Desastres

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Hoy nuestros compatriotas nos necesitan.
Hoy las imágenes de Chiapas y Oaxaca muestra lo que jamás desearíamos vivir, o lo que tal vez ya hemos pasado y nos permiten comprender la magnitud de la necesidad que están viviendo

Los retos que enfrenta la humanidad han estado siempre presentes, cada época histórica ha tenido sus propias situaciones particulares sin embargo, lo que se vive hoy en día resulta ser más catastrófico y drástico que antes, ya que los medios de comunicación contribuyen a ello.

En épocas pasadas, las noticias no eran tan rápidas ni las imágenes nos llegaban tan prontamente, a veces podían pasar semanas o incluso un par de meses para saber de lo acontecido.

El contar hoy en día con redes sociales que hacen avasalladora cualquier noticia, conlleva una responsabilidad también, es imposible quedarse impávido ante lo que los ojos ven y los oídos escuchan, si bien es cierto que hay personas insensibles, duras y carentes de emociones de piedad por quienes se encuentran en medio de una catástrofe, no por ello signifique que no se toque alguna fibra sensible que les haga reflexionar sobre la desgracia ajena. Por otro lado, existen miles de personas que se tocan su corazón y buscan los medios para contribuir a menguar la desgracia ajena.

Hoy nuestros compatriotas nos necesitan, hoy las imágenes de Chiapas y Oaxaca muestra lo que jamás desearíamos vivir, o lo que tal vez ya hemos pasado y nos permiten comprender la magnitud de la necesidad. Apoyemos contribuyendo con una porción de eso que les permitirá sentirse mejor y que en su corazón agradecerán al alma anónima que lo otorgó.

El Plan DN-III cumple su función en la medida de sus posibilidades y por ello la solidaridad de esta Nación se hace necesaria y en ella incluimos a los políticos, quienes muchas veces han malversado fondos, escondido en bodegas alimentos o revendido casas de campañas y otros menesteres, es por ello que debemos buscar los medios para hacer llegar la ayuda y vigilar que ésta sea dada y no tergiversada hacia fines de lucro.

Somos los vigilantes, pues la responsabilidad a través de las redes sociales nos lo permite. Hagamos uso de la regla de oro y engrandezcamos a nuestra Patria a través de actos piadosos por quienes hoy necesitan.