8 formas de mejorar tu hábitos alimentarios en el trabajo

Al cabo del año pasamos casi tanto tiempo en el entorno laboral como en casa, pero no comemos como si estuviéramos en ella

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CIUDAD DE MÉXICO.- Las prisas, el estrés o no disponer de los recursos necesarios a nuestro alcance, bien por omisión propia o de la empresa para la que trabajamos, está provocando que descuidemos seriamente nuestra alimentación cuando estamos en horario laboral. Los almuerzos, comidas y cenas que nos vemos obligados a tomar, y los tentempiés entre horas, distan mucho de cumplir los estándares de una buena alimentación.

Las empresas deberían ser conscientes de la importancia de promover entornos de trabajo más saludables en general, y especialmente en lo que al cuidado de la dieta se refiere. Y en última instancia somos nosotros mismos los que deberíamos poner freno a determinados hábitos.

Al final de nuestra jornada laboral pasamos mucho tiempo sentados sin apenas realizar una actividad física mínima y consumimos alimentos con alto contenido de azúcares y grasas, que nada tienen que ver con el canon de comida beneficiosa para nuestro organismo.

Si está a tu alcance, solicita a los responsables de tu empresa que mejoren los menús en el comedor y que eviten sembrar de máquinas expendedoras el entorno de trabajo. Por regla general, nada de lo que allí encuentres, salvo el agua, está destinado a mejorar tu salud. Al contrario.

Y si los alimentos que consumes en horas de trabajo dependen exclusivamente de ti, haz un esfuerzo por tratar de incorporar a tu dieta lo que te beneficia y desterrar lo que no. Teniendo en cuenta unas mínimas recomendaciones podrás prevenir el sobrepeso y otros factores de riesgo que suelen estar marcados con rojo en tu analítica.

– Evita el alcohol y bebidas azucaradas, como refrescos y zumos, en favor del agua.

– Reduce el tamaño de las raciones para no cometer excesos.

– Elige productos con bajo contenido en sodio. Puedes servirte de especias, limón y vinagre como alternativa.

– Incluye en tu dieta alimentos integrales como pan de trigo, arroz y pasta.

– Sustituye bollería y postres industriales por fruta fresca.

– Incorpora vegetales y hortalizas en los platos principales.

– Huye de platos precocinados. Te pueden salvar en un apuro, pero no es lo mismo.

– Escoge alimentos de temporada. Te ayudará a no caer en la monotonía.