acumulada, pero en este tramo de arranque tampoco se advierten hechos o signos fundadamente alentadores.
Luego de un largo rechazo a la militarización, durante sus campañas electorales, López Obrador se entregó a un pragmatismo extremo, rehabilitando al Ejército como eje de control social y, en particular, de la nueva temporada de la misma película, ya conocida, la “guerra contra el narcotráfico”. El general Luis Cresencio Sandoval ha asumido un rol público de primer nivel y la Secretaría de la Defensa Nacional se ha convertido en una especie de coayduvancia para la atención y solución de problemas sociales varios, desplazando a la secretaría de Marina (cuyo titular, el almirante José Rafael Ojeda Durán, parece satisfecho con el papel en segundo plano que se le ha venido asignando) y tomando abiertamente el control de la multimencionada Guardia Nacional a través del jefe de este cuerpo, el general Luis Rodríguez Bucio.
Poco peso real tienen los civiles que podrían hacer algo de contrapeso: el secretario de protección y seguridad ciudadana, Alfonso Durazo, hace méritos de disciplina con la vista puesta en la candidatura de Morena a la gubernatura de Sonora y el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, se ha desgastado en muy poco tiempo, entre rumores (de estado de salud, de renuncia, de distanciamientos) y pocos pasos alentadores y eficaces en cuanto a procuración de justicia.
Otro tema que muestra improvisaciones y genera desasosiego es el de las consultas legales relacionadas con proyectos del sur mexicano, especialmente por cuanto al Tren Maya, el corredor transístmico y otros proyectos desarrollistas.
Este lunes habrá de informar el presidente de la República sobre consultas legales que ha dicho se realizaron días atrás, las cuales habrían arrojado una aprobación mayoritaria a los planes de desarrollo en el sur mexicano. Los convenios internacionales sobre la materia obligan a cumplir con puntualidad ciertos requisitos que permitan dar validez a tales consultas. Entre ellos, el dar publicidad amplia y oportuna a esos procesos y suministrar a los consultados la suficiente información sobre el tema.
Por lo pronto, este domingo el presidente López Obrador realizó un simulacro de consulta, al preguntar a asistentes a un acto público si están de acuerdo con los mencionados proyectos de desarrollo. A mano alzada, y habiendo señalado que esa reunión era una “asamblea”, en la que había diversidad de puntos de vista (el anfitrión era el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, todo un emblema de limpieza en asuntos electorales), el político tabasqueño obtuvo una aplastante elevación de brazos en alto, lo cual le llevó a puntualizar que hay un abierto apoyo a los temas a votación.
En España obtuvo la mayoría de votos el partido en el poder, el Socialista Obrero Español, con Pedro Sánchez a la cabeza. Pero los números alcanzados obligan a alianzas que, en principio, se supone habrán de realizarse con Unidas Podemos, la formación dirigida por Pablo Iglesias. Es decir, en primera lectura, la izquierda (con sus diversos matices) ha triunfado sobre el espectro derechista en el que el Partido Popular es el principal damnificado, aunque Vox, la expresión de la derecha extrema, se ha instalado ya en firme en el congreso hispano. En realidad, Unidos Podemos tuvo un retroceso en la cosecha de votos y su traducción en asientos legislativos. Por otra parte, los movimientos nacionalistas de Cataluña y el País Vasco obtuvieron victorias muy importantes. La gran incógnita es Ciudadanos, liderada por Albert Rivera, el otro segmento derechista que podría ser necesario para que Sánchez y el PSOE puedan alcanzar la mayoría legislativa que les permita formar gobierno. ¡Hasta mañana!

Oponerse a AMLO

Hasta ahora, nada le ha funcionado positivamente al segmento que se opone al presidente Andrés Manuel López Obrador. Ese polo de la realidad nacional ha buscado banderas que le propicien movilización y discurso, ha enfatizado fallas presuntas y reales de su objetivo en mira, ha utilizado mecanismos mediáticos y políticos para potenciar su descontento (como lo hacen todas las formaciones políticas en la arena moderna de combate que se constituye con medios convencionales e internéticos) y ha aspirado a marchas y manifestaciones multitudinarias que refrenen a su desbordado e imperioso adversario de origen tabasqueño./
No solo tienen legítimo derecho a hacerlo todos aquellos ciudadanos que piensan y opinan de manera distinta a quienes forman y apoyan la opción, hoy en el poder, que es identificable como partido y movimiento Morena, como Cuarta Transformación o, de manera más personalizada, como obradorismo gobernante. Visto el asunto desde un mirador cívico, los opositores a esta realidad andresina dominante tienen una corresponsabilidad respecto a lo que sucede, al no ser capaces de organizarse, expresarse y lograr (o forzar) que el aparato obradorista de poder tome en cuenta de manera firme sus propuestas y objeciones./
Pero sucede que dicha oposición ha carecido, hasta hoy, frente al trepidante inicio de una nueva forma de ejercer el históricamente aplastante presidencialismo mexicano, de una forma viable de oponerse, por paradójico que parezca el punto. No es una cuestión de armado, ensamble o arquitectura. Va más allá de lo formal: es un déficit de legitimidad ante el primer esfuerzo de reparación y transformación profundas de una realidad que se desarrolla desde un frente amplio que va más allá de la anfitrionía de Morena y que, hasta ahora, entre contradicciones, pifias, riesgos de retroceso y un estilo personalísimo del máximo líder, que puede resultar irritante a sus malquerientes, mantiene una alta aprobación popular, conforme a mediciones de opinión pública (que ayer y hoy pueden resultar manipuladas) y a una aceptación expectante de una amplia franja ciudadana./
Para empezar, esa oposición a AMLO carece de figuras fuertes que pudieran nuclear y dar ruta: el Partido Revolucionario está desfondado, convertido casi en fugitivo de la historia, aspirante a establecer con el morenismo pactos bisagra de supervivencia (su reciente candidato presidencial, José Antonio Meade, prefirió pasar a las élites de la banca privada); Acción Nacional está en el peor momento de su historia, sin liderazgo mínimamente funcional y con su ex candidato presidencial, Ricardo Anaya, en el extranjero y sin respetabilidad política. Del Partido de la Revolución Democrática lo más que se puede decir cabe en una esquela política y los demás partidos de la “chiquillada” no tienen mayor trascendencia que la utilitaria en términos de aritmética para mayorías legislativas./
Ahora la franja opositora a AMLO, identificada con la derecha en términos de la geometría política tradicional, ha convocado a una nueva marcha para protestar contra el hiperactivo macuspanense (nacido en Tepetitán, una de las dos principales poblaciones del municipio tabasqueño de Macuspana). Será el próximo cinco de mayo y, su punto de reunión, el Ángel de la Independencia a partir de las once de la mañana. En la convocatoria se plantea salir a las calles “por la defensa del progreso, la libertad, la legalidad y el estado de derecho: no al mal gobierno”. Como puede verse, hay un déficit en ese planteamiento, pues los opositores a AMLO defienden valores que no tuvieron vigencia real en México y mucho menos durante los períodos en que panistas y priistas tuvieron el poder presidencial./
En ese mismo esquema de exacerbación de ánimos, se promovió ayer una etiqueta tuitera en busca de bloquear las cuentas de la periodista Carmen Aristegui, luego que en su programa asociado a Radio Centro dio a conocer un análisis de comportamientos digitales realizado por la firma Mesura, ‘Big Data & Network Intelligence’, en la que se muestra la estrategia de cuentas robotizadas que impulsaron la etiqueta #AMLORenuncia./
La develación de esos datos generó la correspondiente oleada de cuentas tuiteras en rechazo de que fueran bots y que actuaran de forma coordinada y bajo consigna (comportamiento parecido han tenido cuentas proclives al obradorismo, que ante estudios que proclaman el uso de similares métodos internéticos también han reaccionado reivindicando su individualidad y soberano juicio). Pero en esta ocasión el enojo, genuino o coordinado, no fue contra la empresa cuyos estudios dio a conocer la periodista Aristegui en su programa o contra los resultados en sí mismos sino contra ella, promoviendo que los seguidores de sus cuentas dejaran tal condición. A la hora de cerrar esta columna, los números de la periodista se mantenían en lo alto: 8 millones 268 mil seguidores en su cuenta tuitera de @aristeguionline y seis millones 951 mil en @aristeguiCNN, más siete millones y medio de seguidores en su cuenta de Facebook y en YouTube, un acumulado de más de 191 millones de visualizaciones de sus materiales. Es probable que, también en este punto, la desesperada búsqueda de banderas de los segmentos adversos a López Obrador también hayan errado de destinatario, causa y sentido./
Luego de una larga y ácida discusión en redes sociales, uno de los yutuberos más relevantes, Ignacio Rodríguez, autodenominado El Chapucero, envió una carta de disculpas a Vicente Serrano, periodista que conduce y dirige el programa Sin Censura desde Chicago y con corresponsalía en México y especial difusión de asuntos nacionales (la Mañanera, entre otros temas). El diferendo inició ante la exploración, planteada por Rodríguez, de que el presupuesto federal para publicidad en medios pudiese alcanzar a los yutuberos especializados en asuntos políticos y particularmente los que apoyan a AMLO. Es positivo que se cierre tal episodio y más positivo será que se erradique cualquier posibilidad de aprovechamiento de dinero público para el bien pagado ejercicio yutubero que debe cuidar independencia y confiabilidad.

Sur mexicano: Trump manda

La política migratoria mexicana ha cambiado abiertamente: ahora mira hacia el norte y se acomide a los dictados de Washington, traduciendo al español en la frontera sur de México los lineamientos recibidos en inglés. La retórica oficial, como es usual, trata de explicar y justificar lo que está a la vista, mediante una narrativa gubernamental que arguye proteger a los buscadores de llegar a tierra estadunidense al obligarlos a permanecer en el sur mexicano o, abiertamente, al deportarlos a sus países de origen.
El inconfeso pacto hecho con Estados Unidos para convertirnos en la policía gringa en el sur mexicano alinea al gobierno obradorista con el trumpista. Ambas administraciones tienen ganancias políticas y electorales: la Casa Blanca ha “permitido” (si no es que alentado) que en México haya una alternancia partidista que no afecta el fondo de las cosas ni significa un peligro real para la estructura fundamental del sistema político y económico vigentes, mientras Palacio Nacional ha proveído una cierta estabilidad de continuismo (con el compromiso de no tocar a las élites corruptas) y da a Trump elementos para el desarrollo de sus estridentes proclamas de corte electoral, en específico la virtual construcción a la mitad del territorio mexicano de un muro de contención de la migración centroamericana y del Caribe (ahora con añadidos de otros países), confinando a esos migrantes a un territorio donde la inversión estadunidense promete ayudar a proyectos desarrollistas que “arraiguen” al flujo migratorio en el sur mexicano, así transformado en patio de maniobras.
En ese esquema de entendimientos entre el trumpismo y el obradorismo se inscriben episodios como la cena realizada en la casa de un vicepresidente de Televisa (con la presencia de otro de los más altos ejecutivos de esa empresa) con Jared Kushner, yerno de Donald Trump y su operador de planes tenebrosos, y López Obrador como invitados dialogantes. O la frecuente comparecencia de secretarios del gobierno mexicano ante mandos estadunidenses para ajustar el comportamiento de los primeros a las directrices de los segundos (Olga Sánchez Cordero y Marcelo Ebrard son viajeros frecuentes en ese esquema de visitas guiadas).
El giro del gobierno mexicano implica nuevas medidas para el otorgamiento de permisos de diversa índole a los migrantes (una especie de visas temporales) y, en especial, el uso de la fuerza policiaca y de agentes del nada regenerado Instituto Nacional de Migración para detener las caravanas de migrantes y devolverlas a los países por donde entraron a México. De esta manera se satisfarán las exigencias de Donald Trump, quien emite regaños y felicitaciones a México conforme se cumplen sus demandas de mano dura en nuestro país con los migrantes, en un símil con el trato dado en el vecino norteño con nuestros paisanos.
El gobierno federal ha decidido dar un golpe de pedal a la estancada bicicleta de la abrogación de la reforma educativa peñista. Ayer, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, se reunió con coordinadores de bancadas legislativas para acordar los términos de la propuesta que podría ser discutida antes de que termine el actual periodo ordinario de sesiones del congreso federal. Tal reunión pareció un madruguete en busca de una pronta aprobación en la cámara de diputados de tal iniciativa que, al menos en el escenario público, no ha sido aprobada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la organización gremial que ha sostenido una larga oposición a la reforma peñista y, hasta ahora, a los términos de la contrarreforma obradorista.
El coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, pidió recientemente a los miembros de la CNTE que confíen en el compromiso del presidente López Obrador de desmontar la multimencionada reforma peñista. En ese esquema de señales políticas se produjo la polémica emisión del memorándum presidencial que instruyó a secretarios del gobierno federal a frenar el cumplimiento de las normas constitucionales y legales correspondientes a la reforma peñista que sigue vigente.
El conflicto volvió a su fuente original: Ricardo Monreal fue anfitrión político de una reunión de avenimiento entre Alejandro Armenta, el senador al que apadrinó el zacatecano en la búsqueda de la candidatura de Morena al gobierno de Puebla (postulación que no alcanzó, pues Yeidckol Polevnsky, apasionada rival de Monreal inventó una encuesta de opinión para descalificarlo) y el ganador de esa batalla interna, Miguel Barbosa. Habrá de verse si dicho encuentro tiene consecuencias reales y duraderas que limpien el camino a Barbosa y su arribo a la gubernatura poblana sea menos accidentado.
Por lo pronto, la fotografía sirve para aparentar reunificaciones en un partido donde Alejandro Rojas Díaz Durán, suplente del senador Monreal, continúa recorriendo el país para organizar la oposición a que Polevnsky continúe como presidenta formal de Morena. Para cerrar filas ya solo faltaría que alguna maquinación legaloide encuentre la manera de librar a Mario Marín, conocido como el Góber Precioso, de la orden de aprehensión que en su contra se libró por el caso de la periodista Lydia Cacho. Marín fue promotor de la candidatura de Armenta y, posteriormente, de las impugnaciones y resistencia de este frente a Barbosa, así que el amago de encarcelarlo no puede quedar fuera del contexto electoral poblano.
Y, mientras Morena y sus opositores peleaban este martes en el Senado, a causa de Minatitlán, la población veracruzana donde fueron asesinadas trece personas, con el bloque adverso al partido actualmente hegemónico reprochando que no haya resultados en la lucha contra el crimen ni un horizonte claro en espera de cambios reales, y el morenismo recordando que lo de hoy es herencia de los malos gobiernos del PAN y el PRI en los sexenios anteriores, ¡hasta mañana!

