Desde comienzos de mayo la planta estaba paralizada por la huelga indefinida de una parte de los empleados, que reclamaban inversiones tras conocer un plan inicial de reducción del 20% de la plantilla.

Como parte de una reestructuración destinada a suprimir sobrecapacidades, la alianza Nissan-Renault-Mitsubishi había anunciado su intención de suprimir 12,500 puestos de trabajo en todo el mundo hasta marzo de 2023, pero la crisis del coronavirus precipitó los planes, incluido éste.

arbonell, de 54 años, acusa por ello a la empresa de atacar “el punto más flojo, que es la planta de Barcelona, después de muchos años de dejarla morir. Y han dicho que ahora es fácil y además con la pandemia”.

Para él, el cierre en el contexto de la Covid-19 es “una cobardía y una canallada”.

Juan Sánchez, de 45 años, lleva 16 trabajando en la fábrica, que consta de tres instalaciones, y es padre de dos hijas de 10 años. Su mujer también trabaja en Nissan.

 

Con información de Excélsior.