¡Si entran a robar a tu casa! ¿Qué haces o dices?

¿Qué haces o dices si entran a robar a tu casa?, es una pregunta difícil de responder desde afuera, si no se tiene una experiencia al respecto

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La felicidad de los seres humanos va de la mano con la tranquilidad del mismo ser, con la satisfacción del deber cumplido y de la paz que se siente en cada momento de la vida, pero ¿Cómo se logra mantener esa paz y tranquilidad?

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Estar tranquilo y en paz, en los momentos de bonanza, en los momentos de gloria y de triunfo, eso debe ser muy fácil y hasta ordinario, lograrlo en la adversidad y en los momentos difíciles de la vida y de lucha constante por lo que se pretende alcanzar, eso sí es extraordinario y aunque difícil pero es posible.

¿Qué haces o dices si entran a robar a tu casa?, es una pregunta difícil de responder desde afuera, si no se tiene una experiencia al respecto; sin embargo, seguramente muchos podrán responderla porque tienen cerca a alguien que ha padecido alguna situación de esta naturaleza.

Eran las 15 horas cuando llega Jaan a casa y al subir a su habitación pregunta con la exigencia de un puberto de 12 años, ¿Dónde está mi Xbox? Y la respuesta inmediata fue ¡eres el único que lo usa y debe estar en su lugar!

Así empezó entre todos los integrantes de la familia, el cuestionamiento de si alguien había movido el videojuego junto con el Kinect, controles, teléfono celular, entre otros, y después de todos buscar, sorprendidos y hasta con la suspicacia de que alguno estuviera jugando una broma, nos percatamos de que la protección de la ventana de una de las habitaciones, había sido cortada y forzada, para hacer un espacio suficiente para que cupiera una persona y todo lo desaparecido.

La grata sorpresa fue, las reacciones inmediatas de Magri, que siendo una adolecente, sus primeras palabras fueron, ¡Qué bueno que estábamos fuera!, a lo que seguidamente Jaan complementó, ¡lo mejor es que estamos bien, aunque espero que, el que se lo robó, sea para su hijo y que lo haga feliz!, estas reacciones nos dejaron con poco que decir a mi esposa y a un servidor, porque nos parecieron ejemplares en el sentido más amplio.

Me daría mucho gusto que leyera este escrito el ratero, y que sepa que deseamos de todo corazón que ojalá y lo que robó le sirva para algo positivo, para darle de comer a su familia, para la escuela de sus hijos o para medicamentos y salvar una vida, porque lo que se adquiere con el fruto de tu trabajo y esfuerzo, cuesta mucho y se cuida y valora como para que alguien llegue y lo arrebate tan fácilmente; sin embargo, me uno a la visión de mis hijos.

Para ti querido lector, mi recomendación es que se tomen todas las medidas y precauciones, pero si llegas a pasar por algo similar y te roban en tu casa tus pertenencias, jamás permitas que te roben tu paz y tranquilidad.