AMLO y los medios: lupa foránea

Salvador Camarena y Daniel Moreno son dos periodistas reconocidos y con muy buenas cartas profesionales de presentación. Camarena escribe una columna diaria en El Financiero y es director de Investigación Periodística en Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), peculiar firma presidida por Claudio X. González Guajardo, fundador y ex directivo de Mexicanos Primero.
MCCI es financiada por mil cincuenta donantes y recibe fondos de la Confederación Suiza, las fundaciones Ford y Mac Arthur, la National Endowment Democracy (NED), financiada por el congreso de Estados Unidos, y la USAID, Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, financiada por el gobierno estadounidense y, al igual que la NED, reiteradamente acusada de ser un brazo de intervención estratégica de ese gobierno.
Moreno es profesor de periodismo y director fundador del portal digital Animal Político, desde donde fue eje del proyecto Verificado 2018, que fue “un colectivo de medios, universidades y organizaciones civiles que verificaron discursos y declaraciones que hicieron los candidatos a la Presidencia de México; así como la revisión de fuentes y la veracidad de la información que se ‘viralizó’ en internet”. Animal Político es propiedad de las firmas de capital estadounidense Elephant Publishing LLC y Printed Matter LLC. Animal Político y MCCI han producido notables investigaciones periodísticas y en sus equipos laboran periodistas que realizan su trabajo sin presión o distorsión a causa de intereses de los dueños o patrocinadores.
Camarena y Moreno participaron en un Coloquio Iberoamericano de Periodismo Digital, que se realizó el pasado 14 en la Universidad de Texas, en Austin, con el tema de “Los retos y las realidades del periodismo mexicano”. Ahí, Camarena señaló que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ha hecho del embate contra los medios una de sus narrativas predilectas, como suele suceder con la repetición del calificativo “fifí”, aplicado a la prensa que califica de “conservadora”. Añadió que “estos denuestos nos llevan a una polarización mayor en donde él tiene muchísimo dinero, muchísimos canales de comunicación, tiene mayoría en los dos congresos —la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores— y además tiene a todo un gobierno movilizado en esto, en denigrar a periodistas”.
Moreno dio ejemplo: “Si alguien hace una pregunta crítica, periodistas que están en la conferencia de prensa le chiflan al periodista porque ‘cómo se atreve a preguntarle semejante cosa’ (…) Dar una conferencia de prensa donde los periodistas te chiflan si preguntas algo ‘mal’ no es rendición de cuentas”. Bajo la advertencia de que se está ante una “nueva prensa oficialista”, mostró casos de yutuberos que se dedican a denostar abiertamente a periodistas que cuestionan al Presidente a través de videos que superan el millón de vistas, frente a los medios de comunicación que, dijo, tienen un nivel de credibilidad de menos del 50%.
Los señalamientos hechos en Austin corresponden a un estado de desasosiego de un segmento de medios, no sólo los “convencionales” sino incluso otros que son modernos y digitalmente nativos, ante la retórica presidencial en las conferencias mañaneras y la irrupción de nuevos personajes en el foro, en especial los llamados yutuberos y la prensa “alternativa”. Colocar, sin el suficiente equilibrio ni un contexto histórico completo, la lupa internacional en el caso México (como ya lo está haciendo también la Sociedad Interamericana de Prensa, órgano cupular de dueños de medios en el continente) es una reacción defensiva ante la nueva realidad política y mediática de México. Hay distorsiones preocupantes en el manejo mediático del obradorismo, y el presidente debería sosegar su discurso y propiciar unidad y no división, pero hay suficiente espacio interno para la denuncia y la oposición, sobre todo desde las plataformas periodísticas de auténtica crítica e investigación.
En el tema de la Sociedad Interamericana de Prensa es de mencionarse que algunos de sus principales asociados (son 1300 y, según sus cuentas, éstos tienen “un total de circulación por sobre los 43 millones de ejemplares en papel y un número creciente de lectores por internet” han decidido publicar páginas completas para contrastar el ejercicio profesional de los medios tradicionales frente a las prácticas de internet que están fundadas en suposiciones, inferencias e interpretaciones sin rigor ni metodología aceptables conforme a los cánones del periodismo histórico. Así lo hizo ya El Comercio, de Perú, según el señalamiento que ha difundido, justamente en YouTube, Ricardo Belmont Casinelli, periodista y empresario que fue alcalde de Lima en dos ocasiones y legislador federal.
Astillas: El presidente López Obrador debió aplicarse a fondo en defensa del gobernador morenista de Veracruz, Cuitláhuac García, a quien un segmento de periodistas y ciudadanos no tiene en especial estima ante los graves sucesos de esa entidad… AMLO estará de regreso el próximo viernes, en una visita a Minatitlán, donde fueron asesinadas trece personas en un episodio de presunto ajuste de cuentas contra una persona propietaria de bares donde se expendía droga, según el primer reporte del fiscal General del Estado, Jorge Winkler, herencia de la administración del panista Miguel Ángel Yunes, obviamente repudiado tal fiscal por el morenismo dominante pero hasta ahora incapaz de botar a ese funcionario heredado y presumiblemente obstructor del avance de la llamada 4T en Veracruz… Entre el surrealismo y la tragicomedia: el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, ha anunciado que blindará las zonas limítrofes con Veracruz, para evitar que la tendencia delictiva de esta entidad pase a la otra. Como si en Oaxaca no se vivieran terribles episodios cotidianos de violencia e impunidad… ¡Hasta mañana!

Culpar a López Obrador

Julio Hernández López

@julioastillero

Son dos realidades. La primera, innegable, es que la violencia criminal ha llegado en México a altos niveles estadísticos y vivenciales que son históricos. La segunda, que esa desbordada violencia secuencial ha sido aprovechada por los opositores al obradorismo para desplegar una campaña que busca mucho más que desacreditar el ejercicio gubernamental, al sembrar desde ahora la desesperada consigna de que el presidente Andrés Manuel López Obrador debe renunciar.
Minatitlán (con un gobernador morenista muy por debajo de las expectativas, el novato y descuidado Cuitláhuac García), ha sido el punto detonante de la mayor embestida propagandística contra el político tabasqueño al que hasta ahora sus adversarios no han podido desbancar de una calificación demoscópica tan positiva como inusual y, sobre todo, sustentante. Trece muertos en Minatitlán en un episodio estremecedor, lamentable y condenable, como parte del historial de horror que la nación ha conocido a lo largo de los doce años de estremecimiento cotidiano vividos bajo los “gobiernos” del funerario y fraudulento Felipe Calderón Hinojosa y del frívolo y corrupto Enrique Peña Nieto.
En cascada se ha producido una muy preocupante relación de hechos delictivos que de manera natural y fundada generan alarma en una sociedad esperanzada en que la nueva administración federal remedie el desastre heredado. La estrategia obradorista ha avanzado a medias: tiene la aprobación legislativa de la Guardia Nacional y ha nombrado a sus futuros mandos, pero faltan las leyes secundarias (que podrían tardar en su aprobación, o entramparse a un plazo indefinido) y, en ese contexto, la activación vigorosa de dicha guardia aún debe esperar, aunque en los hechos ya se realiza lo que es posible en la práctica, sin violentar el secundario proceso legislativo en curso.
A pesar de las evidencias de que López Obrador está actuando sobre una masa de profunda descomposición nacional que dejaron el priísmo histórico y Fox, Calderón y Peña Nieto en los años del presente siglo, y que aún no ha podido poner en práctica su plan de contención de la inseguridad pública, en días recientes se desencadenó una sucesión de hechos mediáticos y políticos que buscan responsabilizarlo clamorosamente de la patente escalada de violencia.
A partir de la visita del periodista Jorge Ramos, de Univisión, a una conferencia mañanera en la que discutió con el presidente López Obrador respecto a cifras sobre violencia que el primero manejó con veracidad y el segundo con imprecisión, se liberó una carga en internet y en espacios de opinión adheridos al pasado político que desembocó en una muy promovida etiqueta de Twitter que postulaba la necesidad de renuncia del presidente que aún no cumple cinco meses en el poder formal.
Es rigurosamente cierto que a las actuales autoridades pertenece la responsabilidad respecto a los sucesos nacionales. Las cuentas de mortalidad a causa de hechos violentos han sido históricamente asignadas a los presidentes en turno (el propio López Obrador lo hizo, como opositor). Pero en esta ocasión se está forzando una visión de supuesta falla extrema en el presidente que representa una esperanza y una visión de cambio profundo. Claro que puede fallar y eso debe ser denunciado y reprobado, si así sucediera.
Sin embargo, hoy, es necesario precisarlo, se está en presencia de una oleada artificial de presunto descontento popular, lo cual forma parte de un proyecto para desestabilizar al obradorismo. Una reacción de desesperación política que hasta ahora no ha encontrado una vía exitosa de desahogo. La violencia criminal probablemente estimulada, las amenazas abiertas (el Marro, en Guanajuato) y las campañas de confusión y desequilibrio, buscan alterar escenarios y generar una crisis temporal y circunstancial que sea propiciatoria de arremetidas en ascenso. Vale ver las cosas con cuidado, contexto y panorámica.
La profesora Elba Esther Gordillo Morales se ha visto beneficiada con una triple restitución histórica: le devolvieron la condición de inocencia completa en el tema de las acusaciones judiciales hechas en su contra durante el gobierno de Enrique Peña Nieto; está en busca de recuperar, por sí misma o por interpósita persona, la presidencia del comité ejecutivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y el control de un nuevo partido, el de las Redes Sociales Progresistas (RSP), todo lo cual, aunque no se hiciera de nuevo del mando sindical, le reinstala en un sitial político y electoral de buen nivel; y, por último, pero no menos significativo, se le ha autorizado la plena reintegración de los bienes muebles e inmuebles que habían sido parte del proceso judicial antes mencionado. Lo cierto, sin duda, es que Gordillo Morales está de vuelta, con sus haberes políticos y materiales a salvo y con una gran posibilidad de incrementarlos en los años venideros. Toda una transformación (se habla de Elba Esther).
Así como el Partido Revolucionario Institucional pudo durante décadas albergar en su seno a facciones en pugna, que finalmente reconocían el mando y las decisiones finales del presidente de la República, hoy el gran poder de Andrés Manuel López Obrador no tiene mayor oposición atendible que la interna, con dos grupos en incesante choque, el del “opositor” Ricardo Monreal y la “oficialista” Yeidckol Polevnsky, que están en pelea por el control del partido hegemónico, Morena, y por las siguientes postulaciones a candidaturas a puestos de elección popular. A fin de cuentas, el vigoroso diferendo entre partes dará oportunidad al jefe máximo, López Obrador, de hacer ajustes, depurar filas, confirmar lealtades y mantener el control absoluto de esa organización, a la que se perfila a Bertha Luján Uranga como relevo de la muy desgastada Polevsnky. Luján cuenta con la absoluta confianza del político tabasqueño al que sirvió como contralora durante el gobierno capitalino obradorista; además, ha ocupado diversos cargos en la estructura de Morena y es madre de la secretaria del trabajo, María Luisa Alcalde Luján.

Sin la Mañanera

Aún cuando rompió su breve descanso de temporada al colocar en Twitter una reflexión sobre el suicidio del expresidente de Perú, Alan García, la corrupción y el neoliberalismo, el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo sentir su vacío en el escenario mediático y político. Sin la conferencia mañanera y sin el imprevisible abordaje que de temas diversos suele hacer en actos públicos en el curso del día, la apacibilidad, casi el aburrimiento, se enseñorearon del mundillo periodístico y político.

Más allá de la valoración que cada cual asigne en lo general al hiperactivo tabasqueño, su capacidad para ocupar el foro público y generar controversias apasionadas está fuera de toda duda. Falta que corra mucha agua bajo los puentes para acercarnos a una valoración justa de la gestión presidencial de López Obrador (más de cinco años y medio le quedan aún de ejercicio formal), pero desde ahora podría considerarse que la habilidad comunicacional de López Obrador será susceptible de estudio en las escuelas del ramo: dos décadas, desde su arribo a la jefatura del gobierno capitalino, de gestos, estribillos, muletillas, reiteraciones y proclamas que mantienen a sus seguidores y a sus opositores sujetos a ese imparable rodar propagandístico.

Aún ahora, en este periodo vacacional, ha dejado material para entretenimiento unilateral. Siguen las reacciones al famoso memorándum con el que pretende que tres secretarías de Estado dejen de aplicar la reforma educativa heredada del periodo peñista. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) exhortó al presidente de la República a cumplir y hacer cumplir la Constitución General de los Estados Unidos Mexicanos y, en consecuencia, a rectificar en cuanto al mencionado memorándum.

La CNDH, que está alcanzando en este tramo final de ejercicio de Luis Raúl González Pérez un nivel de crítica hacia el ejercicio presidencial como nunca lo había tenido, he postulado párrafos fuertes, como el siguiente: “Nada debilita más al Estado de derecho y a las instituciones que el hecho de que se promueva y ordene desde las instancias de poder el que la ley se desconozca, se incumpla y se deje de aplicar.

Los derechos humanos sólo pueden ser vigentes en un entorno de legalidad, donde se respeten las atribuciones y funciones constitucionalmente concedidas a autoridades y poderes, y la aplicación y cumplimiento de la ley no sea objeto de negociación política”. Una organización denominada Consejo General de la Abogacía Mexicana (un membrete más de representación gremial autoasignada) difundió su consideración de que el famoso memorándum viola el principio constitucional de división de poderes en México.

El tema de la muerte del expresidente peruano, Alan García, reactivó la vertiente mexicana de ese drama subcontinental relacionado con Odebrecht de corrupción empresarial para hacerse de aliados políticos y gubernamentales que les permitieron hacerse de contratos y concesiones compensatorias y muy redituables respecto a las inversiones realizadas. Cuatro expresidentes de Perú han estado, en diversas circunstancias, sujetos a procesos de enjuiciamiento bajo acusaciones de corrupción, además de otros funcionarios menores. En otros países de Latinoamérica hay similares causas penales iniciadas contra poderosos de cada lugar.

En México, sin embargo, pareciera haberse producido un milagro institucional. La escandalosa etapa peñista de desbordada y descarada corrupción no ha tenido correspondientes consecuencias en el caso Odebrecht, como si nuestro país hubiese sido una excepción en ese proceso de suciedad empresarial y gubernamental.

Hasta ahora, Emilio Lozoya Austin, coordinador de relaciones internacionales durante la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, y este mismo (quien luego designó al primero como director de Petróleos Mexicanos), gozan de impunidad concertada, con nuevas indagaciones en curso realizadas por la administración obradorista pero, hasta ahora, sin un principio de castigo real a los grandísimos corruptos.

Astillas: Fueron 48 horas de contingencia ambiental en primera fase en la Ciudad de México. La salida de automóviles por vacaciones de temporada y una mejoría en las condiciones atmosféricas disolvieron las graves condiciones de una conurbación en la que se multiplican los males respiratorios y, lo peor, se acumula la degradación de salud sin síntomas inmediatos pero sí progresivos…

El viernes 26 del presente mes será lanzada a través de diversas plataformas de difusión musical una canción cuya letra fue escrita por Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente de la República. “Estás aquí”, es el título y será interpretada por la misma cantautora y por Tania Libertad, con arreglos de Armando Manzanero al piano.

La grabación se realizó en el estudio denominado “La casa de la bruja”… El júbilo de Donald Trump en días anteriores, al considerar que estaba siendo exonerado de responsabilidad en cuanto a una presunta conexión rusa de influencia en los pasados comicios gringos, ha sido atenuado por la difusión oficial del Informe Mueller que, a pesar de los pasajes y citas censurados, confirma el talante tramposo y abusivo del actual presidente de los Estados Unidos. La telenovela rodada en Washington no ha terminado…

Jaime Martínez Veloz, candidato a gobernador de Baja California por una coalición de fuerzas que está usando el registro del PRD, ha hecho público su título de arquitecto y la correspondiente cédula profesional, expedida por la Secretaría de Educación Pública, y ha emplazado a su contrincante postulado por Morena, Jaime Bonilla, a que haga lo propio respecto al título de ingeniero “con que se ostenta”… Y, mientras un candidato a la presidencia de Guatemala ( Mario Amílcar Estrada, quien ha sido aspirante tres veces a ese cargo, con bajos resultados) ha sido detenido en Miami, acusado de solicitar dinero al Cártel de Sinaloa para financiar su siguiente campaña y ofrecer, a cambio, puertos y aeropuertos del país centroamericano para tráfico de drogas y cargos públicos para proteger estas operaciones, ¡hasta el próximo lunes!

Chayote, discrecionalidad y 4T

El coordinador de comunicación social de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas, ha dado a conocer los lineamientos que en la materia habrá de observar la administración que proclama una cuarta transformación de México. La primera lectura muestra intenciones y compromisos que corresponden a una larga lucha en contra de la corrupción (identificada muy en lo general mediante la referencia al “chayote”) que ha caracterizado a una amplia franja del periodismo nacional, a niveles de periodistas, directivos y propietarios./
Son plausibles varios de los enunciados contenidos en el texto que fue dado a conocer en la conferencia mañanera del presidente López Obrador y publicado en el Diario Oficial de la Federación. En particular, la disminución, a la mitad, del monto presupuestal destinado a esos fines (recuérdese el monumental despilfarro de esos recursos en gobiernos como los de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, que excedían con absoluta irresponsabilidad e impunidad los montos originalmente aprobados por el congreso) y la premisa central de no utilizar esos fondos para premiar a los medios sumisos y castigar a los que fueran críticos (filosofía del poder sintetizada en la frase cínica del entonces presidente José López Portillo: “no pago para que me peguen”)./
Queda, sin embargo, un tufo de que el poder presidencial se reserva un mecanismo parecido al utilizado durante las etapas de las presidencias imperiales, el de la discrecionalidad. Una forma clásica de control de los medios de comunicación ha sido el de someterlos a la incertidumbre empresarial que sólo puede encontrar salida cuando el dador de favores decide hacerlo. Es de esperarse que en la normativa específica del caso, que habrá de discutirse y aprobarse en el congreso, se llegue a tales niveles de claridad y precisión en las formas de asignación de esas partidas presupuestales que se evite la tentación del premio y el castigo a los medios conforme a su línea editorial./
Aun cuando son indicadores valiosos, los medios de comunicación no deben ser considerados para fines presupuestales sólo por su número de lectores, oyentes y miradores. Un proceso de transformación nacional requiere reconocer la importancia de medios cuyos contenidos sean de interés social y no sólo de aquellos que tengan más audiencia, así sea mediante trucos amarillistas y deformadores de la realidad. También será importante que en el ámbito de los medios electrónicos el gobierno impulse formas de medición de audiencias que sean confiables y no manipuladas como hasta ahora ha sucedido./
Pero tales consideraciones y muchas otras más no deberían depender del juicio, el poder discrecional, del coordinador de comunicación social (un periodista con experiencia y con un compromiso social expresado en diversas causas) ni del presidente de la República. La modificación profunda de las relaciones entre la prensa y el poder, largamente pervertidas, debe contar con la participación y el criterio de legítimas instancias colectivas de periodistas, de organizaciones genuinamente defensoras de periodistas y de derechos humanos, y de instancias estatales con experiencia en el manejo de estadísticas./
Un punto interesante a definir es el de las nuevas formas de comunicación a través de las redes sociales. Una buena parte del debate y la difusión de asuntos públicos se da a través de Twitter, Facebook, YouTube e incluso Instagram. En particular, ha ganado presencia el ejercicio de los llamados yutuberos, que llegan a alcanzar millones de reproducciones en algunos de sus videos y, en proporción a su audiencia, reciben pagos de YouTube que en temas políticos, pues es más numeroso el público de quienes tocan asuntos ajenos a la política, pueden alcanzar centenares de miles de pesos al mes. Ayer mismo se agudizó la discusión entre algunos yutuberos de asuntos políticos, con algunos de ellos en abierta búsqueda de que los beneficie el nuevo reparto del presupuesto obradorista para comunicación social y otros rechazando tal posibilidad./
Astillas: El tema del memorándum (puede usarse indistintamente este término o memoranda) referido a la reforma educativa llevó a López Obrador a plantear a los críticos de ese recurso de gobierno que recurran a las instancias judiciales para que éstas determinen la procedencia o improcedencia del polémico texto. Además, el político tabasqueño planteó en su conferencia mañanera el dilema entre justicia y legalidad, convocando a obedecer al primer valor cuando entre en conflicto con el segundo. Obviamente, tal postura de AMLO enerva aún más a un impaciente segmento de sus opositores… Sergio Armando Hernández Vega fue asesinado en un lujoso fraccionamiento de Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Él fue secretario particular de Roberto Miranda, quien fue el último jefe del Estado Mayor Presidencial, durante la administración de Enrique Peña Nieto. En tiempos turbulentos, un hecho como éste forma parte de la diaria cuenta mortal pero, por el nivel militar del asesinado, genera diversas especulaciones… César Duarte, ex gobernador de Chihuahua, busca que el Partido Revolucionario Institucional no confirme su expulsión, muy preocupado el ex mandatario por seguir asociando su figura política al priismo en declive… Ayer le fue negada a la Universidad Autónoma de Hidalgo la descongelación de sus cuentas oficiales, sujetas a investigación federal. Es un golpe más a la estructura de poder que durante décadas manejó con mano dura el cacique Gerardo Sosa Castelán, ahora caído en desgracia a pesar de que, irónicamente, su grupo logró colocar a un notable número de diputados en el congreso local a nombre de Morena… Y, mientras continúa la contingencia ambiental en el Valle de México, ¡hasta mañana, con el gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, advirtiendo que se esperan nuevas confrontaciones violentas entre tres cárteles que se pelean plazas de la entidad!

¿El Tren de Troya?

El pasado viernes, en Mérida, el presidente Andrés Manuel López Obrador asistió como “testigo de honor” a la firma de un trascendente acuerdo entre el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de México y la Cámara de Comercio de los Estados Unidos./

En esencia, los representantes de los principales empresarios de los dos países se pusieron de acuerdo para dar continuidad al modelo económico neoliberal vigente (el que una tarde del domingo 17 de marzo en Palacio Nacional había declarado solemnemente “abolido” el propio López Obrador). Que nada cambie. Que todo siga igual. Que los negocios sigan rodando exitosamente. Tan importante fueron la reunión y el acuerdo que también participaron en la capital yucateca el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, y el presidente y director general de BlackRock (la administradora de activos más importante del mundo: la que aconseja dónde, cómo y por qué invertir), Laurence Fink./

La adhesión de López Obrador al acuerdo empresarial binacional fue inequívoca: “Estoy de acuerdo con los términos de la declaración conjunta que se acaba de firmar. Por nuestra parte nos comprometemos a hacer valer un auténtico Estado de derecho. Nos comprometemos a respetar los compromisos que se hicieron para la aprobación del Tratado de Libre Comercio”, aseguró el presidente de México./

Al propio presidente y director de BlackRock le dedicó AMLO palabras alentadoras para la firma que es “líder mundial en gestión de inversiones, gestión del riesgo y servicios de asesoramiento en más de 30 países de todo el mundo”. Un poder mundial y, en especial, el nuevo poder económico dominante de México. Le dijo López Obrador a Fink:

“trabajando juntos y escuchándonos, podemos encontrar puntos en común; en que las discrepancias son consustanciales a la democracia; en que nos necesitamos unos a otros, creando mayor prosperidad para los ciudadanos de México y Estados Unidos”./

Ahí mismo, López Obrador continuó con la tanda de extraños agradecimientos a Donald Trump, “por estar abierto a tratar con respeto los asuntos comerciales, migratorios y de seguridad, mediante el diálogo permanente y cooperación para el desarrollo”. También mencionó ahí que ya se inició la implementación de estrategias enfocadas en el Sureste y de cooperación con los países centroamericanos, como el Tren Maya, la modernización del sector energético y el proyecto del Istmo de Tehuantepec para acercar países de Asia con la costa este de Estados Unidos (citas tomadas de https://bit.ly/2P8j8Lz )./

Al siguiente día de esa reunión, López Obrador reveló que el secretario estadounidense de comercio, Ross, le había transmitido en Mérida “un mensaje del presidente Donald Trump de que están dispuestos a invertir y ayudar a que se construya el Tren Maya y otras obras de infraestructura en el Sureste” (nota de Alonso Urrutia en La Jornada, https://bit.ly/2ItnRpA ). Dado que se usaron vías oficiales, ha de entenderse que la disposición “a invertir y ayudar” es del gobierno de Estados Unidos y no sólo del empresario Trump./

Un mensaje de ese calado es una insolencia. La historia de México muestra los graves riesgos de intervencionismo armado que en nuestra contra han practicado potencias extranjeras (actualmente, los cañones se llaman computadoras y “mercados”). Así que, ahora, Trump, el gobierno de Estados Unidos y BlackRock pretenden “invertir y apoyar” no sólo en el Tren Maya, que podría terminar como Tren de Troya, sino en “otras obras de infraestructura” en el Sureste./

No olvidemos que en el paquete está el corredor transístmico que partiría al país en dos (la balcanización de México), toda la región convertida en el auténtico muro migratorio prometido electoralmente por Trump. Permitir que haya “inversión y ayuda”

estadounidense en estos proyectos significaría abrir las puertas a eventuales discordias, litigios e intervenciones. Así lo muestra y confirma la historia. Muy preocupante que Trump se atreva a enviar ese mensaje y que AMLO lo haya dado a conocer suavemente, con un exploratorio desparpajo pragmático.-

Baste recordar la “Guerra de los Pasteles”, desatada por Francia contra nuestro país alegando que, en 1832, “oficiales del entonces presidente Antonio López de Santa Anna habían degustado de su finísima repostería francesa y, tras el placer, abandonaron su negocio sin pagar lo consumido, aprovechando los recurrentes disturbios y motines que asolaban por doquier”. El dueño del lugar, de apellido Remontel, exigió “¡Sesenta mil pesos de ese entonces!”, según relata la historiadora Elsa Aguilar Casas en su texto “Los pasteles más caros de la historia” (https://bit.ly/2Zbdjl3 ). En el mismo artículo se menciona que “el contexto de este conflicto internacional fue el de una crisis generalizada en el territorio nacional: economía paralizada, inseguridad y malas comunicaciones, levantamientos armados… caldo de cultivo de una creciente inestabilidad”./

Particular atención merece el entusiasmo de BlackRock y su presidente y director general, el citado Laurence Fink. Luego de la mencionada reunión cumbre en Mérida, dijo: “Admiro al presidente (López Obrador” y la manera en la que les da voz a todas las necesidades de los ciudadanos mexicanos”. Y consideró que “debe existir una comunicación cercana entre el sector privado y el gobierno mientras avanzan, ya sea en la banca, energía, planes de jubilación o en educación” (https://bit.ly/2VLovTc ). Mmm./

El año pasado, BlackRock adquirió “el negocio de administración de activos de Citibanamex”. La revista Poder publicó en julio de 2018 que “a través sus instrumentos de inversión, BlackRock tiene acciones de 69 empresas en la Bolsa Mexicana de Valores, lo que la hace la inversionista más grande del mercado bursátil mexicano. No participa en ninguna junta directiva, pero en su sistema de información procesa y almacena los documentos exclusivos que recibe como inversionista”. Por su parte, Forbes publicó que “Marco Antonio Slim Domit, el hijo del hombre más rico del país, Carlos Slim, es uno de los miembros de la junta directiva de BlackRock”.-

Avanzar, luego consultar

Las comunidades y pueblos indígenas de la región en la que se construirá el Tren Maya podrán expresar su opinión (y “decidir”) a lo largo del año en consultas aún sin fecha definida, aunque “desde hace dos semanas la consultora británica Steers ya trabaja en el plan maestro del Tren Maya y después de Semana Santa se darán a conocer las bases de las licitaciones”, según declaraciones hechas ayer por Rogelio Gómez Pons, director del Fondo Nacional para el Fomento del Turismo (Fonatur), quien presumió que en 2023 ya se podrá pasear en ese tren en el tramo Cancún-Palenque.

El director de Fonatur aseguró que capitales nacionales y extranjeros están interesados en participar en ese proyecto (tienen “apetito”), por cuanto a lo estrictamente ferroviario pero también en los desarrollos inmobiliarios adjuntos. Jiménez Pons se reservó información de los lugares donde serán construidas las quince estaciones de este proyecto, para evitar que especuladores adquieran tierras contiguas y hagan negocios a partir de información privilegiada. Respecto a dichas quince estaciones, el 90 por ciento del capital provendrá de firmas particulares, extranjeras varias de ellas.

Habrá diez licitaciones y los contratos se realizarán conforme a las leyes de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público y la de Asociaciones Público-Privadas. Esta, en particular, ha sido frecuentemente usada por gobiernos anteriores para ceder negocios de origen público a empresas privadas.

Respecto a estos apabullantes y detallados planes ya en marcha, los pueblos de las regiones que serán afectadas o beneficiadas podrán expresar su rechazo o apoyo en consultas ciudadanas apegadas a las leyes y a los convenios internacionales, que se realizarán “a lo largo del año”, sin fecha fija y con la inequívoca contundencia de los hechos constructivos en curso.

No hay intención de ningún cambio en el equipo de primer nivel del presidente Andrés Manuel López Obrador, según han hecho saber fuentes gubernamentales. El propio presidente de la República desmintió ayer, en su programa informativo mañanero, que el secretario de relaciones exteriores estuviera por dejar el cargo, como había publicado de manera tajante el articulista de El economista, Fausto Pretelin, quien aseguró que Marcelo Ebrard había presentado su renuncia al puesto días atrás, pero el jefe tabasqueño no se la había aceptado.

Donde sigue la feria de encartes y descartes es en el gabinete trumpista, donde el mercurial jefe está colocando una formación de halconería, con personajes de mano dura y proclividad discriminatoria y racista, que habrán de encargarse de las diversas fases de encaramiento del “peligro” migratorio./

Ayer mismo, un artículo publicado en Político alertó respecto al cabildeo en la Casa Blanca en busca de instalar a Julie Kirchner como directora del departamento de seguridad interior. Ella ha sido parte directiva de uno de los grupos de intelectuales promotores del odio a migrantes y a personas cuya piel no sea blanca. No es un dato menor: a la eficacia operativa que busca Trump en cuanto al rechazo y deportación de migrantes se estaría sumando ahora una corriente de pensamiento ultraxenófobo: Kirchner fue directiva de la Federation for American Immigration Reform (FAIR), un think tank que junto con el Center for Inmigration Studies (CIS) promueven políticas públicas abiertamente confrontativas de la migración proveniente del sur. Recuérdese que acaba de renunciar Kirstjen Nielsen a la secretaría de seguridad interior de Estados Unidos, presuntamente por desacuerdos con la política extrema de Trump contra los migrantes, y su sucesor es Kevin McAleenan, proveniente del área que controla la patrulla fronteriza./

A ese tablero cambiante, para mal de México, deben asomarse de nuevo los funcionarios mexicanos que ya habían hecho ciertos acuerdos con la dimitente Nielsen. ¡Ánimo, Olga y Marcelo!

El presidente López Obrador retomó el expediente difícil de la filtración de la carta que había enviado al Rey de España, para solicitar disculpas por los abusos y crímenes cometidos durante la Conquista y la Colonia. Polémico fue el planteamiento hecho al diario Reforma para que este revele las fuentes que le allegaron un borrador de la carta en mención: “… entonces hay que hacer la investigación pero ayudaría mucho que en aras de la transparencia, es una regla de oro de la transparencia, que el Reforma ayudara y dijera quién le entregó el documento, pero también, si no quieren, no tienen obligación, es su derecho a mantener su fuente, pero ¿qué no lo podemos decir? cuando menos. Porque sería muy interesante ¿Por qué no fue La Jornada? ¿Por qué no fue El Universal? ¿Por qué fue el Reforma? y hasta ahí la dejo”.

El segundo punto espinoso se refirió a la posibilidad de que el propio gobierno español hubiera filtrado la carta multimencionada: “Imagínense que la carta se la haya filtrado el gobierno español, ¿cómo queda el Reforma?, porque al final de cuentas es el medio, ¿qué autoridad moral puede tener un Gobierno de filtrar un documento en estas circunstancias? Es tema, ahí queda eso”.

La propuesta de que un diario revele sus fuentes va contra los principios elementales del ejercicio periodístico. Ningún periodista ni medio de comunicación que se respete va a delatar a quien o quienes le hubieran proporcionado información que se hubiera considerado de interés público y por ello se hubiera defendido.

El tema de la posible infidencia del gobierno español puede generar más reacciones adversas al presidente mexicano de parte de políticos y partidos hispanos que, inmersos actualmente en las campañas rumbo a elecciones generales, poco espacio tienen (salvo Podemos, que no ha regateado apoyo a la postura de AMLO) para dejar de mostrarse como férreos defensores de lo nacional. ¡Hasta mañana!

AMLO frente al zapatismo

No llega Andrés Manuel López Obrador al centenario del asesinato de Emiliano Zapata en concordancia con los movimientos sociales de resistencia que, bajo el recuerdo del revolucionario sureño, hoy se oponen a los diversos planes desarrollistas del político tabasqueño que ha incluido al héroe campesino entre su catálogo de ejemplos históricos./

En Morelos hay un activo rechazo a las políticas obradoristas referidas al proyecto integral de desarrollo que incluye la puesta en funcionamiento de una termoeléctrica a la que pobladores de la región se oponen desde hace años, contando inicialmente esta lucha de resistencia con el respaldo expreso de López Obrador, lo cual cambió diametralmente con Andrés Manuel ya en la presidencia de la República./

En el saldo del pulso que sostienen el gobierno federal y los pueblos en defensa de la tierra y del agua de Morelos ha de anotarse el asesinato de Samir Flores Soberanes, quien era integrante del Consejo Nacional Indígena, miembro de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos y comunicador en la comunitaria Radio Amiltzinko. A Samir lo ejecutaron de manera significativa unos días antes de que se realizara en la región un tramposo “ejercicio participativo” organizado por el gobierno federal para tratar de suplir la realización de una consulta ciudadana con efectos legales y pulcritud operativa./

El asesinato de Samir sucedió el 20 de febrero pasado. Más allá de los vaivenes declarativos y judiciales acostumbrados en este tipo de acontecimientos criminales, no se ha avanzado en el señalamiento y castigo de los responsables intelectuales de este crimen en el que es imposible no considerar la probabilidad de móviles políticos./

Avances, en todo caso, ha tenido el partido del que es jefe nacional el mismo personaje que es superdelegado del gobierno federal en Morelos, Hugo Erick Flores (con quien tuvo una fuerte discusión pública Samir, a unas horas de su ejecución, quien además de manejar los programas federales en la entidad organiza el proceso de recuperación de registro de lo que ahora se llamará Partido Encuentro Solidario, luego que el Poder Judicial electoral no le concedió la restitución llana del organismo original, el Partido Encuentro Social, el verdaderamente conservador y reaccionario organismo aliado al obradorismo./

En otras partes del sur, y no sólo en Chiapas, se organiza también la resistencia ante los planes de desarrollo que desde la visión empresarial y para satisfacer y compensar a los grandes capitales nacionales se han anunciado con un sentido impositivo que no se ha detenido ante la falta de dictámenes de viabilidad ambiental y de consultas auténticas, legales, confiables, a los pueblos originarios y las comunidades que serían alcanzadas por proyectos como el Tren Maya, el corredor transístmico y las siembras maderables./

El presidente López Obrador aseguró el martes que el presidente Gustavo Díaz Ordaz ordenó la matanza sucedida en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, el dos de octubre de 1968. Es la primera vez en que un ocupante de la presidencia de México señala sin ambajes tal responsabilidad histórica que muchos mexicanos también consideran así. Habrá de verse si además del plano discursivo hay algún hallazgo histórico extra que avale el seco señalamiento andresino./

Tales palabras fueron pronunciadas en el contexto de la visita al país de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la ex presidenta de Chile, Michele Bachelet, quien ha sido movida de un escenario a otro y llevada de firma en firma de documentos que buscan validar diversas políticas y planes del obradorismo, entre otros el relacionado con la búsqueda de la verdad histórica del caso Ayotzinapa y el correspondiente a la capacitación “civil” de los integrantes de la Guardia Nacional Militar (GNM)./

Es evidente que Alejandro Rojas Díaz Durán está decidido a canjear su credencial de miembro de Morena por el objetivo estratégico del monrealismo de evidenciar las pifias y caprichos cometidos por Yeidckol Polevnsky al frente del partido. Es una pelea largamente concertada, particularmente desde el momento en que la “nomenclatura” que rodea a López Obrador, según declaró el propio Ricardo Monreal, le cerró el paso al zacatecano en su busca de ser candidato a gobernar la Ciudad de México./

Aún en ese cuadro de intereses grupales bien definidos, resulta necesario atender algunas de las denuncias presentadas por el suplente de la senaduría ejercida por Monreal y el ex coordinador de la bancada morenista en el Senado, Rojas Díaz Durán, en particular la referente al enriquecimiento inmobiliario del candidato de Morena a la gubernatura de Puebla, Miguel Barbosa, cuyas credenciales políticas poco se acercan a las posturas políticas ideales del citado partido, hoy hegemónico./

Comprar en Coyoacán una residencia que fue del ex presidente Miguel de la Madrid, por ejemplo, resulta de un surrealismo contrastante con lo doctrinariamente buscado por Morena. Pero no es la única adquisición inmobiliaria impactante. Barbosa, un ejecutante doctoral de todos los vicios políticos adjudicables al grupo perredista de Los Chuchos (del que fue estelar integrante), fue testigo oficial de la firma del Pacto por México y su fama pública, sobre todo en Puebla, no es la de un militante político honesto y congruente.
Sigue la polémica respecto al plan obradorista de remodelación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El entonces presidente Ernesto Zedillo acometió una reestructuración menos escandalosa (en aquellos tiempos, los escándalos no eran tan escandalosos, por cortesía de una prensa que en lo general era susceptible de modulaciones a gusto del poder). Ahora, el plan andresino de combate a la corrupción en ese Poder Judicial está provocando rechinidos varios. ¡Hasta mañana!

Juez de EU nos salva

Un juez estadounidense está librando a México, al menos temporalmente, de seguir siendo usado como patio de depósito de migrantes centroamericanos que están en espera de que el vecino país resuelva si les concede asilo (posibilidad, esta, a la que se opone vehemente y expresamente el migrafóbico Donald Trump)./

Mediante diversas presiones, económicas y diplomáticas, el gobierno estadounidense ha obligado hasta ahora a México a aceptar la decisión unilateral de devolver a los migrantes que hubieran cruzado la frontera y estuviesen solicitando el mencionado asilo. Conforme a la ley del país de las barras y las estrellas, dichos demandantes de asilo deberían esperar en territorio estadounidense a que sus trámites lleguen al punto de resolución.

Pero Trump no desea tener a esos migrantes en Estados Unidos y decidió regresarlos a México, país que objetó en términos declarativos tal abuso trumpista pero, en los hechos, argumentó que por “razones humanitarias” aceptaría a tales viajeros centroamericanos, caribeños y provenientes de otros países./

La ilegalidad de ese trumpismo migratorio fue confirmado ayer por el juez de distrito Richard Seeborg, con sede en San Francisco, California. Ha de decirse que la estrategia de resistencia legal estaba contemplada por la Secretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Marcelo Ebrard, desde un inicio. Unos dos meses atrás, una fuente de la cancillería mexicana relató a una columna astillada que se prefería eludir el golpe trumpista y, sin presentarle frente político directo, se alentaría o coordinaría a organizaciones defensoras de derechos humanos, asentadas en el vecino país, para que impugnaran judicialmente la imposición de Donald.

Por lo pronto, y a reserva de venideros movimientos judiciales, la decisión del juez Seeborg tendrá efectos en todo el territorio estadounidense y obligará a que los solicitantes de asilo esperen su desenlace en el propio país en el que lo gestionaron./

La estrategia legal a trasmano funcionó en pleno territorio estadounidense, pero ello es solamente una parte del conjunto de cesiones que el gobierno obradorista ha hecho a la asfixiante política migratoria de Trump. En particular, México se ha convertido en la policía migratoria de la Casa Blanca en el sur del país, donde se han alcanzado marcas históricas en cuanto a detenciones de quienes desde allá buscan alcanzar la frontera norte, para intentar el paso irregular a territorio gringo./

Por otra parte, como una especie de contraprestación histórica, migrantes virtualmente encapsulados en el sur mexicano están gestionando también amparos de la justicia federal contra el gobierno obradorista. La demanda de no ser deportados ha sido presentada por oriundos de Cuba, El Salvador y Honduras. Ya se verá si en México hay un juez como el estadounidense mencionado líneas atrás.

Aunque, la verdad, el Poder Judicial federal está particularmente deseoso de no generar molestia alguna al Poder Ejecutivo federal que tiene una reforma judicial entre sus planes de expansión controladora (aunque endosa la iniciativa al “independiente” coordinador de los senadores morenistas, Ricardo Monreal)./

En ese contexto, faltaría que México, por sí mismo, deje de servir como garrote de contención del Istmo de Tehuantepec hacia el sur y deje de estirar la mano en espera de inversiones estadounidenses para proyectos desarrollistas de debatible conveniencia y muy probable daño al interés nacional y social./

Ha dicho el presidente López Obrador, como si a él correspondiera el impulsar o frenar iniciativas en proceso de discusión y eventual aprobación en el Poder Legislativo, que si no es aceptada su propuesta de reforma educativa la sustituirá por una vuelta al pasado, pues haría que se reimplantara la normativa anterior a las modificaciones peñistas. En tanto, la CNTE resiste, Gordillo tacha de “reformita” lo propuesto por el ebrardismo y el SNTE declara su apoyo a López Obrador.-

A la hora de cerrar esta columna, Vicente Fox Quesada no había dado a conocer ninguna prueba firme que apuntalara su versión del “comando armado” que habría intentado ingresar a su extensa propiedad inmobiliaria denominada Centro Fox.

Ha dicho que presentó una denuncia ante las autoridades del estado de Guanajuato, ampliamente dominado ese proceso por sus compañeros de partido, los panistas que gobiernan o desgobiernan esa entidad, y ampliamente dominada la entidad por el verdadero poder operativo, que son los grupos del crimen organizado, que mantienen a Guanajuato en primeros lugares nacionales de crímenes. Sin embargo, el dichoso y dicharachero Fox ya cuenta con la ostentosa protección de elementos del Ejército en su ex hacienda, convertida en ejemplo de prosperidad a su paso por el poder presidencial./

Otra familia presidencial, la Salinas, ha logrado escabullir el bulto respecto al escándalo internacional del grupo denominado NXIVM, del cual se ha hablado en esta columna en entregas anteriores. Ayer, una actriz, Allison Mack, afamada por su participación en una serie denominada Smalville, reconoció su participación en el proceso de manipulación de mujeres para transformarlas en esclavas sexuales en el contexto de adoctrinamiento y control de la organización fundada y dirigida por Keith Raniere, quien se refugió en México luego que The New York Times potenció en sus páginas y portal el tema de NXIVM, representada en México por Emiliano Salinas Occelli, hijo del ex presidente Carlos Salinas de Gortari./

Y, mientras este lunes se avivaron las versiones de que Alejandro Gertz Manero estaría por dejar la Fiscalía General de la República, lo que fue desmentido extraoficialmente por fuentes cercanas a ese servidor público. ¡Hasta mañana!

Oposición tipo Venezuela

por Julio Hernández

@julioastillero

Es probable que los ideólogos (si los hay) de la oposición al obradorismo deban leer con cuidado, y extraer lecciones, de la historia política de Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. No para nutrir su hasta ahora tan fallida campaña propagandística que pretende equiparar lo que está sucediendo en México con la etapa del chavismo-madurismo. Por el contrario: para que esa derecha y similares estudien los graves errores de los adversarios de estos gobiernos bolivaristas y no los repitan ante un presidencialismo andresino que, al menos hasta este momento, goza de un respaldo popular aplastante.
El caso de la Comisión Reguladora de Energía permite ver con claridad esa venezolización desde la derecha que pretenden practicar los partidos adversos a Morena y a su jefe máximo, el presidente de la República. En lugar de propiciar ciertos acuerdos viables (finalmente, para eso es la política, y sus variantes son infinitas) y así aprobar en el Senado la cuarteta medianamente aceptable de los aspirantes a comisionados que finalmente fueron designados, los legisladores de PRI, PAN, PRD y MC optaron por hacerle el vacío político al obradorismo, para alcanzar así esa oposición, tan minoritaria, una victoria pírrica: hacer que el presidente de la República cargue con la responsabilidad de esas designaciones y hacerse de una bandera menor de lucha, denunciando “autoritarismo” y “predictadura” cuando la estadística más simple muestra la ínfima condición de esa oposición y la mayúscula acumulación de apoyo hacia el morenismo-obradorismo (la nueva versión del PRI-gobierno, que fue aplanadora electoral, autopista para un imparable carro completo).
Tan desechables en términos políticos han sido la bandera y la “victoria” de esa oposición, que el político tabasqueño salió a la plaza pública denominada La Mañanera con un evidente buen humor y un alegato que no por exitoso ante las audiencias deja de ser retorcido: el rechazo por partida doble de las ternas propuestas por López Obrador para la CRE sería un hito democrático, un avance cívico, pues al rechazar dos veces las propuestas del presidente se estaría demostrando la independencia del poder legislativo (como si Morena y sus aliados hubieran sido los rechazadores y no los complacientes) y al devolver al Ejecutivo federal la facultad de designación personal de esos comisionados se estaría cerrando una especie de círculo virtuoso (cuando la legalidad vigente mantiene esa facultad presidencial extrema como un mecanismo de seguridad institucional ante fallas en los procesos legislativos en los que debería primar la pluralidad, no el dedo superior, y la búsqueda del consenso, no el atrincheramiento de cada facción).
Este episodio permite vislumbrar el gran error de lo que aspira a conformarse como oposición mexicana: siguen cediendo terreno al político dominante (AMLO), como la oposición venezolana lo hizo en ciertos momentos clave ante Chávez y Maduro, tratando de “exhibir” el “autoritarismo” de estos, aunque los mecanismos legales  e institucionales permitían a esos presidentes, cada cual en su momento, servirse de las facultades constitucionales, legales y reglamentarias, y de las políticas, para avanzar en su proyecto y ocupar los espacios que en su fallida táctica iban dejando los antichavistas y antimaduristas.
Si se descuidan esos opositores nativos, y se empecinan en no entender la aritmética dominante, podrán reproducir escenarios venezolanos en México, no en cuanto al ejercicio del poder hasta ahora vigente, el del chavismo-madurismo, pero sí en cuanto a una oposición insustancial, torpe y dependiente de factores extranjeros e intereses empresariales, decidida a buscar el fuera de lugar más que a practicar su propio juego y buscar goles prácticos.
Donald Trump amenaza y se reconcilia, ofende y felicita, avanza y retrocede, en un ballet de la aberración que no tiene límites. Aun cuando no ha declarado formalmente abatida la advertencia de que cerraría esta semana tramos de la frontera con México, el multimillonario siempre sorprendente (y, al mismo tiempo, nunca sorprendente) ha hecho saber que concede a México un plazo de un año para que sea frenado el flujo de migrantes (que con su mano de obra barata apuntalan la economía gringa) y de drogas (que los habitantes de Estados Unidos consumen en descomunal exigencia de suministro) o, en castigo y en pleno proceso trumpiano en busca de reelección, impondrá aranceles de 25 por ciento a vehículos automotores que fueran ensamblados en nuestro país y/o cerraría la frontera.
Mientras tanto, el presidente de la Junta de Coordinación Política de la cámara de diputados, Mario Delgado, ha anunciado que todo está listo para que la semana próxima se apruebe una reforma laboral. La premura del mando morenista coincide con la advertencia hecha en días pasados por Nancy Pelosi, jefa política de la correspondiente cámara estadunidense, dominada esta por miembros del Partido Demócrata, de que México debe mejorar las condiciones de los trabajadores, como condición imprescindible para la firma del tratado de libre comercio en su segunda edición. ¡Gracias, políticos gringos!
Alejandro Rojas Díaz Durán no ahorra títulos descalificatorios para describir políticamente a Yeidckol Polevnsky, la presidenta formal del partido Morena. Lo menos que le dice es que es una hechura de Raúl Salinas de Gortari. Aun cuando sea expulsado, como está siendo considerado en la cúpula de mando de ese partido, Rojas Díaz Durán está protagonizando la mayor crítica y eventual escisión en el cuerpo del partido ahora hegemónico.
El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, ha enfrentado con déficit político y democrático la investigación presentada por la periodista Sonia Serrano en el diario NTR de aquella entidad. Sin adjetivar, con puros datos concretos, se han mostrado los puntos de contacto entre un empresario amigo del mandatario estatal, una abogada antes empleada en notarías de la familia Alfaro y la “licitación” amañada de contratos de miles de millones de pesos para compra de maquinaria para obras oficiales. ¡Hasta el próximo lunes!

El navegante Marcelo

En su papel de canciller, Marcelo Ebrard Casaubon se está especializando en poner buena cara a los malos tiempos. Pase lo que pase, él asume posturas de enterado y partícipe de movimientos o jugadas de las que quedó fuera o a las que llegó como convidado. En el torbellino del estilo obradorista, con tantas voces y manos opinando y actuando a reserva de que el jefe determine lo que a última hora sucederá, el discípulo favorito del difunto Manuel Camacho Solís navega como puede.

Por ejemplo, recicló palabras de Mike Pompeo, su homólogo estadunidense, y las puso en el escaparate mediático como si fueran una especie de logro político o promesa firme y segura: el secretario de Estado del vecino país del norte habría asegurado que este gobierno no cerrará la frontera con México (como el presidente Trump ha dicho en varias ocasiones).

Conforme se lee la nota del caso, la contundencia de la interpretación ebrardista se va desvaneciendo. “No hay cierre de ningún punto” fronterizo, dijo el político de ya larga carrera multipartidista, pero, bueno: “nos han dicho que no va a ocurrir y esperaremos que no ocurra”, matizó enseguida el secretario de Relaciones Exteriores. En realidad, fue precisando, Pompeo informó a Ebrard que “no tienen intención de cerrar, pero sí están enfrentando un mayor flujo” de migrantes, lo que está obligando al gobierno estadunidense a destinar más personal a atender los asuntos migratorios, multiplicados, lo cual provoca aglomeraciones de vehículos en los puntos de cruce de un país a otro.

Esta columna, con aspiraciones de agente vial y pretensiones de un doctorado en geopolítica de cuatro llantas rodantes, supone que si esos problemas siguen complicándose, porque México no “detiene” a los migrantes que vienen del sur, podría suceder que, aún sin querer queriéndolo, los pasos fronterizos queden virtualmente cerrados (“¡Oh, Pompeo, ¿acaso me habéis mentido?!”: futuro entremés marcelino) Ah, pero hubo otro punto de apoyo para el optimismo declarativo del diplomático Marcelo: “lo que sí puedo decir es que no tienen planeado un cierre fronterizo completo” (pseudoprimicia informativa de Ebrard que, en realidad, había sido postulada desde días atrás por el mismo Trump).

Más allá de las andanzas del escurridizo precandidato Ebrard, lo preocupante son las cesiones, explícitas o confidenciales, que el gobierno obradorista está haciendo al beligerante trumpismo que necesita a México como trofeo de caza para incentivar al electorado supremacista y antimigrante de Estados Unidos en la próxima recolección de votos, con sentido reeleccionista.

No es cuestión de “prudencia” sino de realidades políticas. México está cediendo demasiado a Trump al aceptar la aplicación de las políticas de este contra la migración centroamericana y caribeña y al convertir a nuestro país en un patio trasero para acomodo de los flujos migratorios que Estados Unidos no desea más.

La visión de Palacio Nacional es sumamente pragmática pero igualmente riesgosa: los pocos o muchos avances de la llamada Cuarta Transformación estarían en riesgo de caída o disolución si se produjera una complicación económica o financiera a partir de botones ubicables en Washington y en Nueva York. Pero, en aras de esas expectativas de corrección nacional, el obradorismo ha renunciado hasta a la oratoria defensiva, delineando con claridad los verdaderos límites de un eventual proyecto de cambio verdadero.

Este viernes vuelve la presencia masiva del magisterio disidente a las calles de la Ciudad de México. Aún cuando los directivos de la cámara de diputados (Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo) han anunciado que no hay fecha obligada para discutir y eventualmente aprobar las reformas a las reformas peñistas en materia de educación, miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación sesionarán en la capital del país y mostrarán nuevamente su disposición a pelear a fondo ante lo que consideran una modificación a medias, o menos que a medias, de aquella “reforma educativa” peñista de la que el mismo Mario Delgado aseguró que no quedaría ni una coma.

La administración obradorista ha ido manejando sus necesidades de reajuste de promesas de campaña, e inclusive de retrocesos, sin que los segmentos sociales afectados hayan podido oponerse con fuerza a esas decisiones del nuevo poder. Pero, como ha sucedido en otros sexenios, la fracción magisterial no oficialista (la CNTE en general y, en particular, su base actualmente más participativa, la sección 22 de Oaxaca) mantiene una tensión sobre el tablero de ajedrez que no puede ser desactivada solo con recursos retóricos o con ofertas de posteriores ajustes.

En ese tablero va moviéndose una fuerza antes desplazada y ahora en proceso de recomposición: el gordillismo que mantiene sus piezas en busca de recuperar la dirección del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y, además, en busca de rehacerse de un instrumento partidista, al estilo de lo que antes hizo con el Partido Nueva Alianza (el Panal).

Bajo la denominación de Redes Sociales Progresistas y con la abierta participación, como dirigentes, de un nieto y el yerno de la profesora Elba Esther Gordillo, el futuro partido RSP plantea “apoyar” al obradorismo pero desde una posición relativamente independiente, propicia para negociaciones al estilo del citado Panal, ahora desaparecido, o los demás partidos bisagra o satélites, el Verde, el del Trabajo y el PES desaparecido como tal pero en proceso de reconstitución como Partido Encuentro Solidario. ¡Hasta mañana!

Puebla y BC: ganaría AMLO

Todo apunta a que Morena ganará las primeras dos elecciones estatales ordinarias que se realizarán después de la aplastante victoria presidencial y legislativa del año pasado. Pero, más que Morena (un movimiento de amplio espectro, que no logra una estructuración e institucionalización verdaderas como partido), el previsible ganador será nuevamente Andrés Manuel López Obrador, como personalísimo fenómeno mediático y político que transfiere su popularidad y arrastre a los candidatos a los cargos que sean y en las condiciones que sean./

Puebla y Baja California serán, en esas condiciones, una suerte de referéndum, informal pero plenamente indicativo, respecto al ánimo social ante la manera de gobernar de López Obrador, con la característica especial de que durante largo tiempo ambas entidades federativas han sido asiento de poder del panismo./

La modificación del escenario político poblano ha sido vertiginosa y fue producida por un suceso mortal que ha generado especulaciones varias. El panista Rafael Moreno Valle fue el jefe real de una facción política que sabía negociar con un abanico amplio de personajes, que iba desde la profesora Elba Esther Gordillo hasta el propio obradorismo.

Obstinado en imponer a su esposa como virtual sucesora (aunque hubo un periodo de “transición”, con Antonio Gali como minigobernador de paso), lo logró de manera efímera, pues la gobernadora ya en funciones, Martha Erika Alonso, falleció junto con el propio Moreno Valle en lo que hasta ahora es considerado oficialmente como un accidente, sin visos de comisión intencional./

Las dos muertes poblanas significaron un giro total en la política estatal. El grupo hegemónico perdió al jefe que era el orquestador de alianzas dentro del alicaído Partido Acción Nacional y también con Morena y el obradorismo. Ahora, con Miguel Barbosa como candidato reincidente (impuesto de manera cantada por Yeidckol Polevnsky, ejecutora marcial de órdenes superiores) todo apunta a que el morenismo obtendrá el triunfo en Puebla que el morenovallismo impidió en el pasado reciente a golpe de fraude electoral./

Esa ruta de victoria morenista en Puebla no parece ser afectada por el forcejeo interno protagonizado por Alejandro Armenta e impulsado por su coordinador de senadores, Ricardo Monreal.

Distinto parece el panorama en Baja California, donde la victoria de Jaime Bonilla podría darse con una diferencia menor de la prevista, ante la irrupción de Jaime Martínez Veloz, quien ha mantenido una posición progresista a su paso por el PRI, PRD y, con brevedad, Morena. Coahuilense de origen pero partícipe de la política bajacaliforniana desde muchos años atrás, Martínez Veloz buscó ser candidato a gobernador, pero se le “invitó” a dejar que Jaime Bonilla, muy bien visto en Palacio Nacional, fuera el abanderado, razón por la cual se le había sembrado como “superdelegado” de programas federales en la misma entidad que ahora busca gobernar./

Como en Puebla y, antes, en la Ciudad de México, en el proceso que asignó la candidatura a gobernar la capital del país a Claudia Sheinbaum y no a Ricardo Monreal, la postulación se fundó en supuestas encuestas de opinión que nadie ha conocido, más que la autoridad partidista anunciadora del “resultado” de origen fantasmal. De buscar la presidencia de Tijuana, Martínez Veloz pasó a ser candidato a gobernador a nombre de una coalición de fuerzas que han decidido utilizar el registro del PRD./

A pesar de todo, la fuerza personal de López Obrador parece suficiente para que el panismo morenovallismo termine de ser desplazado de forma tajante de Puebla y que el panismo bajacaliforniano cierre ya un ciclo de treinta años de poder estatal ininterrumpido, desde que Carlos Salinas pagó a Acción Nacional con esa primera gubernatura, para Ernesto Ruffo, la “legitimación” de facto que el panismo hizo al gobierno salinista acusado de haberse instalado mediante un fraude electoral.-

El periodista Carlos Loret de Mola ha denunciado las amenazas de agresiones físicas y muerte que en su contra han proferido presuntos líderes de organizaciones criminales que comercian el pez totoaba, cuyo buche, de presuntas virtudes medicinales y afrodisiacas, alcanza precios muy elevados en el mercado negro internacional. Entre otros testimonios de esas amenazas está una videograbación hecha por Sunshine Rodríguez, quien de forma directa advierte a Loret de Mola que no lo matará, pero sí le tumbará los dientes en cuanto lo encuentre, cosa que el emisor del amago considera que tarde o temprano se dará./

Ese cuadro de peligro físico para Loret de Mola ha llevado a su padre, Rafael, periodista y escritor de larga trayectoria, a anunciar que renuncia a la actividad periodística y que responsabiliza al presidente López Obrador de lo que les llegue a suceder a él y a su hijo, conductor de programas de Televisa./

En ambos casos, y más allá del señalamiento específico contra el presidente de la República, respecto a lo cual no se dan pruebas o sustento, es necesario advertir el riesgo que significan esas amenazas y señalamientos de presuntos delincuentes contra quienes ejercen el periodismo./

La contaminación atmosférica en la Ciudad de México sigue provocando la declaratoria de “contingencias ambientales” como medidas provisionales, usualmente aplicadas en los fines de semana y suspendidas al inicio de la semana laboral, como si la reanudación en lunes de los tóxicos ríos automotores significara un atenuante y no un agravante de la situación./

Y, mientras en el norte del país se está en tensa espera del desenlace de las amenazas de Donald Trump de cerrar la frontera entre Estados Unidos y México, y en el sur avanzan las caravanas de migrantes que, provenientes de Centroamérica y El Caribe, buscan llegar a la línea limítrofe, con la expectativa de internarse al país imperial, ¡hasta mañana, con un presentador de Fox News llamando “estados mexicanos” a Guatemala, El Salvador y Honduras!

Pobreza franciscana: más recortes

Mientras la discusión pública se centraba en los temas del abucheo finsemanero en un estadio de beisbol y en la solicitud andresina de disculpas sobre todo hispanas (el Papa Francisco hizo saber que él ya dijo en su momento lo que tenía que decir sobre el asunto), el cuasi arcángel Poncho Romo (mensajero divino) hizo saber a empresarios estadunidenses asentados en México que “vamos a pasar de una austeridad republicana a una pobreza franciscana”./

Heraldo de la intimidad obradorista en materia de empresas e inversiones, Romo le dijo a su audiencia representativa de capitales extranjeros, en un tono ligeramente conminatorio: “Créanle al presidente, porque, lo que dice, lo hace (…) No duden”.

Y extendió ante los presentes la tabla de los nuevos mandamientos en materia de austeridad y restricciones: “Las últimas dos semanas (el presidente) nos ha pedido más recortes. El problema de recortar tanto es que veo a las secretarías agobiadas, porque les quitaron una gran parte del presupuesto y de la gente”./

Pero, aseguró el virtual vocero presidencial para asuntos empresariales, “hay determinación a no incurrir en déficit fiscal. No tengan duda. Primero hace otras cosas (López Obrador) que no cumplir ese mandato. Para bien o para mal; ya veremos después cómo corregimos”. El sacrosanto dogma del no al déficit fiscal, reivindicado en su pedestal prioritario a unos días de que el propio presidente de la República había dado por abolida la política neoliberal y su modelo económico de rapacidad, chantaje y entreguismo./

Ya ante reporteros, la sinceridad del arcángel del recorte se volvió relativa prudencia: “No nos dijeron de cuánto (será el recorte), porque queremos ser muy responsables fiscalmente. El Presidente nos lo pidió en el Salón de Tesorería y estamos todos analizando si algo sucede. Si no ocurre, no pasa nada.

Es como de previsión, exactamente, porque queremos cumplir 100 por ciento lo que hemos dicho. Será en todas las secretarías” (las citas referentes este tema han sido tomadas de la nota de Susana González en La Jornada, https://goo.gl/jr1ivk )./

Las expectativas respecto a “si algo sucede” no tienen correspondencia grave con los datos económicos, bursátiles y financieros inmediatos. El obradorismo parece contento con los números oficiales relacionados con su gestión en el terreno económico y hay suficientes voces en las redes sociales que reprochan a sus contrincantes el haber anunciado o deseado un apocalipsis económico que no se ha presentado. Y, sin embargo, se prevé un recorte más en las secretarías de Estado, como “previsión”, por “si algo sucede”, según palabras del jefe de la oficina presidencial./

Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente López Obrador, entró en un primer plano político a partir del Video de Comalcalco, tomado en una zona arqueológica del municipio ubicado en Tabasco. Escritora e investigadora, con grado doctoral, y experiodista, ha declinado la tradicional designación de “primera dama” y, en consonancia con esa decisión, no preside ni dirige el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, conocido como DIF, coto históricamente destinado a la cónyuge del presidente en turno, para su lucimiento personal mediante el uso de programas asistenciales./

En cambio, Gutiérrez Müller preside el Consejo Honorario de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México. Un cargo menor, de apariencia difusa, que sin embargo está suministrando al presidente de la República la base argumental del lance internacional más polémico y estratégico del gobierno federal.

Aparte de acompañar de manera muy simbólica al presidente de la República con una pirámide detrás de la toma hecha en Comalcalco, la historiadora hizo ya en el acto oficial correspondiente, en el municipio de Frontera, una amplia exposición de lo sucedido en Centla, Tabasco, quinientos años atrás (https://goo.gl/p6ZS8x ). A querer o no, la figura de la señora Gutiérrez Müeller tendrá otras connotaciones a partir de este episodio histórico, diplomático y político.-

Ayer estuvo el presidente de la República en Baja California. No visitará más la entidad, para entrega de recursos asistenciales, hasta después de las elecciones de congreso local, presidencias municipales y gubernatura, para que no se le acuse de utilizar los programas gubernamentales para apoyar a su partido, Morena. La llegada a Mexicali provocó que reporteros locales buscaran, como es la naturaleza de su oficio, declaraciones del visitante que es un paradigma informativo./

En particular, la prensa bajacaliforniana pedía que AMLO precisara si su visita tiene relación con los problemas internos de Morena, cuyo candidato a gobernador, Jaime Bonilla (el primero de los “superdelegados” en pasar de esta condición a la de competidor electoral), está siendo cuestionado por la forma en que se impuso su postulación y se trató de imponer otras candidaturas. AMLO se negó a responder a esas solicitudes de la prensa local, señalando que él es dueño de su silencio e invitando a la conferencia mañanera que realizará hoy en Tijuana./

La visita de López Obrador tiene implicaciones políticas en cuanto Jaime Martínez Veloz trató de ser el aspirante de Morena a la presidencia municipal de Tijuana, pero fue “bateado” mediante el ya clásico recurso de las “encuestas” fantasmales, que solo conoce la autoridad que anuncia ganador y perdedores. Martínez Veloz ayer mismo se registró como aspirante pero ya no a la alcaldía tijuanense sino a la gubernatura, a nombre de una alianza de fuerzas bajo el registro del Partido de la Revolución Democrática.

Una escisión de este tipo no debería alarmar a la fuerza morena que parece encaminada a poner fin a la hegemonía panista de tres décadas en Baja California, pero el perfil de Martínez Veloz y las corrientes que se están nucleando en torno a su candidatura requieren de tejido político fino en Morena, bajo conducción superior. ¡Hasta mañana!

Judo, más que béisbol

Era béisbol, pero pudo haber sido judo. No intentar el bateo, el ponche o el “control” sino aprovechar el embate del adversario para conseguir puntos propios y buscar una victoria a cuyo final los contendientes se reconocieran con respeto en un saludo respetuoso.

Pero el presidente Andrés Manuel López Obrador prefirió enfrentar el abucheo con pasión de miembro de un equipo en contienda (parte de un partido en un partido, aunque la secuencia de palabras político-deportivas pueda parecer confusa) y no de presidente de todos los mexicanos, incluyendo, desde luego y particularmente, de aquellos que no comparten sus políticas, discursos e ideas.

El presidente López Obrador lo es de aquellos que, como en esta ocasión específica, habiendo pagado un boleto en un estadio deportivo tuvieran a bien aplaudirle a rabiar o silbarle con similar entusiasmo. Y ese presidente, patrimonio común de los mexicanos, debería respetar esos ejercicios, sin oponer el peso privilegiado de sus palabras para tacharlos o etiquetarlos negativamente.

El presidente de México debe estar por encima de chairos y fifís, en particular si advierte que esa terminología beligerante está ahondando la división social y provocando enfrentamientos. No bastan, desde luego, los llamados a la reconciliación y al “amor y paz” que hace ese presidente cuando trata de sanar las dolencias de gobernadores de partidos contrarios a Morena que sufren rechiflas y maltratos en actos institucionales.

Esos exhortos a la pacificación política debió aplicarlos AMLO a sí mismo el sábado de la inauguración del estadio beisbolero Alfredo Harp Helú, cuando, en condiciones extraordinariamente favorables para él, beisbolero de corazón, dador de presupuesto privilegiado para promoción oficial de ese deporte, oferente de elogios encendidos al citado Harp Helú, se topó con el sabido y recontrasabido rigor de los espacios públicos dedicados a los deportes masivos, donde la gente va a disfrutar de su predilección y no a escuchar o a aplaudir a políticos, sean del signo que sean. Es amplia y debería ser educativa la lista de políticos damnificados en sus asomos a actos deportivos masivos.

Las reacciones iniciales al primer abucheo público a López Obrador han pretendido (en consonancia con esa división social alimentada desde especulaciones y posicionamientos facciosos) convertirlo en cualquiera de dos extremos: una muestra del creciente rechazo al político tabasqueño (lo cual no tiene respaldo en las encuestas de opinión más recientes) o una conspiración de antiobradoristas que le tendieron una trampa (la presencia de José Antonio Meade en las gradas sería una de esas “pruebas” del complot).

Ninguno de esos extremos tiene sustento, a juicio de esta columna. López Obrador mantiene una alta popularidad y una plena confianza de la gran mayoría de los mexicanos, aunque es evidente que subsiste una franja activa de ciudadanos que en legítimo ejercicio de sus derechos se oponen a las políticas de la llamada Cuarta Transformación.

Sin embargo, esas altas cuotas de aceptación pública de López Obrador no pueden ser eternas. La luna (de miel) también tiene fases menguantes. La dura realidad económica, la inseguridad pública creciente, la corrupción sin culpables (de primer nivel) en proceso de real castigo y los problemas presupuestales y de operación administrativa, podrían erosionar parte del gran capital político del tabasqueño.

En ese contexto, el presidente de México debería pasar a una fase de verdadera disuasión de enconos, de aceptación expresa de la validez e importancia de la oposición y sus críticas y de exhortación a deponer conductas violentas, en las redes sociales, en los actos públicos y en el discurso oficial. Más que responder burlonamente a la porción adversa de la tribuna, aprovechar ese momento para confirmar la altura de miras, que debe incluir el respeto a la diversidad. Judo, en este difícil momento histórico, más que beisbol.

Crecen las expresiones de descontento con la operación política de Yeidckol Polevnsky. Un monrealista pleno, Alejandro Rojas Díaz-Durán (antes fue un entusiasta partícipe del grupo encabezado por Marcelo Ebrard), anunció que solicitará a la comisión de quejas de Morena que se revise la actuación de la exdirigente empresarial y se castiguen los actos divisorios y violatorios de la legalidad partidista que le imputan, particularmente en los procesos de designación de candidatos a puestos de elección popular en Puebla (favoreciendo a Miguel Barbosa y en demérito del senador Alejandro Armenta), Tamaulipas (permitiendo maniobras del gobernador panista de la entidad, Francisco Javier García Cabeza de Vaca), Baja California y Quintana Roo.

En el caso de Baja California, Jaime Martínez Veloz ha pasado de la condición de aspirante a ser candidato de Morena a la presidencia municipal de Tijuana, a considerar la posibilidad de ser aspirante a la gubernatura del estado por el Partido de la Revolución Democrática.

Martínez Veloz apareció en todas las encuestas de opinión realizadas por fuera de Morena como el puntero indiscutible, pero una encuesta “fantasma”, esgrimida por el peculiar delegado de Morena en la entidad, Leonel Godoy, quien fue gobernador perredista de Michoacán, estableció que otro debería ser el abanderado. Tal “encuesta” fue invalidada por el órgano superior de Morena, pero ello no llevará necesariamente a que Martínez Veloz sea postulado. Hoy habrá decisiones en este caso.

En Chiapas, mientras tanto, la profesora Elba Esther Gordillo se mostró en público, luego que en esa, su tierra natal, arrancara el proceso de convenciones estatales para constituir su segundo partido político personal (el primero fue el Partido Nueva Alianza, denominado astilladamente Panal, con su elbeja reina).

El partido de las Redes Sociales Progresistas tiene como impulsores al yerno y al nieto de la profesora Gordillo (Fernando González y René Fujiwara, respectivamente) y a Juan Iván Peña. Gordillismo rumbo a las elecciones intermedias. ¡Hasta mañana!

Las nada idóneas ternas

Hasta ahora, la deshilachada oposición senatorial al obradorismo había votado a favor de todas las propuestas que el presidente López Obrador le había enviado. En un caso, el de la Guardia Nacional, incluso con una casi impensable unanimidad de votos (impensable en las circunstancias actuales: división y polarización galopantes).

Pero se rompió ese encanto tan quebradizo de origen: el punto de quiebre lo posibilitaron las ternas increíblemente faltas de idoneidad que el poder ejecutivo envió al legislativo para cubrir vacantes en la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Ignorancia, improvisación y oportunismo en algunos de los nombres propuestos, cuya zafiedad política, técnica e incluso meramente declarativa fue exhibida de manera inmisericorde en redes sociales y medios de comunicación masiva: desde el aspirante que al no saber que un “CEL” era un Certificado de Energía Limpia terminó en la grotesca jugarreta de identificar tales siglas con un teléfono celular, hasta la aspirante que batallaba para decir algo más que nada a la hora de exponer sus conocimientos y habilidades, que en realidad eran lo contrario, en los exámenes que el control morenista hizo pasar como aprobados en las comisiones de trabajo (con el sombrero dominante del empresario de corridas de toros y de explotación de carbón en Coahuila, Armando Guadiana, como distintivo propio de alguna caricatura memorable Del Rosal humorístico de Eduardo del Río, Rius, a quien se rinde homenaje perpetuo.

Pero tal aprobación de “idoneidad”, generada por la aritmética morenista dominante en ciertas fases del proceso, se topó con una barrera de la oposición al obradorismo: 42 votos de PAN, PRD, PRI y MC (la “nueva oposición”) frente a 75 de Morena y sus partidos satélite. No se alcanzó la mayoría calificada que se requiere para estos nombramientos (dos terceras partes de los votos emitidos). Ahora, el presidente López Obrador deberá enviar otra ronda de propuestas que, de no ser autorizadas por el Senado, llevarán al presidente de la República a la circunstancia legal pero poco legitimadora de designar personalmente a esos nuevos comisionados.

Los increíbles extremos de inhabilidad de la mayoría de los integrantes de esas cuatro ternas (destinadas a que de ellas se nombren a los cuatro nuevos miembros de la CRE) muestra algo que en su momento experimentaron el Partido Acción Nacional y su frívolo y desparpajado ocupante de Los Pinos, Vicente Fox Quesada. En aquella ocasión, el partido de derecha no tenía cuadros suficientes y adecuados para ocupar en sus casilleros de todo nivel el enorme y laberíntico aparato administrativo. Ahora, con el triunfo de Morena y sus aliados, son lamentables las historias que se cuentan respecto a la impericia, la arrogancia y la ignorancia que muestran algunos de los nuevos poderosos no estelares, al despedir personal, cambiar métodos, retorcer procedimientos y habilitar a ocupantes de cargos administrativos, de la punta a la base de sus respectivas pirámides laborales, conforme a cercanías personales, adscripciones partidistas y conveniencias grupales. Lo de la CRE ha sido solo un botón de muestra.

Contra la pericia mostrada en otras circunstancias para salir de situaciones que le son adversas, e incluso convertirlas en clase de judo político, el presidente López Obrador no pudo zafarse del grave enredo provocado por su asistencia a la casa de un directivo de Televisa para tratar ahí asuntos públicos de delicada importancia: los pasos finales para la aprobación legislativa del nuevo tratado norteamericano de libre comercio, la inversión gringa de diez mil millones de dólares para frenar la migración centroamericana desde esta región y el sur mexicano y el manejo específico de este problema en el que México se ha sometido a las necesidades del gobierno de Donald Trump. AMLO insiste en que fue “normal” esa reunión y ha llegado a atribuir las legítimas críticas a tan impropia reunión a “celos”, pretendiendo reducir el asunto a pasiones menores entre medios de comunicación y empresarios.

El recurso de la trivialización se topó, entre otras cosas, con la publicación de un libro en inglés que documenta la “codicia, ambición y corrupción” (tales son los sumarios, bajo el título “Kushner, Inc.”) del visitante nocturno y su esposa, Ivanka, hija de Donald Trump.

El libro, escrito por la reportera de investigación, Vicky Ward, narra la “extraordinaria historia” de esa pareja y, en diferentes páginas, sin darle un apartado especial, describe las maquinaciones del citado Kushner, con el mexicano Luis Videgaray, para poner alfombra roja en Los Pinos al entonces candidato presidencial republicano y para otras tareas políticas “en lo oscurito”.

Astillas: “Retrasados mentales” le parecieron a la senadora de Morena por Coahuila, Eva Galaz Caletti, los reporteros que insistían en hacer preguntas a Armando Guadiana respecto a los conflictos de interés que puede representar el gestionar y conseguir cuantiosas compras de carbón, “de emergencia”, por parte de la Comisión Federal de Electricidad cuando el propio Guadiana es dueño de minas de ese material…

Las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación fueron desactivadas luego que los puntos de discordia fueron ajustados a las exigencias de esos profesores… ¡Hasta el próximo lunes!

Cenar en casa de Bernardo

Es una pifia de dimensiones aún desconocidas, el hecho de que el presidente de México se haya reunido en la casa de un vicepresidente de Televisa con un alto representante formal del gobierno de Estados Unidos, para llegar a acuerdos de índole política, económica, comercial y migratoria.

Resulta desconcertante tal fusión de intereses justamente cuando el presidente de México acaba de proclamar el fin del modelo neoliberal y “su política económica de pillaje, antipopular y entreguista”. Hasta antes de los nuevos tiempos obradoristas, Estados Unidos y Televisa constituían referencias constantes de ese modelo y de algunas de esas políticas.

Cierto es que, ya como titular del Poder Ejecutivo Federal, el político tabasqueño debe actuar con prudencia y diplomacia, pero no aparece en el panorama nada que parezca justificar la sesión de trabajo del presidente de México y el enviado del presidente de Estados Unidos en la casa de un personaje, Bernardo Gómez, el mencionado vicepresidente de Televisa, que con absoluta legitimidad podría tomar ventaja y aprovechar a favor de su empresa, Televisa, y en detrimento de otras empresas, lo que se habló y negoció con el plenipotenciario yerno de Donald Trump.

Lo altamente irregular de esa estampa nocturna de gastronomía y política tiene como agravante la historia política reciente de nuestro país: el rechazo abierto de buena parte de los mexicanos a la recepción sumisa y colaboracionista del gobierno de Enrique Peña Nieto al recibir al entonces candidato presidencial, Trump, en Los Pinos, con trato de presidente en funciones.

La posterior apuesta de Peña Nieto, y de su cerebro operativo sustituto, Luis Videgaray, fue entregarse en brazos políticos del primer yerno de la Casa Blanca, Jared Kushner, con quien se arreglaban los asuntos mexicanos sin tomar en cuenta a los embajadores formales de cada país en el otro.

El agradecimiento de la dupla Peña-Videgaray a Kushner llegó al extremo de que en la última semana de Peña Nieto en el poder se le hizo entrega de la Orden Mexicana del Águila Azteca, la máxima presea mexicana de reconocimiento “que se les otorga a los extranjeros en México por servicios prominentes prestados a la Nación Mexicana o a la humanidad”. El siguiente gobierno, el obradorista, no quiso impugnar y mucho menos retirar esa polémica asignación, atenido a la Doctrina Amnistía: no ver hacia atrás.

En el propio Estados Unidos ha habido fuertes intentos en la clase política por frenar el activismo del yerno Kushner, quien es asesor ejecutivo del presidente Trump. John Kelly, el riguroso general que en ese momento fungía como jefe del gabinete gringo, gestionó que a Kushner se le prohibiera el acceso a documentación privilegiada y secretos de estado, pues se temía y teme que el yerno tenga predisposición a utilizarla para intereses personales o grupales. Kushner es accionista de la editorial que publica The New York Observer y propietario de un negocio inmobiliario.

Una parte de la élite política estadunidense teme que el yerno sea capaz de usar información y de propiciar decisiones presidenciales para favorecer sus intereses comerciales.

A pesar de todo, con un desparpajo impropio de lo que se ha llamado la Cuarta Transformación, se ha propiciado que el vicepresidente de una empresa comercial tan ávida de recomponer finanzas, como es Televisa, haya sido anfitrión de una sesión en la que se habló del curso final del renegociado acuerdo comercial entre países de Norteamérica, de la inversión de cuando menos diez mil millones de dólares que el gobierno de Trump podría allegar a México para que este país continúe fungiendo como barrera contra el paso de centroamericanos a Estados Unidos y de las medidas migratorias en sí, que constituyen un asunto de seguridad nacional. En otros tiempos, eso sería calificado como una reunión con conflicto de intereses, con manejo de información privilegiada y con tufos muy preocupantes para el interés nacional.

A pesar de todo, no logró el Partido Encuentro Social la resurrección tan esperada. Los magistrados integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación no aprobaron la pretensión de los directivos del PES para considerar su número de diputados y senadores (obtenidos como efecto cascada por el imán electoral de López Obrador, no por el PES en sí: consideración astillada) como indicio de que merecía la supervivencia a pesar de no haber obtenido el 3% de la votación nacional.

Expresamente conservadora, dirigida por el “cristiano concurrente” Erick Flores, actual superdelegado del gobierno obradorista en Morelos, esa agrupación se alista, sin embargo, para tratar de reconstituirse con un nuevo nombre: Partido Encuentro Solidario.
En Huexca y en algunas partes de Morelos se produjo en semanas anteriores el primer choque seco entre la izquierda electoral y la izquierda social (agrupaciones en defensa de los recursos naturales, por ejemplo), dado que el gobierno de López Obrador impuso un “ejercicio participativo” (no una consulta legal, con requisitos cumplidos y obligatoriedad de cumplimiento en sus resultados) para tratar de validar la decisión de avanzar en el Proyecto Integral Morelos, que implica la construcción del gasoducto, acueducto y la termoeléctrica.

Guerra sucia contra AMLO

No solo en 2018
Televisa, GCE, EPN
“Operación Berlín”

Se desató una discusión necesaria: el papel de empresarios y hombres de dinero en las maniobras propagandísticas sucias que impidieron en 2006 y 2012 el arribo de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República y que intentaron repetir ese bloqueo en 2018.

Santiago Nieto Castillo, quien fue fiscal de asuntos electorales en un tramo del sexenio de Enrique Peña Nieto, y fue botado de ahí para impedir que siguiera indagando el caso Odebrecht y las relaciones corruptas de esa firma brasileña con la campaña presidencial del mexiquense, dio a conocer datos que, según el planteamiento presentado en la conferencia matutina de prensa, mostrarían un financiamiento irregular de empresas privadas para golpeteo mediático y político contra un candidato presidencial, en este caso, el ahora presidente López Obrador.

El señalamiento directo alcanza a Televisa, a Enrique Peña Nieto, a Gabinete de Comunicación Estratégica y a otras empresas, en diverso grado y con la advertencia de que las sanciones legales alcanzables son menores, ínfimas. Alejandro Quintero fue un personaje central en el tejido de relaciones entre tesorerías de gobiernos estatales y federales y la programación de Televisa.

A través de dos de sus firmas, Grupo Tv Promo S.A. de C.V. y TV Promo S.A. de C.V., logró triangulaciones y maniobró para dar salida legal y financiera a ciertos compromisos políticos, entre ellos la promoción de quien era gobernador del Estado de México, para que llegara a Los Pinos. Publicista de la pasada administración del propio Peña Nieto, Quintero apareció en las redes que propiciaron la elaboración y difusión de un documental que pretendía afectar el crecimiento electoral del tabasqueño.

Otro señalamiento ha alcanzado a empresas cuyos accionistas principales son dos hermanos Berrueto, uno de ellos, Federico, partícipe destacado en la actividad del Gabinete de Comunicación Estratégica, dirigido por Liébano Sáenz, quien fue poderoso secretario particular del entonces presidente Ernesto Zedillo (en la acusación contra Berrueto se mencionó dinero proveniente de otra de las cumbres de la corrupción en el sexenio recién pasado: OHL México).

Conforme a la narrativa utilizada por Nieto Castillo, quien ahora dirige la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (unidad de importancia clave en los procesos contra la delincuencia de tipo económico y financiero), ese aprovisionamiento de dinero a empresas particulares terminó sirviendo para impulsar un documental que sería utilizado contra la tercera candidatura presidencial de López Obrador: El populismo en América Latina, promovido de tal manera (incluyendo exteriores de autobuses del transporte público urbano) que parecía que lo importante era asociar gráficamente al político tabasqueño con figuras del “populismo” como Hugo Chávez y Luiz Inacio Silva, Lula.

Los señalamientos del abogado Nieto Castillo generaron deslindes y revires inmediatos. Federico Berrueto negó cualquier forma de conexión entre contratos signados con empresas particulares y financiamiento de material con intenciones electorales, específicamente de “guerra sucia”.

El Gabinete de Comunicación Estratégica, que suministra estudios en general y, particularmente, encuestas de opinión pública que son reproducidas en medios de comunicación masiva, también se desmarcó. Otra firma, Aleática, señaló de manera tajante que no tuvo nada que ver con ningún documental político.

Pero no fueron los únicos impactos políticos: también se publicó en el diario Eje Central, bajo la firma de Juan Carlos Rodríguez, un reportaje sobre la “Operación Berlín”, referida a un entramado operativo para afectar mediante redes sociales, memes y videos, al propio AMLO en 2018, mencionando como personajes financistas de la trama a Agustín Coppel (Grupo Coppel), Alejandro Ramírez (Cinépolis) y Germán Larrea (Grupo México) y a Enrique Krauze y Fernando García Rodríguez como principales responsables ejecutivos de esa operación.

La coordinadora de la campaña de López Obrador, Tatiana Clouthier, ya había ofrecido datos sobre esa Operación Berlín en su libro de reciente puesta en circulación, titulado “Juntos hicimos historia”. Ahí menciona que el empresario Agustín Coppel inició, a mediados de 2016, el trabajo que buscaría erosionar políticamente a López Obrador.

Contrató al ex diputado panista Jesús Ramón Rojo Mancillas como coordinador y este, a su vez, instaló, a través de la firma Expertaria, “una granja de trolls cibernéticos”, incubó “perfiles apócrifos” y con “cerca de cien empleados, entre publicistas, diseñadores gráficos, editores de video y un nutrido equipo de Community Manager, se encargaban de producir alrededor de veinte guiones diarios que, en cuestión de minutos, se traducían en videos y memes contra el tabasqueño”.

Según lo relatado por Clouthier en su libro, “hasta marzo de 2018, el equipo tenía su principal centro de operaciones en Berlín 245, colonia del Carmen, delegación Coyoacán, en la Ciudad de México”.

En la página 173 del texto mencionado, la diputada Clouthier apunta que “se presume que Agustín Coppel se reunió con Enrique Krauze para encargarle que prepararan contenidos intelectuales más refinados. La encomienda le fue asignada a Fernando García Ramírez, columnista de El Financiero y miembro del consejo editorial de Letras Libres, publicación dirigida por Enrique Krauze”.

Otro de los cometidos “que tenía el equipo de Krauze-García Ramírez”, señala Clouthier, era realizar “investigaciones especiales” que luego “eran publicadas, en formato de artículos de opinión, por diferentes columnistas que se presume fueron Fernando García Ramírez, Pablo Hiriart, Julio Madrazo y Ricardo Alemán, siempre caracterizados por su pensamiento antilopezobradorista”.

La esposa del César

La ministra Esquivel
Contigüidad Corte-Palacio
Sentencias y contratos

Al político y militar romano Cayo Julio César se le atribuye la frase “Mi esposa debe estar por encima de toda sospecha” que luego, reformulada, ha perdurado al tenor de que “La mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo”.

El emisor de tal precepto se había divorciado de su esposa, Pompeya, luego que esta había sido testigo, no participante activo, de una festividad dedicada al dios Saturno, las Saturnalias, en las cuales se daban licencias y excesos en los que podrían participar abiertamente mujeres de diversas clases sociales.

La referencia histórica viene al caso por la designación de una nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que ocupará el asiento dejado por Margarita Luna Ramos. Siempre se mencionó como favorita para el cargo a la abogada Yasmín Esquivel Mossa, magistrada cuyo cargo más reciente fue la presidencia del Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México. Con carrera judicial propia, a Esquivel Mossa le ha afectado, en términos de debate público e incriminaciones, su relación con José María Rioboó, un ingeniero mexicano de larga experiencia, quien fundó e impulsó su propio grupo empresarial de diseño integral de proyectos de ingeniería.

No ha sido la carrera profesional de Rioboó, ni su éxito, lo que ha sido esgrimido en contra de la jurisperita Esquivel Mossa, sino las relaciones cercanas, en términos de asesoría y ejecución, del citado ingeniero con el entonces jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, con el varias veces candidato presidencial y, ahora, con el presidente de la República, quien entre otras cosas ha encomendado a Rioboó tareas definitorias relacionadas con el finiquito del proyecto de nuevo aeropuerto internacional, en Texcoco, y con la construcción y habilitación de sedes aeronáuticas alternas.

La contigüidad de los intereses profesionales de la pareja Rioboó- Esquivel, con quien ahora ejerce el máximo poder político del país, ha generado una crítica que en otros tiempos, con otros personajes en el escenario, habría parecido justa y sostenible en la misma izquierda electoral y en el obradorismo en general.

La imposición de Eduardo Medina Mora como ministro de la Corte suscitó una viva repulsa, al igual que la intención peñista de dejar también a Raúl Cervantes Andrade como ministro de la misma Corte (intención que luego se trocó al instalarlo, a título de canje compensatorio, como procurador general de la República).

No han sido necesariamente las prendas profesionales o técnicas de esos y otros personajes las que han movido a impugnación. Ha sido la certeza pública de cercanías y entendimientos entre esos y otros personajes constitutivos de la jurídicamente indemostrable “mafia del poder”, perteneciente a un pasado cuya repetición se lucha por impedir: los procuradores e impartidores de justicia no solo han de ser honestos (e independientes del poder ejecutivo), sino parecerlo.

Un generoso manto de comprensión a conveniencia se va convirtiendo en costumbre “pragmática” ante este tipo de hechos de los nuevos tiempos políticos. Ni modo que se ponga en la Corte a un enemigo o a alguien que luego vaya a “jugar las contras”, se explica y justifica desde los ámbitos ahora dominantes de la política institucional.

En cualquier otra circunstancia, habría sido un escándalo que el presidente de la República postulara para un asiento en la Corte a la reciente candidata a gobernadora de un estado por el partido gobernante (Celia Maya, en Querétaro), a la esposa de un colaborador cercano y que ahora ejercerá como fiscal de asuntos electorales (Loretta Ortiz) y a la esposa de un asesor y colaborador en diversos momentos administrativos y políticos (Yasmín Esquivel).

Falta ver a cambio de qué se consiguieron los votos senatoriales que pasaron de la primera fase, con 66 votos a favor de Esquivel, a la segunda, con 95 sufragios (29 voluntades cambiaron de sentido, luego de un receso y la segunda votación). Hay que leer pasajes de la historia de Roma (no la colonia sino el imperio).

Astillas: El arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, dijo en su homilía dominical que las mujeres “ya no se arreglan como antes” y están inmersas en un proceso de “cambio de imagen”, así que “las ve uno y ya no hay glamour, parecen como cualquier varoncito, con sus pantalones de mezclilla y sus teléfonos celulares”…

Tuvo un malestar la subsecretaria de bienestar, Ariadna Montiel, y hubo de abandonar la sesión con comisiones de diputados, justamente cuando más interesante e intensa se había puesto esa comparecencia relacionada con estancias infantiles y entrega de dinero en efectivo a padres de niños para pagar a abuelitos, familiares o a una estancia de su preferencia.

Gastritis y acidez, no solo físicas, hicieron que la funcionaria fuese llevada en ambulancia a un hospital del ISSSTE, según se informó posteriormente, precisando que la servidora pública se encuentra “fuera de peligro”… El Caifán Mayor, Óscar Chávez, se presentará este sábado en un escenario y ante una audiencia que no le son usuales: el Foro Sol y el festival Vive Latino.

El cantante y actor (de culto es la película estrenada en 1967, Los caifanes) cumplirá 84 años de edad cuatro días después de su presentación en el anual espectáculo masivo de música alternativa que nació en 1998, aunque en dos ocasiones no se realizó. Nacido en la Ciudad de México el 20 de marzo de 1935, Chávez ha sido un destacado y congruente intérprete y difusor de música folclórica mexicana y latinoamericana y del tipo de canto en su momento llamado “nuevo” y de “protesta”.

Será interesante ver la reacción del público del Vive Latino ante un personaje de tanta importancia como luchador social desde la música y el arte en general… ¡Hasta mañana!

El espejismo de los cien días

Activismo frente a realidad
Guillotinas económicas
En Jalisco: “Darse la paz”

El arribo a los primeros cien días de gobierno obradorista está lleno de contrastes: un dominio pleno del tabasqueño sobre el tablado público y en cuanto a encuestas de opinión que le siguen manteniendo en una promisoria luna de miel con una inusitada porción mayoritaria del electorado; una baraja de proyectos, promesas y primeros avances que, sin embargo, aún no parecen estar plenamente montados sobre tierra firme; un aplastante control político y escénico del tabasqueño, con un gabinete variopinto que nunca alcanza los tonos épicos de su jefe sino los meramente operativos, acaso meramente burocráticos; un activismo mediático desbordado, que de lunes a viernes se desahoga en las conferencias mañaneras de prensa y los fines de semana en actos multitudinarios de reparto de fondos públicos, promesas y reafirmaciones masivas de lealtad política al orador omnipresente.

Y, sin embargo, no todo se mueve a la par del deseo y los énfasis del tabasqueño enjundioso. Algunas empresas calificadoras de procesos gubernamentales y de circunstancias económicas y crediticias van pasando del primer gesto, atento al arranque del obradorismo, a la preocupación creciente en cuanto a los intereses de los grandes capitales, nacionales e internacionales. Los proyectos y promesas del gobierno federal de centroizquierda (que en ocasiones se convierte en centroderecha, como en el caso de los derechos sexuales y reproductivos y, en particular, en el tema de la suspensión voluntaria del embarazo) prenden bien entre un público que está deseoso de cambios profundos pero, al mismo tiempo, esas intenciones se debaten y empantanan en la realidad implacable de una economía lastrada que no da margen a demasiados sueños de modificaciones a fondo y, también, en los tonos disparejos, con ciertos trazos de novatez e impericia, de un gabinete presidencial siempre en un segundo plano, casi solamente acomodaticio a las necesidades inmediatas que les plantea el obsesivo e hiperactivo jefe máximo.

Un presidente de la República convertido en activista incansable no necesariamente garantiza el buen cumplimiento de sus planes y sus intenciones. La realidad globalizada, las implacables fuerzas económicas transnacionales, el peso de las “leyes” del mercado, la amenaza constante de las fluctuaciones cambiarias y la pérdida de la “confianza” de los grandes capitales” son guillotinas invisibles pero muy presentes. Por ello es que López Obrador se mueve sin cesar entre los escenarios clamorosos del activismo político, promisorio y explicativo, y el antiparaíso del obligado realismo político y económico que lo sujeta a leyes prácticas de las que se fuga en el discurso y a las que vuelve, pragmático, en cuanto esos tensos resortes globalizados se muestran incómodos o francamente reactivos.

En todo caso, el hiperactivismo lopezobradorista permite mantener en alerta las lealtades partidistas y facilita la construcción, reconstrucción e incluso reacomodos del discurso político. López Obrador está gobernando pero, sobre todo, está comunicando que gobierna y está reafirmando, afinando y amoldando a la visión de sus conveniencias el discurso político, la comunicación social: una especie de pejepardismo llamado Cuarta Transformación: hacer que mucho parezca que cambia para que al final algo (un poco más o un poco menos de lo deseado o prometido) cambie.

En Jalisco, por ejemplo, el presidente en sus primeros cien días explícitos (pues asumió crecientes funciones de poder apenas un par de días después de la histórica elección del primero de julio del año pasado, ante un Enrique Peña Nieto dando paso a un relevo político acordado y sin guillotina), dijo este fin de semana: “… hay que dejar a un lado los rencores, nada de odios. Tenemos que reconciliarnos. ¿Nos vamos a dar la paz sí o no? Claro que sí. Ya chole, ya que se vaya por un tubo, ya chole con la politiquería, la grilla, ya me tiene hasta el copete. ¿Que ganamos con eso?, nada. Ahora mismo va a subir Carlos Lomelí y se va a dar un abrazo con Alfaro”.-

Un abrazo, ha de decirse, con un inocultable tufo a simulación. Parecido a lo que sucede cuando dos primos pequeños, largamente confrontados, son obligados por el abuelo, padre o tío a darse un abrazo de circunstancias y aparentar que todo ha de resolverse solo por una necesidad escénica. Hablar de “darse la paz” (evidente invocación de misal) es una pretensión religiosa que no puede provocar reales efectos políticos. Tampoco el proclamar que la grilla ya le tiene “hasta el copete” al presidente de la República en turno, pues justamente el encargo del titular del poder ejecutivo federal es político y un de las derivaciones de la política es la “grilla”, se quiera o no.

No son prácticas ni productivas las palabras pronunciadas por el presidente López Obrador en el enconado ambiente jalisciense (donde el perdedor inmediato de las elecciones de gobernador, Carlos Lomelí, fue colocado por Palacio Nacional como superdelegado con pretensiones de gobernador sustituto del ganador, Enrique Alfaro). Tampoco parece alentador que el gozoso practicante de la política diaria, como es AMLO, declare de manera tan temprana que ya está “hasta el copete”.

En Puebla, en alocución dominical, el político tabasqueño insistió en la tonalidad discursiva aparentemente pacificadora: “la cuarta transformación significa la reconciliación nacional. Nada de pleitos, nada de rencores, nada de odios, siempre pensando en el prójimo, en el amor a la familia, amor a la naturaleza , amor a la patria… Esa es la transformación”.

Ahí, en un escenario político y electoral de mucho encono, anunció que se mantendrá atento pero no intervencionista en cuanto al proceso electoral para sustituir a la fallecida Martha Erika Alonso y al gobierno provisional encabezado por el priista Guillermo Pacheco Pulido. ¡Hasta mañana!

Dinero para partidos

• Reformas, de JLP a AMLO
• Asistencialismo y elecciones
• Alito y gobernadores abucheados

En 1977, el presidente José López Portillo, a través de su letrado secretario de gobernación, Jesús Reyes Heroles, impulsó una reforma política que daría presencia y recursos a los partidos de oposición (algunos hasta entonces proscritos de forma intermitente, como el Comunista Mexicano: ese registro del PCM, luego vertido en el Partido Mexicano Socialista, es el que usa el Partido de la Revolución Democrática) y trazaría el camino para cambios como la pionera mayoría opositora en la cámara de diputados, en 1997, y la primera alternancia de siglas en las sillas presidencial, en 2000 con Vicente Fox a nombre del Partido Acción Nacional y del gobierno capitalino, con AMLO postulado por el PRD.

Los incentivos que lanzó el sistema en aquel 1977 (triunfante López Portillo como candidato único a la presidencia) consistieron en una mejorada normatividad electoral, suministro de dinero, prerrogativas y tiempo en medios electrónicos y asignación de asientos en el Poder Legislativo mediante cuotas de representación proporcional.

Al “profesionalizar” la actividad partidista, retribuyéndola con recursos públicos, y al garantizar tajadas plurinominales del pastel congresal, la reforma política reyesherolista inició un camino de alegre descomposición (sería muy rudo usar el vocablo “prostitución”) del sistema político que desembocó en su crisis escandalosa el pasado 1 de julio con el sumamente reactivo triunfo de una opción “distinta”, la del obradorismo.

Ahora, ese obradorismo ha propuesto cerrar a la mitad la llave del financiamiento público para los partidos políticos. Es más que justificada esa intención, pues los partidos y sus camarillas dirigentes se han convertido en mecanismos groseros de disfrute de recursos públicos, un auténtico banquete de corrupción e impunidad.

La otra parte del binomio nefasto la forman las instancias de organización (Instituto Nacional Electoral y su versión en cada entidad federativa, el correspondiente Organismo Público Local Electoral) y la jurisdiccional (el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y sus expresiones regionales y locales). Miles de millones de pesos, al año, descargados en un aparato electoral oneroso y, con frecuencia, ineficaz.

Sin embargo, a diferencia de lo hecho por el presidente López Portillo en 1977, en 2018 lo que propone el presidente López Obrador (por la vía de Tatiana Clouthier y Mario Delgado, quienes ayer presentaron la iniciativa de ley correspondiente, con sus asegunes y a reserva de que se consiga la mayoría calificada para aprobarla) es el recorte del presupuesto a los partidos, lo que condenaría a todos los que no están en el poder a limitaciones contrastantes con el morenismo que ahora tendrá una enorme base electoral conformada por el activismo diario del presidente de la República y por el uso de recursos públicos para un asistencialismo mayúsculo, que sin lugar a dudas forma una base electoral firme y perdurable.

La justa y plausible intención de reducir el presupuesto partidista a la mitad estaría fuera de las especulaciones opositoras si el propio aparato federal de distribución de recursos públicos no estuviese virtualmente asociado a la operación electoral de Morena (el coordinador de los superdelegados asignadores de recursos en los estados es Gabriel García, operador que fue secretario de organización de Morena).

En el fondo, hay la tentación de suprimir partidos más o menos adversos, aunque a la vez se busque resucitar al aliado Encuentro Social y se busque acomodar una dirigencia “acordada” en el PRI, con el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno, llamado Alito, como pieza de PRIMor. La recomposición de facto del sistema electoral está en marcha.

Por cierto, el mencionado Alejandro Moreno, Alito, en su condición de presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), advirtió ayer que “ante los constantes abucheos orquestados por grupos simpatizantes de Morena (…) no vamos a continuar permitiendo que líderes de su partido nos quieran desacreditar para imponer su vergonzoso radicalismo”.

La reacción de Alito tiene como contexto la constante oposición sonora que han recibido los mandatarios estatales no morenistas durante las visitas del presidente López Obrador, en un patrón de conducta que ha colocado en graves predicamentos a varios gobernadores, ante la exigencia del propio presidente de la República para que los asistentes a esos actos públicos respeten la investidura de los titulares del Poder Ejecutivo estatal en turno.

La Fiscalía General de Puebla dio a conocer un video que dijo le había sido entregado por el empresario José Chedraui, correspondiente a la llegada, en una camioneta de lujo, de la entonces gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, al domicilio del mencionado empresario, para abordar ahí un helicóptero en el que minutos después morirían al caer la aeronave por causas hasta ahora no determinadas.

Lo cierto es que el video no muestra nada relevante. Bueno, ni siquiera se ve la pareja. Las imágenes se quedan siempre en la camioneta como tal, sin la aparición a cuadro de las personas relevantes.

Sería impensable que una casa con tales sistemas de vigilancia visual no tuviese una sola toma en la que se pudiera observar a la pareja de políticos que luego fallecería. En realidad, el empresario Chedraui ha dicho que entregó a las autoridades una memoria USB con varios videos sobre esos momentos previos a la subida de la pareja al helicóptero luego accidentado.

Lo extraño o, al menos, inexplicado, es que ahora solamente sea presentada una de las grabaciones y no el conjunto, y que en este video seleccionado nunca aparezcan Alonso ni Moreno Valle. ¡Hasta mañana!